El cierre de su local en Flores y el descargo de Marixa Balli contra el Gobierno terminó en un escándalo televisivo con Esteban Mirol levantándose del móvil, acusaciones cruzadas y Ángel de Brito frotándose las manos en LAM, mientras el rating subía y las redes ardían. En el medio, Marixa sumó el respaldo inesperado de una figura del gobierno.
ÁNGEL DE BRITO SE FROTA LAS MANOS
Marixa Balli y Esteban Mirol se dijeron de todo y le salvaron la noche a LAM
Marixa Balli y Esteban Mirol explotaron en vivo por los precios de la ropa, hubo gritos, portazos y living vacío. Y de paso el rating de LAM voló por los aires.
Marixa Balli vs. Esteban Mirol: Cuando el debate económico se vuelve personal
Todo empezó con algo bastante más serio, porque Marixa Balli cerró uno de sus locales de ropa y calzado en Flores, liquidó mercadería y expuso lo que viven miles de comerciantes chicos, atrapados en impuestos imposibles, costos en alza, caída del consumo y la competencia directa de importados baratos que entran por apps chinas y free-shops, una combinación que en 2025 y 2026 viene haciendo estragos en el rubro.
A eso se sumó lo que dijo el ministro de Economía Luis Caputo de que "Nunca compré ropa en Argentina porque siempre fue un robo" que Balli tomó como falta de respeto hacia quienes no tienen ni la chance de cruzar la frontera, y lo dijo en distintos programas, entre ellos A la Barbarossa (Telefe): "La gente que vive acá y apenas puede pagar el colectivo… es ofensivo".
Fue ahí que apareció Esteban Mirol, desde LAM (América TV), con su discurso habitual de defensor del consumidor, cuestionando a Marixa por su pasado en La Salada y tirando frases que prendieron fuego todo, como cuando lanzó: "Que hable alguien que tenía un quiosco en La Salada, donde no se pagan impuestos, donde el 90% le compra a talleres clandestinos", o cuando directamente la descalificó con "su vestuario debe oler a Miami".
Pero la noche del 05/02 llegó el cruce cara a cara, con Mirol por móvil desde su casa y Balli sentada en el estudio, y ahí la expanelista explotó sin filtro: "Escuchame, Mirol, si vos me vas a minimizar, criticar y a decir todas las pelotudeces que dijiste ayer de mi persona… no te lo voy a permitir porque tengo los ovarios suficientes para bancármelo."
Y siguió, visiblemente afectada: "Quiero ver quién se puede bancar tres años de investigación de la manera que me la banqué yo." Cuando Mirol volvió a traer el tema de La Salada y habló de videos viejos donde ella defendía el predio, Balli aclaró: "Yo trabajé, tuve local y defendía a los laburantes que estaban ahí. No tengo nada que ocultar, tengo la frente bien en alto."
La discusión se volvió personal, apareció el reproche por una supuesta invitación a salir, Marixa remató con "me metiste en un puterío del que no formo parte", y Mirol terminó levantándose, sacándose los auriculares y dejando la cámara apuntando a su living vacío, mientras Ángel de Brito ironizaba: "Dale, Mirol, ¿quién sos ahora? ¿Carmen Barbieri?".
De un lado quedaron expuestos los comerciantes que no llegan a cubrir los costos, y del otro, los consumidores que sienten que los estafan, con un Estado que habla de estadísticas mientras el mercado se achica todos los meses.
La audiencia compró el conflicto y LAM festejó los números
Previo al cruce, Mirol replicó una discusión que tuvo en LN+ con la diputada libertaria Karen Reichardt, donde volvió a pararse del lado del consumidor y largó otra frase fuerte: "Yo al ministro le puedo decir un montón de cosas, como que endeudó al país en 50.000 millones de dólares en la época de Macri, pero que salga y compre afuera no", mientras la exactriz intentaba llevar la discusión hacia la reforma laboral y la producción: "Ahora viene la reforma laboral y es muy importante para esto. Produje y tuve mi marca. Yo me compro ropa afuera, ¿quién no lo hace? Dar trabajo también es muy importante."
Reichardt también defendió a Balli y explicó que muchos comerciantes están furiosos porque ahora importar es más fácil, algo que el propio Gobierno viene impulsando, y ahí Mirol volvió a subir el tono: "Un importador argentino —que es terrible— si puede cagar a un comprador lo hace. Lo ve como hormigas negras para pisar."
El periodista fue más allá y dejó una definición que molesta en el sector: los mismos que durante años pidieron protección hoy están pensando en importar o cambiar de rubro, porque el negocio manda más que cualquier bandera.
Mientras tanto, LAM hacía su juego, porque el conflicto ocupó casi veinte minutos de aire, el programa arrancó con 3.3 puntos de rating, trepó a 4, pasó a Telenoche y con el enojo feroz de Marixa llegó a 4.6, ganando la franja por una décima y dejando atrás a Hija del Fuego, según los números que circularon en Kantar Ibope.
En la Argentina de 2026 se discute cómo vestirse, cómo producir y quién se queda con la torta, pero se hace a los gritos, en cadena nacional informal, y con el rating como juez final.
----------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
Oleoducto, dólares y poder: Techint gana la obra que define el futuro de Vaca Muerta
El Trece mostró los dientes: Cuatro despidos de golpe y una decisión que incomodó
Racing aceleró y va por un jugador de River: "Lo quiere"
Tiembla Mercado Pago: la nueva billetera virtual que arrasa en Argentina













