CÓRDOBA. El casting de contrincantes que Martín Llaryora (gobernador) abrió en las últimas horas no tardó en tener respuesta con Rodrigo de Loredo postulándose abiertamente para enfrentarlo en el periodo electoral del 2027. El radical acudió sin demora a la confrontación buscando ocupar un espacio que promete ser disputado entre varios actores de la oposición cordobesa con aspiraciones a la gobernación.
CANDIDATO ANTICIPADO
Rodrigo de Loredo quiere volver al Estado en 2027 vía Milei
El radical Rodrigo de Loredo insistió en una candidatura anticipada de cara al 2027. Quedó fuera del Congreso hace poco más de un mes.
En ese sentido, y tras el discurso que Llaryora gatilló en la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura donde no escatimó en críticas directas a sus principales opositores, De Loredo aprovechó para renovar sus intenciones. Algo que no solo fue dirigido al Centro Cívico, sino también a sus compañeros de eje, como Luis Juez y el libertario Gabriel Bonoroni, quienes también aspirarían a encabezar una lista para intentar quedarse con la gobernación.
Rodrigo de Loredo y un regreso a la cosa pública
Para De Loredo y su proyecto de gobernación, el acompañamiento de todo el arco opositor se volvió una cuestión central. Con el deterioro del radicalismo, que por primera vez en decenas de años no pudo colocar representantes cordobeses en el Congreso, la construcción de una plataforma sería una cuestión ineludible para el ex diputado, quien no logró renovar su presencia en la Cámara baja durante el 2025 tras una larga e infructuosa negociación para una sociedad con La Libertad Avanza.
Precisamente ese antecedente es el que pone cuesta arriba la candidatura de De Loredo, quien declinó un acuerdo que lo colocaba como tercero en una lista oficial el año pasado y lo obligaba a seguir órdenes directas del “triángulo de hierro”, lo que le representaba un pase virtual al liberalismo. Con el éxito electoral local de La Libertad Avanza consumado, el cambio de esas condiciones a futuro se proyecta complejo.
De cualquier modo, el radical avanzaría en intentar un segundo acercamiento considerando que el apoyo del oficialismo nacional sería una condición indispensable para siquiera proyectar competitividad contra el aparato del peronismo cordobés. Un oficialismo que llegará a la oportunidad de reelección con el desafío de renovar la creatividad para hacer campaña en medio de un periodo de sequía fiscal prolongada.
Luis Juez y Gabriel Bornoroni, rivales pero necesarios
La participación de De Loredo en una futura batalla electoral quedaría condicionada directamente por las decisiones de Juez y Bornoroni. Tanto el senador como el diputado se perciben en condiciones de reclamar una candidatura con el apoyo directo del presidente Javier Milei, con quién mantienen un contacto personal.
En el caso del senador, todavía un aliado externo de La Libertad Avanza, la aspiración a una nueva y última candidatura a la gobernación podría romper definitivamente la sociedad que entabló con De Loredo en 2021 y que se fue erosionando al calor de la implosión de Juntos por el Cambio. Si bien Juez encararía un cuarto intento con todo lo que ello conlleva, la potencia de su oferta se centraría en el apoyo presidencial.
Con más argumentos en ese rumbo se orienta Bornoroni, integrante clave del oficialismo a nivel nacional. El hombre de Karina Milei y Martín Menem en Córdoba ganó una importante cuota de crédito político tras la victoria legislativa aplastante de su candidato Gonzalo Roca, quien venció a nada menos que Juan Schiaretti.
Ahora bien, la decisión de apoyo a una lista opositora unificada por parte de la Casa Rosada quedaría supeditada a la relación que Llaryora guarde con la Nación. Por momentos tensa y por otros amigable, la necesidad oficial de bloquear la reelección del peronista podría fluctuar haciendo cambiar el escenario local.
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