OMNI YouTube > empresa > Google

REDES

YouTube en 2026: el canal que más vende (cuando se gestiona en serio)

Un canal de YouTube dejó de ser “contenido” y pasó a ser infraestructura comercial: influye compras y acelera ventas en empresas.

Arranco con una verdad incómoda: la mayoría de las empresas que “están en YouTube” en realidad no están. Suben videos sueltos, sin estrategia, sin continuidad, sin SEO y sin una propuesta editorial. Después se frustran porque “no funciona”. No es que YouTube no funcione: es que nadie lo está gestionando como se debe.

YouTube es un activo de negocio. ¿Por qué digo activo? Porque YouTube no se consume como una red social más; se usa como herramienta de decisión. Google lo viene mostrando con datos de compra: 68% de usuarios dicen que usan YouTube para ayudar a tomar una decisión de compra. Y en el ecosistema publicitario, Google Ads lo pone todavía más crudo: 70% de los espectadores dicen que compraron una marca después de verla en YouTube. Eso no es awareness: es influencia directa en ventas.

Ahora, que YouTube influya en las compras no significa que cualquier video venda. La brecha entre “subir contenido” y “generar pipeline” es enorme, y se llama estrategia. Y la estrategia hoy tiene tres palabras: SEO, retención y distribución. SEO, porque el contenido que genera negocio no es el que “se hace viral”, sino el que se encuentra cuando alguien busca resolver un problema. En 2026, la pelea es por intención: “cómo elegir”, “cuánto cuesta”, “qué conviene”, “errores”, “guía”, “caso real”. Eso trae tráfico de personas que ya están evaluando. Si tu canal aparece ahí, entrás a la mesa de decisión. Si no aparece, literalmente no existís.

Retención, porque YouTube premia el tiempo de visualización. Si tu video es una presentación corporativa lenta, el algoritmo te castiga y el usuario te abandona. Y distribución, porque publicar y “esperar” es amateur. Un canal serio piensa el video como pieza central de un sistema: Shorts que empujan al largo, LinkedIn, embedding en WordPress, remarketing, y una arquitectura de playlists que guía a la audiencia.

image
Juan Morell.

Juan Morell.

YouTube como arma a favor para tu empresa

También hay un punto que casi nadie cuantifica: YouTube no solo genera demanda, también baja costos operativos. Un video de 8 minutos que explica “cómo funciona” tu producto puede ahorrarte horas del equipo comercial respondiendo lo mismo por mail o por calls. En vez de repetir, enviás un link. Y cuando el lead llega a la reunión, llega educado. Eso acorta ciclos y mejora el cierre, porque la conversación deja de ser “qué hacen ustedes” y pasa a ser “cómo lo implementamos”.

Hasta acá, lo obvio. Lo que muchas empresas todavía no registraron es el cambio más rentable de 2025 que hoy ya es estándar: el formato podcast en video dentro de YouTube como herramienta de conversión B2B.

El podcast no es un “programa lindo”. Es una excusa perfecta para hacer lo que ventas siempre quiso hacer, pero con una dinámica mucho más poderosa: sentar a un potencial cliente en tu mesa, darle protagonismo, hablar de sus problemas reales, y construir confianza en cámara. Y encima, que ese encuentro se convierta en contenido evergreen que sigue captando gente.

Lo vi repetirse más veces de las que quisiera admitir: una marca convoca a un prospect a su podcast. El prospect entra por ego (le gusta ser invitado), por visibilidad (quiere mostrarse) o por networking (quiere relacionarse). Sale con otra lectura: “estos tipos saben del tema”, “se expresan bien”, “tienen método”, “entienden mi industria”. A la semana siguiente, esa conversación se transforma en una propuesta. Y muchas veces, en un contrato.

Esto no es magia: es psicología aplicada al B2B. El podcast reduce fricción porque acelera tres cosas que en ventas suelen tardar meses: autoridad, confianza y alineación. Además, deja un rastro público. Cuando el prospect vuelve a tu web o recibe tu propuesta, ya no te percibe como “un proveedor más”. Te percibe como referente. Y en mercados competitivos, esa diferencia define cierres.

Los números de YouTube

Si necesitás otro argumento frío, mirá el contexto general de video. Wyzowl reporta para 2026 que 85% de personas dicen haber sido convencidas de comprar un producto o servicio después de ver un video, y 84% quieren ver más video de marcas. Insisto: no es “tendencia”. Es demanda.

Y los datos de YouTube vuelven a pegar en el mismo lugar: Think with Google citó que 63% de personas a nivel global dicen haber comprado online algo que vieron en un video de YouTube. Sumalo al 68% que usa YouTube para decidir compras y al 70% que declara haber comprado una marca luego de verla en la plataforma, y la conclusión es obvia: la gente ya está comprando con YouTube. La pregunta es si te compra a vos o a tu competencia.

Entonces, la pregunta real no es “¿hacemos YouTube?”. La pregunta es: ¿lo vamos a hacer como canal de negocio o como hobby?

Porque un canal de negocio tiene reglas:

  • Define una promesa clara (qué problema resuelve).
  • Construye un mapa de contenidos por intención (top/middle/bottom del funnel).
  • Optimiza cada video como si fuera una landing: título, miniatura, primeros 15 segundos, estructura, capítulos y CTAs.
  • Convierte el podcast en motor: invitados elegidos por pipeline, no por simpatía.
  • Mide lo que importa: retención, CTR, tráfico sugerido vs búsqueda, clics y leads asistidos.

Cómo sacarle provecho a la plataforma

Y acá viene mi parte más directa: si estás en una empresa y tu canal no tiene una persona responsable con mentalidad de performance, estás perdiendo plata. No “posibilidades”. Plata. Porque hoy el costo de adquirir atención por pauta sube, la confianza en anuncios baja, y el contenido propio bien gestionado acumula valor.

Si estás leyendo esto desde una gerencia de marketing o una dirección comercial, te propongo un test simple: respondé con números. ¿Cuántos contenidos del canal atacan objeciones reales? ¿Qué porcentaje de visualización promedio tienen tus videos? ¿Tu CTR de miniaturas está en un rango competitivo? ¿Tenés playlists que lleven de “descubrimiento” a “consideración” y de ahí a “acción”? Si no podés contestar, no es culpa tuya: es que el canal está siendo tratado como un depósito de piezas, no como un embudo.

Yo trabajo justamente en ese punto ciego: transformar YouTube en un sistema medible que genere demanda. No como “community manager de videos”, sino como manager de crecimiento: estrategia editorial, SEO para YouTube, optimización de retención, y diseño de podcasts que no son “charlas”, sino activos comerciales.

No prometo magia; prometo proceso. Y si esta columna te incomoda, mejor: significa que tocó un nervio real. En 2026, YouTube es un canal de ventas. Y la única decisión inteligente es si vas a jugarlo en serio… o vas a seguir mirando cómo otros se quedan con la atención —y con tus clientes—.

Si te sirve, cierro con algo accionable. En la práctica, cuando intervengo un canal, el primer salto suele venir de tres correcciones:

(1) reescritura de títulos y miniaturas para capturar intención (no creatividad suelta)

(2) reordenamiento en playlists para que el contenido “se recomiende” entre sí

(3) guiones con estructura de retención (gancho, promesa, prueba, paso a paso).

Por: Juan Morell

---------------------------------

Otras lecturas de Urgente24:

Cómo recuperar conversaciones borradas de WhatsApp: la solución que pocos conocen

La última decisión de Apple y Google que impacta al mundo: ¿As bajo la manga?

Cuidado con este correo engañoso de Instagram: Te explicamos cómo no caer

Elon Musk intenta una revolución con nuevo algoritmo de X