CÓRDOBA. Martín Llaryora arribó a la mitad de su mandato como gobernador de Córdoba con el desafío cada vez mayor de poder generar impacto en el electorado. Con un 2026 que se proyecta aún más frío en términos fiscales que los años anteriores, el margen de maniobra para preparar una potencial reelección luce restringido y demandante.
DISCURSO DURO
Martín Llaryora busca rival local para el 2027 en Córdoba
El cordobés Martín Llaryora fijó rumbo al 2027. Para el inicio del periodo legislativo cordobés, apuntó a contrincantes clásicos a quienes ya superó.
Respecto a esto último, y con la mirada puesta en el cada vez más cercano 2027, el mandatario cordobés que buscará un segundo periodo dispuso pisar a fondo el acelerador de su gestión para instalar pilares concretos que sostengan sus aspiraciones. Algo que anticipó en su discurso durante la apertura del nuevo periodo de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial en la ciudad de Laboulaye.
En ese sentido, Llaryora abarcó dos partes claras sobre las cuales se basará su paso por el Centro Cívico en lo que le resta del mandato. Una referida a la gestión dura y pura, y otra que anticipó el clima electoral con un corte sustancialmente político apuntado a la oposición que busca entorpecer su continuidad.
En referencia a la gestión, el gobernador cordobés adelantó su plan de gobierno para el 2026. Las apuestas centrales estarán basadas en los programas sociales, en especial aquellos referidos a los jubilados provinciales, abarcando también proyectos en materia de seguridad, educación superior y obras públicas, además de la garantía de continuidad de beneficios vigentes para los cordobeses.
A su vez, Llaryora avanzaría fuertemente en el recorte de impuestos inaugurado durante el 2026. Su apuesta sería incluso mayor y a modo de respuesta a la imposibilidad de mayores erogaciones.
Por su parte, el fragmento político contuvo un claro señalamiento al ala opositora que estuvo presente en el sur cordobés, entre quienes destacaron el senador Luis Juez, el ex diputado Rodrigo de Loredo y el diputado libertario Gabriel Bornoroni.
Martín Llaryora con rivales definidos
Respecto a estos últimos, Llaryora dedicó algunos minutos de su discurso de más de dos horas con críticas concretas. En especial, el gobernador condenó el “bloqueo” legislativo a la incorporación de drones para el Ministerio de Seguridad, que el arco opositor frenó por presuntas irregularidades de precios.
Esas declaraciones estuvieron directamente apuntadas contra Juez y De Loredo, quienes participan de las decisiones del bloque opositor local y aspiran a la candidatura a la gobernación de cara al 2027. Ambos dirigentes fueron derrotados por el armado del oficialismo en el 2023, tanto en la gobernación como en la intendencia de Córdoba capital.
Quien zafó de una crítica distinguible fue el diputado libertario Bornoroni, otro de los que guarda aspiraciones para quedarse con el control del Centro Cívico en dos años. Algo que habría formado parte del cálculo del gobernador, quien evitaría un enfrentamiento directo con el oficialismo nacional como estrategia para una división de sus contrincantes.
Qué dicen en la oposición
Una vez finalizado el discurso de Llaryora, los referentes de la oposición local se dispusieron a responder vía prensa y redes sociales. Con un discurso común de “fin de ciclo”, tanto De Loredo como Juez criticaron los señalamientos del gobernador y destacaron el agotamiento de la administración peronista.
"Nunca encontré un gobernador tan histérico, tan desubicado, tan fuera de foco", apuntó Juez sobre el discurso oficial a La Voz. En ese sentido, De Loredo aseguró en redes que el gobernador tiene “miedo” a un frente común en la oposición junto a La Libertad Avanza.
Por su parte, Bornoroni no quiso quedar fuera del lote de contrincantes y criticó los dichos del gobernador. “Quiere parecerse a Milei pero es una copia barata. Los cordobeses la tienen clara”, anticipó el libertario.
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