Un análisis de la agencia de noticias Reuters explica con datos que China ha aumentado mucho más las relaciones comerciales que mantiene con Latinoamérica respecto a las que la región mantiene con USA. Y esto se vio intensificado desde que Joe Biden asumió como presidente de USA.
El análisis toma datos oficiales de la ONU que muestran como en todos los países del subcontinente, excepto México, fueron de a uno pasando de tener a USA a tener a China como principal socio comercial durante el periodo entre los años 2015 y 2021.
En respuesta, hoy durante el tercer día de la Cumbre de las Américas en los Ángeles, Joe Biden anunció una nueva asociación económica con los países de Latinoamérica que fueron invitados a esta cumbre.
USA en knock out
Desde la emergencia de China como competidor principal de USA en términos económicos, militares y comerciales, la región de Latinoamérica siempre ha sido una de sus principales razones de disputa.
La región que históricamente fue el “patio trasero de USA”, estaba recibiendo cada vez más influencia cultural, comercial y financiera por parte de China. El país de Xi Jinping en cambio buscaba nada más que expandir sus mercados de materias primas y de inversiones para sustentar el boom económico de su país.
Pero como ya lo sabemos, USA no permite desafíos a su “hegemonía global”: reaccionó y continúa reaccionando en modo guerra. USA y Joe Biden saben el golpe que significa que su máximo rival está ganándole el terreno en su histórico patio trasero.
Sobre todo para Joe Biden, presidente que no ha tenido más que tropiezos desde el inicio de su gestión: con inflación récord en su país, la crisis energética y alimentaria, el desabastecimiento del petróleo, el estancamiento de su campaña anti Rusa, entre otras cosas, dejan a la administración de Joe Biden en picada, con las legislativas a la vuelta de la esquina.
Crónica de una muerte anunciada
Sin embargo, esta tendencia viene desde antes de Joe Biden, pero este la está profundizando cada vez más. La brecha comercial de USA con Latinoamérica, que se abrió por primera vez bajo el expresidente Donald Trump en 2018, ha crecido desde que Joe Biden asumió el cargo en enero del año pasado, a pesar de la promesa de restaurar el papel de Washington como líder mundial, y para volver a centrar la atención en América Latina después de años de lo que una vez llamó "descuido".
Sobre el terreno, funcionarios actuales y anteriores dijeron a Reuters que USA ha tardado en tomar medidas concretas y que China, un importante comprador de granos y metales, simplemente ofreció más a la región en términos de comercio e inversión.
China lidera en Argentina, ha ampliado su liderazgo en los gigantes andinos del cobre Chile y Perú, y ha visto un gran avance en Brasil, a pesar del escepticismo del presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro sobre los intereses comerciales chinos que tienen demasiada influencia en el país.
Al excluir a México, los flujos comerciales totales (expo + impo) entre América Latina y China alcanzaron casi $247 mil millones el año pasado, según los últimos datos disponibles, muy por encima de los $174 mil millones con USA.
Pero la administración Biden se acordó muy tarde de lo que pasaba en “su patio de atrás”. Ahora, en el marco de la Cumbre de las Américas, el presidente de USA anunciará un programa de “Asociación de las Américas” que se centrará en promover la recuperación de la pandemia sobre la base de los acuerdos comerciales existentes. Según lo describe Reuters:
Sin embargo, una iniciativa de este tipo podría enfrentarse al rechazo proteccionista de USA, así como a preguntas sobre cómo las economías diversas de la región podrían hacer que funcione.
Joe Biden debía esbozar su plan en un discurso más tarde el miércoles para inaugurar formalmente la cumbre, que originalmente se concibió como una plataforma para mostrar el liderazgo de USA en la reactivación de las economías latinoamericanas y la lucha contra las presiones migratorias.
Pero recordemos que la administración de Joe Biden tuvo que andar rogando uno por uno a los presidentes latinoamericanos su presencia en la cumbre, por primera vez organizada por USA. Esto se debió a la exclusión deliberada a Venezuela, Cuba y Nicaragua, que el resto de los presidentes decidieron rechazar, entre ellos, Andrés Manuel López Obrador, Gabriel Boric y Alberto Fernández. Esto dejó a la legitimidad de USA como “líder en la región” aún más golpeada, cosa que Joe Biden no puede costear.
La Cumbre y este intento de contrarrestar a China le costó mucho más esfuerzo a Joe Biden del calculado. Tuvo que ofrecerle a presidentes como Jair Bolsonaro y hasta a Alberto Fernández reuniones bilaterales privadas entre ellos para convencerlos. Esto sumado a que aún tuvo importantes ausencias, como las de AMLO, y de Luis Lacalle Pou, aunque haya sido por razones de salud.
Además, algunos líderes latinoamericanos acabaron teniendo con Trump una relación mejor que la que han exhibido hasta ahora con Biden. Bolsonaro, antes de venir a Los Ángeles, volvió a elogiar al ex presidente e inclusive puso en duda nuevamente la victoria electoral de Joe Biden. Y hasta López Obrador acabó entendiéndose con Trump mejor de lo que lo ha hecho hasta ahora con Biden.
Eric Farnsworth, un exfuncionario de la Casa Blanca que ahora trabaja en el grupo de expertos del Consejo de las Américas, dijo que el aumento de los precios de las materias primas había impulsado las cifras comerciales entre América Latina y China, pero reconoció que una agenda de política interna de USA ocupada y la guerra en Ucrania habían mantenido el enfoque de Joe Biden en otros lugares.
China, con todo
Por el lado de China, la decadencia de USA es algo a explotar: El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo en una conferencia de prensa el lunes que la situación actual demuestra que la mentalidad estadounidense impulsada por la "Doctrina Monroe" y su truco de usar la "democracia" como herramienta para interferir y dividir a los países no son bienvenidos en el continente latinoamericano:
Guo Cunhai, experto en estudios latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales en Beijing, le dijo al diario del Partido Comunista Chino, el Global Times, que la situación se produce en el contexto del reciente giro a la izquierda en América Latina que no tiene precedentes e influye en más países de la región que en el pasado, agregando que los países de la región están más unidos y deseosos de librar al continente del control estadounidense y tomar decisiones más independientes basadas en sus propios intereses.
El creciente desafío regional de China es claramente una motivación para Joe Biden en esta Cumbre: "El mejor antídoto para los avances de China en la región es asegurarnos de que estamos transmitiendo nuestra propia visión positiva para la región económicamente", dijo un funcionario de la administración.
Sin embargo, los esfuerzos, tardíos y sin la misma intensidad, difícilmente reviertan la tendencia que se fortalece desde hace años. China ya ha penetrado en formas irreversibles en las economías de muchos países latinoamericanos. Esto sumado a las tendencias de gobiernos de izquierda en la región tiran más hacia la realidad que a USA le cuesta ver y que ya varios mandatarios latinoamericanos le han demostrado al ponerse en su contra de manera colectiva: el declive de su influencia en Latinoamérica.
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