La salida del jefe de asesores de Alberto Fernández, Antonio Aracre y el anuncio de que el primer mandatario no irá por su reelección no calmaron a los mercados y la corrida cambiaria no parece terminar. Sin los dólares del campo, el Gobierno nacional apuesta a un desembolso del FMI que permita apuntalar las reservas del Banco Central mientras se define la continuidad de su titular Miguel Ángel Pesce. En ese contexto, con el dólar blue en franco ascenso, donde el oficialismo aspira a llegar a las elecciones en el mejor escenario económico posible, el economista Rodolfo Santangelo, advirtió que la inestabilidad puede seguir un año y medio más y recordó el Plan Primavera.
RIESGO DE HÍPER
Santangelo y similitudes con el fracaso del Plan Primavera
En medio de otra cambiaria, el economista Rodolfo Santangelo, comparó la situación actual con el fracaso del Plan Primavera en el gobierno de Alfonsín.
El riesgo de la híper
En declaraciones anoche (24/4) al canal LN+, Santangelo –que también es director de la consultora Macroview- se refirió al momento económico que vive el país y sobre la existencia de algún detonante a la corrida cambiaria actual: “La última gota que rebalsó el vaso me interesa tres pepinos. Acá venimos con un desequilibrio muy fuerte desde hace mucho tiempo, con un escenario de inflación y un momento histórico”.
“Si vamos a seguir un año y medio así, podemos terminar en una híper. Me parece que ahora no. Pero en una inflación creciente, brecha creciente, desconfianza creciente...”, alertó.
Devaluación
“En febrero, antes de que la sequía fuera tremenda, decíamos ´no sabemos si llegamos a diciembre´. Hoy decimos si llegamos a agosto. ¿Qué significa no sabemos si llegamos a agosto? Si se cumple el objetivo de política económica número uno, que es no devaluar”, explicó el economista.
De acuerdo con el especialista, el Gobierno nacional está “inventando” medidas para poder llegar a las elecciones primarias con el mejor escenario electoral posible.
Ante los comicios, Santangelo analizó que el oficialismo “imagina que pierde, sabe que pierde, verá si da la batalla por el segundo, mejor en la provincia de Buenos Aires o cómo la enfrenta, pero la economía no te pide permiso, la economía es absoluta, estamos en el transcurso de tres dígitos anuales [de inflación] y rozamos los dos dígitos mensuales”.
Y acerca de la suba del dólar blue, a la que consideró un “termómetro” del contexto económico, explicó: “No me sorprende nada, pero que el dólar suba 30 pesos en un mes es lógico cuando la economía está en un 100% de inflación. ¿Se imagina la percepción o genera una percepción de que no tiene freno? Ese es el miedo, ¿no? Sin duda”.
Plan Primavera
Para buscar un paralelismo con la situación actual, Santangelo se remontó a los años ’70 y ’80: “Hay que recordar que la Argentina venía de varios años (1975, 1985) de inflación de 200%, 300% o 500%. El Plan Austral había sido para la época un plan exitoso para bajar la tasa de inflación; paradójicamente, lo máximo que había logrado era bajarla al 80% anual, que era 5% por mes. Y de repente hizo 7%, hizo 9%, hizo 11%, hizo un poquito más, volvió a subir, entró en una aceleración inflacionaria donde se metió en un círculo vicioso entre tasa de inflación, tipo de cambio, salarios, tarifas públicas. No fue un proceso explosivo instantáneo. No es que te fuiste a la miércoles en poco tiempo, porque hubo Australito, Australito 2, hubo intentos como ahora, plancitos de corto plazo para mantener la situación”.
Y encontró el momento histórico, pre-hiperinflación, que comparó con el actual: “El año 1988 fue un mal año, la cosa no mejoró, vino el Plan Primavera en agosto y, cuando fracasa, el 6 de febrero del 89, ahí sí. Yo diría el momento que nos parece parecido, no es idéntico, no estaban las ondas, no estaban las empresas privatizadas, o sea, había diferencia. Pero, cuando la tasa de inflación empieza una carrera ascendente, esa secuencia va cargando viento de a poquito”.
Y sobre la situación del Gobierno para llegar a las elecciones, concluyó: “Yo no me voy a poner a discutir qué es lo que hay que hacer para llegar a agosto. Lo que sí está claro es que la inflación, con todos sus males, con todos sus problemas, con todos sus deterioros, tiene algo que no se puede evitar, que es licuar el gasto público. ¿Esa es la ventaja?”.
Otras lecturas de Urgente24:
Previsible agonía de Miguel Ángel Pesce
Elecciones: Uñac y Manzur, con aspiraciones reelectorales en la Corte













