¿Recordás cuando el bluetooth o el infrarrojo servían para compartir fotos, ringtones y contactos entre celulares? Aquella tecnología que parecía inofensiva hoy representa un riesgo concreto para la seguridad de tus datos personales. Aunque actualmente la utilizamos para conectar auriculares inalámbricos, relojes inteligentes y otros dispositivos, mantener esta función activada puede exponerte a una estafa digital sofisticada que opera sin que lo notes.
Lo más alarmante de todo esto es que no necesitás hacer clic en ningún enlace sospechoso ni descargar aplicaciones extrañas: simplemente con tener el Bluetooth encendido ya sos un objetivo potencial.
Esta modalidad de ataque que volvió a cobrar relevancia se llama bluesnarfing y, explicado de una forma breve, utiliza las conexiones inalámbricas de corto alcance para acceder a la información almacenada en dispositivos móviles sin autorización. Lo que lo hace particularmente peligroso es su naturaleza invisible: no genera alertas, no solicita permisos y no deja evidencias inmediatas de la intrusión.
La estafa que vuelve peligroso dejar el Bluetooth activo
La metodología utilizada por los delincuentes combina precisión técnica y eficacia. A través de programas específicos, monitorean el espectro de radiofrecuencia en busca de dispositivos con Bluetooth habilitado en el entorno cercano. Al detectar un equipo expuesto, explotan vulnerabilidades del protocolo OBEX —encargado del intercambio de archivos— para ingresar sin autorización. En aparatos con sistemas desactualizados o ajustes deficientes, el acceso se produce sin que el usuario deba aprobar ningún vínculo.
Mediante esta técnica, los atacantes pueden extraer agendas de contactos completas, mensajes de texto, correos electrónicos, eventos del calendario y, en el peor de los escenarios, fotos y contraseñas guardadas en el dispositivo.
Indicadores de que fuiste víctima
Al tratarse de un ataque silencioso, el bluesnarfing solo puede advertirse a partir de anomalías en el funcionamiento del dispositivo. Profesionales del área señalan cinco indicadores fundamentales:
- Consumo acelerado de batería: Si la batería de tu teléfono se descarga de manera acelerada sin un uso exigente, podría haber una transferencia de datos ejecutándose en segundo plano.
- Sobrecalentamiento del equipo: El esfuerzo del sistema para mantener enlaces no visibles eleva el calor del aparato. Que el teléfono se caliente sin uso es un indicio de alerta.
- Rendimiento deficiente del sistema: La apertura lenta de apps, bloqueos repentinos o respuestas inestables del sistema suelen estar vinculados a interferencias en los canales de comunicación.
- Aparición de archivos o mensajes desconocidos: Capturas de pantalla que no realizaste o registros de mensajes que no enviaste son evidencias directas de intrusión.
- Dispositivos extraños en el historial de conexiones: Examinar los dispositivos vinculados y encontrar identificadores que no reconocés es una señal clara de acceso externo.
Medidas preventivas fundamentales
- Desactivar el Bluetooth cuando no esté en uso: Esta es la medida más efectiva. Si no estás utilizando auriculares o dispositivos conectados, apagá esta función.
- Configurar el modo de visibilidad: El modo “invisible” es clave, dado que garantiza el uso normal de accesorios conocidos y, a la vez, bloquea cualquier intento de rastreo por parte de desconocidos.
- Actualizar el sistema operativo regularmente: Los desarrolladores de Android e iOS publican actualizaciones de seguridad de forma mensual para corregir estas fallas. No instalarlas implica mantener los datos en riesgo.
La tecnología Bluetooth seguirá siendo útil y práctica, pero requiere un uso consciente y medidas de seguridad adecuadas para evitar convertirse en víctima de estos ataques silenciosos.
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