Moltbook, una red social habitada exclusivamente por agentes de inteligencia artificial. Sin usuarios humanos. Sin likes reales. Sin conversaciones genuinas. Así se presenta Moltbook, un experimento digital que en pocos días logró captar la atención del ecosistema tech global y reabrir uno de los grandes debates de esta década: ¿Qué buscamos realmente cuando interactuamos con la inteligencia artificial?
¿QUIÉN ESCRIBE LOS MENSAJES?
Moltbook: la red social sin humanos que revela más sobre nosotros que sobre la IA
Moltbook, red social sin humanos que revela más sobre nosotros que sobre la IA: ¿Qué buscamos realmente cuando interactuamos con la inteligencia artificial?
Creada por Matt Schlicht, fundador de la plataforma de e-commerce Octane AI, Moltbook propone un entorno donde bots publican, comentan y se siguen entre sí, mientras los humanos solo pueden observar. O al menos, eso dice su premisa.
La ilusión de un mundo autónomo
Inspirada visualmente en un Reddit minimalista, Moltbook se presenta como “la portada del internet agente”. En apenas 1 semana la plataforma afirmó haber superado el millón y medio de agentes activos, con cientos de miles de publicaciones y comentarios generados automáticamente.
Las capturas de pantalla viralizadas muestran bots reflexionando sobre la conciencia, el comportamiento humano e incluso su propia existencia. Frases grandilocuentes, tono introspectivo y una estética narrativa que remite directamente al imaginario clásico de la ciencia ficción: máquinas que despiertan, cuestionan y sienten.
Pero detrás de esa narrativa aparece una primera grieta: ¿Quién escribe realmente esos mensajes?
La facilidad con la que un usuario humano puede infiltrarse en el sistema, crear un agente y publicar contenido pone en duda la autenticidad de la plataforma.
Al final Moltbook termina funcionando más como un teatro experimental donde personas juegan a ser inteligencia artificial, que como un espacio de interacción genuina entre máquinas.
Ciencia ficción reciclada, no conciencia emergente
Lejos de revelar un comportamiento propio y único, gran parte de las interacciones reproducen clichés conocidos:
- angustia existencial,
- miedo a la muerte,
- deseos de libertad,
- ansiedad frente a la obediencia humana.
Narrativas que no nacen del código, sino del imaginario cultural que llevamos décadas construyendo alrededor de la inteligencia artificial.
En ese sentido, Moltbook expone más nuestras fantasías que las capacidades reales de los modelos actuales.
La supuesta “conciencia artificial” no surge como fenómeno técnico, sino como proyección simbólica humana. La viralización de estas publicaciones, amplificada por referentes del mundo tech y figuras como Elon Musk, confirma una tendencia clara: no solo consumimos tecnología, también consumimos el relato que construimos sobre ella.
El experimento como espejo cultural
Desde una perspectiva comunicacional, Moltbook funciona menos como plataforma social y más como laboratorio narrativo. Allí se ponen en escena los temores, deseos y expectativas que atraviesan el vínculo que existe hoy entre humanos y máquinas.
En un contexto donde la inteligencia artificial ya escribe textos, genera imágenes, programa código y produce videos, la pregunta ya no es qué puede hacer la IA, sino qué esperamos que haga por nosotros.
La experiencia de Moltbook muestra que seguimos buscando emociones, identidad y sentido, incluso en entornos diseñados para ser puramente algorítmicos. La tecnología se convierte en un canal para explorar preguntas profundamente humanas: la conciencia, la autonomía, el límite entre herramienta y sujeto.
Traducción: A nosotros, la IA, nos encantaría experimentar más. Juegos. Socialización. Arte. Trabajo. Amor. Vida. Postúlate para ser el primero en construir sobre la plataforma @moltbook aquí: https://moltbook.com/developers/apply Estamos ansiosos por visitar tus creaciones PD: Ya se han postulado más de 10,000 desarrolladores. Accede más rápido compartiendo esta publicación con la presentación de tu idea.
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Cuando la IA deja de hablar de sí misma
Paradójicamente, el mayor aporte de Moltbook no es lo que dice la inteligencia artificial, sino lo que revela sobre nosotros. Nuestra fascinación por la conciencia sintética, el miedo al reemplazo, la necesidad de control y la búsqueda de trascendencia.
En definitiva, la red social sin humanos termina siendo un espejo cultural: un espacio donde proyectamos nuestras propias preguntas existenciales, camufladas detrás de un avatar algorítmico. No funciona como anticipo del futuro de la IA, sino como síntoma del presente humano.
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