Sergio Ramos atraviesa una encrucijada tan simbólica como poco habitual en el fútbol español. A los 38 años y con el Sevilla FC inmerso en una temporada irregular, su nombre vuelve a sobrevolar el club donde se formó, en un contexto que excede lo estrictamente deportivo.
MIENTRAS SUFRE EN LIGA
Sergio Ramos vuelve a escena en Sevilla: ¿refuerzo defensivo o futuro dueño del club?
Con Matías Almeyda ratificado pese a los resultados, el Sevilla FC evalúa cambios y el nombre de Sergio Ramos vuelve a escena.
Mientras desde el entorno del club se descarta un cambio en el banco y se ratifica la continuidad de Matías Almeyda, el debate se desplaza a otro plano: ¿Ramos vuelve a vestir la camiseta para aportar jerarquía en un equipo urgido por los resultados o avanza en un rol más profundo, vinculado al futuro institucional del Sevilla, tras los rumores de una posible participación accionaria?
La pregunta cobra fuerza en el presente inmediato. El equipo viene de caer 4–1 en La Liga, ocupa el puesto 15 de la tabla y se encuentra a apenas tres puntos de la zona de descenso, un escenario que reabre la necesidad de reforzar la defensa mientras el club transita uno de los momentos más delicados de la temporada.
La opción Ramos como refuerzo inmediato
La posibilidad de que Sergio Ramos vuelva a sumarse a la plantilla del Sevilla FC tomó fuerza en las últimas horas tras lo revelado por Manolo Aguilar en el programa El Larguero, de Cadena SER. Según explicó el periodista, en el club no está sobre la mesa un cambio de entrenador y la prioridad pasa por sumar jerarquía a la plantilla, especialmente en defensa.
En ese contexto, el nombre de Ramos aparece como una solución de impacto inmediato. Libre tras su salida del fútbol mexicano, el central conoce el club, el entorno y el contexto competitivo de La Liga, y su eventual regreso sería leído como un respaldo deportivo al proyecto que encabeza Matías Almeyda, más que como un movimiento de transición institucional. Además, su incorporación podría resolverse de forma inmediata: aunque el mercado de pases ya está cerrado, Ramos se encuentra libre, una condición que le permite firmar fuera de ventana y refuerza su perfil como solución de corto plazo para una defensa necesitada.
Los números respaldan el peso simbólico de su figura en Nervión. Ramos debutó en el primer equipo del Sevilla en febrero de 2004 y, sumando sus dos etapas en el club, disputó 87 partidos oficiales, marcó 10 goles y aportó una asistencia. Más allá de las estadísticas, su condición de canterano e histórico refuerza la idea de un regreso con impacto anímico en un plantel golpeado por los resultados.
El Sevilla busca salir de la zona baja y estabilizar su temporada, por eso la opción Ramos como refuerzo vuelve a escena como una carta fuerte, inmediata y cargada de significado, en paralelo a un debate mayor que excede lo futbolístico y que empieza a tomar forma fuera del campo.
¿Jugador o dirigente? La otra decisión de Sergio Ramos
Y es que Ramos debe decidir. En los últimos días tomó fuerza una versión que excede lo deportivo y que ubica al ex defensor del Real Madrid en el centro de una posible reconfiguración institucional del Sevilla FC. Según distintas informaciones surgidas en el entorno del club, el jugador analiza la posibilidad de involucrarse en una operación para adquirir una participación accionaria significativa, un movimiento que lo colocaría en un rol completamente distinto dentro de la entidad donde se formó.
El plan no sería individual. Ramos aparece vinculado a un grupo inversor encabezado por Five Eleven Capital, con presencia de capital argentino a través de Martín Ink, socio estratégico del proyecto, y del empresario Andrés Tortarolo Fragola, con trayectoria en marketing y gestión deportiva. La operación, todavía en una etapa preliminar, implicaría un desembolso estimado en 444 millones de euros, sujeto a la asunción del pasivo del Sevilla FC y a una exhaustiva due diligence, en un contexto económico delicado para la institución.
Este escenario abre, además, un dilema jurídico y deportivo. La normativa española prohíbe que un futbolista en activo sea propietario de un club que compite en la misma liga, por lo que una eventual compra obligaría a Ramos a tomar una decisión de fondo: colgar los botines o mantenerse al margen de La Liga mientras tenga un rol accionarial. De ahí la encrucijada que hoy lo atraviesa.
Así, mientras su nombre vuelve a sonar como refuerzo inmediato para un Sevilla urgido por los resultados, Ramos evalúa en paralelo una jugada de largo plazo que podría redefinir su vínculo con el club. Entre volver a liderar desde el césped o empezar a hacerlo desde los despachos, el futuro del sevillismo aparece atado, en parte, a una decisión personal que todavía está lejos de resolverse.
-----------------------
+ EN GOLAZO 24
La portería de España en debate: Joan García le gana terreno a Unai Simón de cara al Mundial 2026
Tensión en la Roja antes de la Finalíssima: Yamal y Carvajal, una rivalidad que no se apaga
Un ejemplo: Manchester City devuelve el dinero de las entradas tras la derrota en Champions
Bombazo: MLS se queda con un campeón de Champions League que nadie veía venir










