En pleno verano, LAM volvió a dejar claro que Ángel de Brito no improvisa en América TV y que, cuando parece que todo está planchado, siempre aparece una jugada simple para vuelta todo. Del otro lado, Bendita mira cómo se le escapa la noche, en una pelea donde el rating cuenta una historia, pero el trasfondo revela algo más profundo.
EDITH QUEDA MUY ATRÁS
LAM encontró la estrategia justa para ganarle a Bendita y lo duplicó en rating
LAM, el programa que conduce Ángel de Brito, volvió a ganarle cómodo a Bendita con algo simple pero efectivo que expuso la falta de rumbo del ciclo de El Nueve.
LAM entendió el verano antes que nadie y cambió el ritmo del prime time
El ciclo de Ángel de Brito no está ganando porque tenga más escándalos ni porque suba el tono más que el resto. Está ganando porque entendió algo muy simple y muy televisivo: salir a buscar la noticia donde está la gente. En ese punto, la decisión editorial fue mandar a Pepe Ochoa a la calle a hacer móviles, sin vueltas, sin solemnidad y sin disfrazarlo de gran innovación.
Y ahí aparece la gran diferencia: mientras otros programas siguen encerrados en el estudio, comentando lo que ya circuló todo el día en redes, LAM decidió poner el cuerpo afuera, en la Ciudad de Buenos Aires, con preguntas directas, situaciones espontáneas y reacciones reales. Ochoa habla con los transeúntes, cruza a famosos, improvisa, se equivoca, se ríe y sorprende. Todo eso que la televisión muchas veces evita por miedo al desorden, acá suma.
La clave es que no se siente armado ni impostado. No hay bajada de línea ni moralina barata, hay televisión viva. Y eso, cuando la mayoría de los ciclos parecen grabados aunque salgan en vivo, marca una distancia enorme. Ángel de Brito entiende que hoy el público valora más la frescura que la prolijidad extrema, y por eso la apuesta funciona.
Los datos acompañan esa lectura. Según Kantar Ibope, el miércoles 14 de enero LAM promedió 3,4 puntos de rating, con picos de 4,1, números más que sólidos para el verano. A las 20:30, el programa ya marcaba 3,8 puntos, mientras Bendita, su competencia directa, apenas llegaba a 1,5. Media hora después, la diferencia no sólo se sostuvo, sino que se amplió.
Bendita sin norte y un liderazgo que se nota al aire
El contraste con Bendita es cada vez más evidente. La salida de Beto Casella dejó al programa de El Nueve en una especie de limbo editorial, donde no termina de quedar claro qué quiere ser ni para quién habla. Edith Hermida aporta oficio y presencia, pero el formato parece no haber encontrado todavía una identidad propia que ordene el contenido y marque un rumbo claro.
LAM, en cambio, tiene liderazgo, y eso se percibe al aire. No hay sensación de parche ni de transición eterna. Hay conducción, criterio y una idea bastante clara de qué mostrar y qué no. Mientras Bendita apuesta a un humor más cerrado sobre sí mismo, LAM se abre, sale, prueba y se arriesga, incluso sabiendo que no todo va a funcionar perfecto.
A las 21:00, cuando LAM alcanzó picos de 3,9 y 4,1 puntos durante media hora, Bendita apenas tocó su máximo del día con 1,9, según la misma planilla de Kantar Ibope, marcando su piso más bajo en lo que va de las primeras semanas del 2026. No es sólo una cuestión de rating: es una diferencia de clima, de energía y de lectura del público.
En este arranque de año, LAM no sólo empezó mejor: empezó entendiendo algo que a otros todavía les cuesta asumir. Cuando la tele conecta con la calle, el resto viene solo.
---------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
La miniserie de 8 capítulos que gustó tanto que dejó al público pidiendo más
No sólo tormentas: Alerta del SMN por los fenómenos que se aproximan
Maher Carrizo respondió a la oferta de Boca y hay impacto en River
Racing despide al 'Señor Golazos' que nunca convenció a Gustavo Costas
Ganancias vuelve a endurecerse y la presión fiscal sigue en ascenso











