La decisión no cayó en un vacío político. En plena discusión sobre la regularización de cerca de 500.000 extranjeros en situación irregular en España, el anuncio de Isabel Díaz Ayuso añadió un nuevo frente de tensión. La presidenta de la Comunidad de Madrid confirmó que Estados Unidos será el país invitado en la Hispanidad 2026 y que recibirá la Medalla Internacional de la región, un gesto que muchos interpretaron como una provocación deliberada.
CHOQUE POLÍTICO
El PP desata polémica al otorgar la Medalla de la Hispanidad a Estados Unidos
Isabel Díaz Ayuso anunció que EE.UU. será el país invitado en la Hispanidad 2026 y desató una fuerte polémica en pleno debate migratorio entre el PP y PSOE.
Lo que debería ser una celebración cultural en la capital española terminó así convertido en eje de debate nacional. La Fiesta de la Hispanidad, que se desarrolla cada octubre en paralelo al Día Nacional de España, combina actos institucionales con una amplia programación artística organizada por la Comunidad de Madrid. Conciertos gratuitos, actividades en plazas emblemáticas y propuestas vinculadas al mundo hispanohablante han sido, en los últimos años, el corazón de la iniciativa.
En la edición pasada, el foco estuvo puesto en América Latina y en la diversidad cultural del espacio iberoamericano. Escenarios como la Puerta del Sol y Plaza de España recibieron a bandas y artistas como Babasónicos, Miranda! y Dillom, consolidando una imagen más cultural que ideológica de la celebración. El énfasis estuvo en la música y en la conexión entre España y los países hispanohablantes.
El anuncio que encendió la controversia
Sin embargo, este miércoles (11/02) la presidenta de la Comunidad de Madrid, dirigente del Partido Popular, confirmó oficialmente el giro para la edición 2026. Isabel Díaz Ayuso anunció que Estados Unidos será el país invitado de la Hispanidad y que recibirá la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid con motivo del 250 aniversario de su independencia.
En su intervención, Ayuso fue directa: “Madrid siempre ha mirado a Estados Unidos con admiración, por ser el principal faro del mundo libre”. Y añadió: “Celebramos con júbilo cada paso que Estados Unidos da adelante en su defensa de la hispanidad, porque es defender la verdad a la historia y un futuro lleno de oportunidades”. Con ese argumento justificó tanto la invitación como la concesión de la medalla.
Las declaraciones, lejos de cerrar el debate, lo intensificaron. En un momento en que la política migratoria estadounidense vuelve a estar bajo escrutinio por las actuaciones de agencias federales como ICE, y mientras España discute la regularización de cientos de miles de extranjeros, el gesto fue interpretado por críticos y opositores como una señal ideológica nítida.
Las críticas y el trasfondo del gesto
Las palabras de Isabel Díaz Ayuso generaron una reacción inmediata. El periodista Antonio García Ferreras fue uno de los más duros al cuestionar el galardón impulsado por la presidenta del partido de derecha. En su programa recordó las políticas migratorias aplicadas en Estados Unidos y lanzó una crítica directa: “Pero Ayuso no se ha enterado de que detienen a los niños de cinco años, que cazan a sus padres y a sus madres, que los agentes de la ICE los meten en jaulas o los deportan”. Y remató: “Un premio a los Estados Unidos de Donald Trump, que está machacando literalmente a la comunidad latina e hispana”.
La referencia no es menor. La agencia federal ICE ha sido objeto de denuncias por detenciones y deportaciones masivas de migrantes, un tema especialmente sensible en un país como España, donde conviven múltiples nacionalidades latinoamericanas y del mundo, y donde actualmente se debate la regularización de aproximadamente 500.000 extranjeros en situación irregular. Para los sectores críticos, resulta contradictorio hablar de “defensa de la hispanidad” mientras se reconoce a un gobierno acusado de endurecer las políticas contra comunidades latinas.
El anuncio, además, se produjo apenas un día después de que Ayuso participara por videoconferencia en un evento celebrado en Mar-a-Lago, residencia de Donald Trump en Florida, donde fue distinguida por su labor en favor de la Hispanidad. El acto, denominado Hispanic Prosperity Gala, reunió a dirigentes y empresarios vinculados al espacio conservador internacional. Aunque oficialmente ambos hechos no están vinculados, en el plano político muchos interpretan la concesión de la medalla como un gesto coherente con esa misma agenda.
Para sus detractores, la decisión no es únicamente cultural sino estratégica. Algunos analistas la leen como un movimiento de posicionamiento de cara al escenario electoral de 2027, en un contexto de desgaste del PSOE y de tensión constante entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central. Otros creen que se trata de una apuesta por reforzar su perfil ideológico y consolidar liderazgo dentro del espacio conservador. Sus seguidores, en cambio, lo presentan como una reafirmación sin complejos de sus convicciones.
-------------------------
Más contenido de Urgente24
Saturación total: la Red Eléctrica de España evita el apagón, pero no admite nuevas conexiones
España vuelve a rozar un apagón y reaviva las alertas sobre la fragilidad eléctrica en Europa
España reduce la tasa de paro juvenil, pero sigue liderando el desempleo joven en Europa
Se abre la pulseada: el PP y Vox avanzan con la prohibición del burka en Baleares
Madrid alcanza un récord silencioso: 75.000 propietarios tienen tres o más viviendas en la capital




