La cobertura de la protesta por la Ley de Glaciares frente al Congreso terminó con un camarógrafo de A24 rociado con gas pimienta, y la pelea se trasladó directo al aire. Luis Novaresio no se guardó nada y puso en aprietos a Alejandra Monteoliva, cuestionando su capacidad para liderar el Ministerio de Seguridad y dejando al público azorado.
TRAS LOS INCIDENTES EN EL CONGRESO
Luis Novaresio no se guardó nada contra Alejandra Monteoliva: "¿Está en condiciones?"
El periodista Luis Novaresio criticó duramente a la ministra Alejandra Monteoliva por minimizar la agresión a un camarógrafo de A24 y pone en duda su capacidad.
Gas pimienta y empujones: lo que nadie vio del Congreso
Facundo Tedeschini, camarógrafo de 50 años de A24, estaba cubriendo la protesta pacífica de un grupo de 12 activistas de Greenpeace que habían saltado rejas y desplegado pancartas en las escalinatas del Congreso, cuando su presencia se cruzó con el operativo de la Policía Federal Argentina (PFA).
Según contó él mismo, estaba en un sector seguro, sin obstaculizar el procedimiento, pero los cables de su equipo quedaron bajo los pies de los policías, lo que derivó en empujones, caída y gas pimienta directo a los ojos: "Estábamos en un lugar donde no había ninguna obstrucción [...] Yo nunca voy a dejar la cámara". Tedeschini fue atendido por el SAME y trasladado al Hospital Ramos Mejía, con lesiones leves.
Patricia Bullrich calificó la intervención como "reprochable" y confirmó que se abrió un sumario administrativo contra el agente involucrado, mientras los 12 activistas también quedaron detenidos temporalmente. Los registros de las cámaras y las redes sociales mostraron un momento crítico: un periodista neutral, cumpliendo su labor, expuesto frente a un procedimiento que involucraba violencia física y protocolos poco claros.
Luis Novaresio no dejó pasar la tibieza de Alejandra Monteoliva
Durante la transmisión en A24, el conductor Luis Novaresio leyó la respuesta de la ministra de Seguridad de La Nación, Alejandra Monteoliva, enviada por mensaje de texto, donde parecía hablar de supuestas provocaciones a los policías: "Todo lo que haya para corregir, sancionar o mejorar, soy la primera interesada en hacerlo. Como también es cierto que los agentes son hostigados siempre, no sé en este caso".
Fue una declaración que no daba explicaciones, minimizando la agresión al camarógrafo, y que encendió la indignación del conductor: "Le estoy preguntando a Monteoliva si respalda esta agresión brutal a un camarógrafo y a un periodista. Su respuesta fue que 'los agentes son hostigados'. Estoy azorado por la respuesta. Me pregunto si está en condiciones de ejercer el Ministerio de Seguridad. La verdad, lo pongo en duda".
Después prosiguió en tono aún más acusatorio: "Si no se apartan rápidamente a estos policías, es que la ministra Monteoliva está de acuerdo con este policía". Y finalmente, mirando a cámara cuestionó: "Le tiraron gas pimienta a [la cronista] Agustina Binotti. ¿Monteoliva avala esto?"
La indignación de Novaresio se viralizó rápidamente en X y otras redes, donde hubo quienes lo apoyaron por defender la libertad de prensa, mientras que otros criticaron el protagonismo en lugar del periodismo.
Aun así, nadie pudo ignorar el mensaje político: un ministro o ministra de Seguridad que relativiza la agresión a un trabajador de prensa muestra una iresponsabilidad que sobrepasa un operativo puntual.
Monteoliva, con su historial de mano dura en seguridad y su reciente nombramiento como ministra (hace menos de 3 meses), tiene ahora que contener los operativos sin vulnerar los derechos y, al mismo tiempo, recuperar su credibilidad ante un sector mediático y ciudadano que ya no se banca ambigüedades frente a la violencia institucional.
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