La guerra en Irán del presidente estadounidense Donald Trump, sin haberla consultado previamente con el Congreso, ha producido grandes fisuras dentro de la sociedad norteamericana, pero también dentro del propio Partido Republicano. Entre los leales, están aquellos que defienden la ofensiva contra el programa nuclear del “patrocinador del terrorismo”, mientras que los detractores ponen el grito en el cielo porque aseguran que EE.UU. ha entrado en una contienda contra Teherán por culpa de Israel y se quejan de lleno por el derramamiento de sangre estadounidense, que, hasta el momento, se ha llevado la vida de 6 soldados, aunque pueden ser más los caídos porque EE.UU. aún no ha hallado en el país persa el total de las reservas de uranio enriquecido.
OFENSIVA EN EL DÍA DIEZ
Pantomima con bombas en Irán, pero Trump aún no sabe dónde está todo el uranio
Donald Trump planea iniciar una nueva fase terrestre en la guerra contra Irán para hallar dónde están escondidos el total de los tubos metálicos con uranio enriquecido, los cuales, a principio de este año, Rusia dijo estar dispuesta a recibirlos.
Irán aún podría tener acceso y haber trasladado uranio enriquecido a niveles cercanos a los militares, que se creía había sido eliminado en la Operación Martillo de Medianoche de Estados Unidos en junio de 2025, según divulgó The New York Times. Por esas fechas, cabe destacar, funcionarios del gobierno de EE.UU. y del Organismo Internacional de Energía Atómica reconocieron públicamente que había dudas sobre el paradero de las reservas iraníes de material nuclear casi apto para la fabricación de bombas.
Varios medios estadounidenses, incluido The New York Times, informaron, basándose en conversaciones con funcionarios anónimos de inteligencia de EE.UU., que Irán habría trasladado en secreto una cantidad significativa de su uranio altamente enriquecido antes de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel en junio de 2025, manteniendo así sus capacidades nucleares casi intactas. Se estima que habrían movido alrededor de 400 kg de uranio.
En ese primer operativo conjunto de Estados Unidos e Israel, que atacó varios cuarteles militares de la Guardia Revolucionaria Islámica, la planta de enriquecimiento de uranio de Fordow, la instalación nuclear de Natanz y el Centro de Investigación y Tecnología Nuclear de Isfahán, el programa nuclear iraní sufrió un daño significativo, aunque no quedó completamente destruido.
Dos funcionarios israelíes revelaron a TWSJ que el régimen teocrático del ayatolá, atentos a las repetidas amenazas de Trump de emprender acciones militares, el año pasado había retirado 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 por ciento de pureza. Esto es, justo por debajo del 90 por ciento que suele utilizarse en las armas nucleares.
Por eso, el Gobierno de Estados Unidos a principios de este año intentó presionar a Teherán para retomar negociaciones tras ese primer ataque que no logró reducir a cenizas su programa nuclear, pero Irán rechazó condiciones que implicaran la entrega de sus reservas de uranio.
Tras el fracaso de las conversaciones, Estados Unidos e Israel lanzaron este 28 de febrero de 2026 la ofensiva militar conjunta contra objetivos en Irán, que incluye ataques aéreos sobre Teherán y otras áreas como parte de una operación conjunta. El objetivo declarado de esta campaña es exterminar, desde raíz, el programa nuclear iraní y derrocar al gobierno teocrático de Irán.
Pero las los tubos de uranio enriquecido de Irán podrían haber sido trasladados antes del ataque a una jurisdicción de un socio comercial. En febrero, Rusia, aliado del régimen, dijo abiertamente que estaba dispuesta a alojar el uranio enriquecido iraní bajo el propósito de reducir los "factores irritantes" en torno al programa nuclear de la república islámica, según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
En concordancia con la lealtad de Rusia al régimen iraní, el presidente ruso Vladímir Purin expresó este lunes su apoyo “inquebrantable” al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, hijo de Ali Jamenei, asesinado en un bombardeo israelí hace dos fines de semana.
Donald Trump: tropas terrestre en Irán o "un golpe de Estado" fogoneado por los kurdos
Las fuerzas aéreas estadounidenses no saben si están atacando todos los búnkeres e instalaciones donde Teherán alberga su arsenal nuclear, el presidente Trump ahora está sopesando la posibilidad de desplegar fuerzas especiales sobre el terreno de Irán para confiscar el uranio iraní de grado casi explosivo, según reporta la agencia de noticias Bloomberg.
Esto ocurre a pesar de que Trump había asegurado previamente que solo habría un despliegue terrestre en Irán si existiera una razón muy contundente. "Tiene que haber una muy buena razón, y si la hubiera, quedarían tan diezmados que no podrían luchar por tierra", dijo en su momento.
El inconveniente es que la mayoría de los tubos de uranio enriquecidoiraní han sido trasladados por el régimen a túneles secretos subterráneos en las montañas de Albornz o Zagros, pero aún se desconoce en cuáles cadenas rocosas podrían estar almacenados, según funcionarios de inteligencia estadounidenses.
No obstante, desplegar soldados estadounidenses sobre el terreno sería prácticamente una sentencia de muerte para ellos, debido a la particularidad de la zona por las cadenas rocosas y a la operatividad de la Guardia Revolucionaría iraní en la zona. De igual modo, bombardear un escondite de varios tubos de uranio enriquecido podría desencadenar una catástrofe radioactiva en la región, comparable a Chernóbil.
Este miércoles, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que desplegar soldados estadounidenses en el terreno de Irán no era una opción, pero tres días después Donald Trump sentenció que se podrían enviar tropas terrestres si hubiera "una muy buena razón", mientras se filtra que la CIA, bajo directrices suyas, está negociando con los kurdos para dotarlos de arsenal y fomentar un levantamiento en Irán contra el régimen teocrático, un caso análogo al golpe de Estado en Siria de diciembre de 2024, que derrocó a Bashar Al-Assad.
Según las agencias de noticias CNN y Al Jazeera, la administración del presidente Donald Trump está conversando con grupos kurdos opositores al régimen iraní, como el Partido Democrático del Kurdistán de Irán (PDKI), Komala (Partido Komala del Kurdistán Iraní), PJAK (Partido por una Vida Libre en Kurdistán) y el Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK), bajo la posibilidad de proveerles arsenal para que derroquen al gobierno teocrático del país persa, citando a funcionarios kurdos y estadounidenses.
Funcionarios estadounidenses dijeron a CNN que Estados Unidos está conversando con los rebeldes kurdos para generar un levantamiento en las calles que genere un estallido social, provocando de esta manera la caída del régimen, que enfrenta los incesantes bombardeos estadounidenses e israelíes desde hace dos sábados, cuando ambos países dieron inicio a la “Operación Furia Épica” y “Rugido de León” para destruir el programa nuclear iraní que no lograron neutralizar en junio.
El objetivo sería utilizar a los kurdos para presionar al régimen iraní, permitir protestas populares y, en caso de ser posible, ayudarlos a tomar y controlar el norte de Irán, creando así una zona de amortiguación estratégica para Israel, según reveló la agencia de noticias.
Trump habló el martes con Mustafa Hijri, líder del Partido Democrático del Kurdistán Iraní (PDKI), informó CNN, citando a un funcionario kurdo. En los próximos días, grupos kurdos en Irán podrían participar en operaciones terrestres en el oeste del país, según declaró el funcionario a la agencia.
Al igual que CNN, la agencia de noticias Axios, también informó que el domingo, un día después de que comenzara la campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, Trump habló con los líderes de dos grupos kurdos en Irak: Masoud Barzani, quien lidera el Partido Democrático del Kurdistán, y Bafel Talabani, líder de la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK).
En ese sentido, mientras el Ejército estadounidense, junto a su aliado de las FDI, lanzan ataques aéreos en Teherán, Isfahán y el sur de Irán, los altos mandos castrenses de Estados Unidos no creen que únicamente con el poder aéreo se pueda ganar una guerra, aunque argumentan que sí se puede lograr combinando varias variables, como ataques sincronizados y debilitando al régimen desde adentro.
“Se pueden quitar todos esos elementos que un estado necesita para ser una amenaza y hacer que sea muy difícil, y quizás imposible, que realice operaciones futuras”, dijo el coronel retirado de la Fuerza Aérea John Warden en una entrevista.
“Ahora bien, si queremos que entre un nuevo gobierno, alguien de adentro tiene que hacer algo para tomar el control”, sentenció.
Más noticias en Urgente24
Mapa desolador: En rojo, provincias argentinas con pérdida de empresas y empleo
Se fue de Boca peleado con Riquelme y acelera para llegar a River: "Tiene ganas"
Finalissima 2026: La decisión radical de Qatar que impacta en Argentina y España
Panorama desolador en Boca: se confirmó la peor noticia y llora Riquelme
Crisis: Cierra una zapatería histórica y remata todo a precios ultra baratos








