De espíritu combativo, del lado de las causas populares y con letras que no evitan la confrontación, U2 volvió a dar pelea esta semana con el lanzamiento sorpresa de Days of Ash, un EP que dispara contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos y las políticas de mano dura impulsadas durante la era de Donald Trump, marcando un regreso musical con mensaje directo en tiempos convulsos.
COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS
U2 vuelve con todo y le pega a Donald Trump: el EP lanzado contra ICE que es tendencia
Days of Ash, el primer material nuevo en nueve años, abre con una crítica frontal al ICE y recupera el espíritu político de Sunday Bloody Sunday.
El presidente estadounidense enfrenta una creciente crítica cultural. Tras la polémica en los Grammy, donde artistas como Bad Bunny y Billie Eilish cuestionaron abiertamente las políticas migratorias, y el debate generado en torno al show de medio tiempo del Super Bowl celebrado en San Francisco, ahora son los mismísimos irlandeses quienes ponen voz y guitarra a esa indignación colectiva.
Una posición casi doctrinaria que atraviesa la historia de la banda: cuando el clima político se enrarece, U2 responde con guitarras afiladas y letras incómodas. No es la primera vez que mezcla rock sólido con protesta social. En 1983, con Sunday Bloody Sunday (tema emblema de su álbum War) el grupo tomó como punto de partida el “Domingo Sangriento” de Derry, en Irlanda del Norte, donde tropas británicas dispararon contra una manifestación por los derechos civiles en 1972 y mataron a 14 personas. Aquel himno contra la violencia estatal se convirtió en uno de los grandes clásicos de protesta del rock y sigue siendo la referencia inevitable para entender el tono combativo de Days of Ash.
Days of Ash: un EP urgente y sin anestesia
El nuevo trabajo de U2 no es un regreso nostálgico ni un ejercicio de estilo. Days of Ash suena urgente, casi improvisado por necesidad histórica. Son seis canciones en apenas 23 minutos que retoman el pulso más directo de la banda, con riffs afilados de The Edge y una interpretación vocal de Bono que abandona la grandilocuencia para volver a la denuncia.
El disparo inicial llega con American Obituary, una canción construida sobre un riff seco que narra la muerte de Renée Good, una madre asesinada durante una protesta contra el ICE en Minneapolis. El tema funciona como columna vertebral del EP: no es solo una historia individual, sino una crítica al clima político y a la normalización de la violencia institucional.
El recorrido continúa con The Tears of Things, una balada reconocible en la tradición melódica de los irlandeses, donde la guitarra acústica sostiene un mensaje de lamento más introspectivo. Luego aparece Song of the Future, dedicada a Sarina Esmailzadeh, la joven iraní muerta durante las protestas de 2022, en un cruce entre pop contemporáneo y denuncia social.
En One Life at a Time, el grupo mira hacia Medio Oriente y recuerda al activista palestino Awdah Hathaleen, mientras que Yours Eternally (con la participación del músico ucraniano Taras Topolia y un guiño pop que recuerda a Ed Sheeran) apunta contra la invasión rusa a Ucrania. El EP se completa con Wildpeace, una pieza recitada que funciona como interludio poético y refuerza la idea de urgencia.
Más que un disco conceptual, Days of Ash parece un manifiesto fragmentado: distintas geografías, una misma preocupación. Autoritarismo, violencia estatal y fundamentalismo religioso aparecen como ejes comunes en un trabajo que devuelve a U2 al terreno donde históricamente se sintió más cómodo: la incomodidad política.
Un disco que se suma a la ola cultural contra Trump
El EP, disponible en Spotify, Apple Music y YouTube, funciona como una referencia directa a los distintos frentes de tensión que atraviesan hoy a Estados Unidos: políticas migratorias cuestionadas, denuncias por uso excesivo de la fuerza estatal y el avance de discursos nacionalistas en el debate público.
No se trata de un gesto aislado. En los últimos meses, figuras del cine y la cultura como Mark Ruffalo, Pedro Pascal y Natalie Portman han elevado críticas abiertas contra el endurecimiento institucional y las políticas migratorias, sumándose a una corriente artística que decidió abandonar la neutralidad. En la música, voces como Bad Bunny, Billie Eilish, Chappell Roan, Justin Bieber y Becky G también expresaron incomodidad frente a la normalización de redadas y detenciones masivas.
En ese contexto, Days of Ash no es simplemente un lanzamiento sorpresa: es parte de una respuesta cultural más amplia. Como ocurrió en otras etapas de fuerte tensión política en Estados Unidos, el arte vuelve a ocupar un lugar de resistencia simbólica. U2, con su historial de activismo y su tradición de denuncia, encuentra allí un terreno conocido.
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