En la búsqueda desesperada del éxito y el prestigio internacional durante la Copa del Mundo de 1978, el seleccionado argentino se sumió en una serie de eventos polémicos que aún hoy sorprenden. Bajo el mandato de un gobierno dictatorial empeñado en mejorar la imagen del país a expensas de la verdad y la ética, los médicos del torneo se terminaron rascando la cabeza cuando un jugador dio positivo de embarazo en una prueba de orina.
entre drogas y pruebas de orina
El jugador argentino embarazado: la bizarra historia del Mundial ’78
Después de hacerle pruebas de orina a todo el plantel argentino, un jugador estaba embarazado. Llamativo relato de la primera Copa del Mundo.
Manipulación y drogas en el plantel argentino
El Mundial de 1978 estuvo marcado por la intervención del gobierno en el fútbol argentino. Sin embargo, no son pocas las historias oscuras que esconde esta edición del campeonato, manchada por uno de los períodos más tétricos de la historia de Argentina.
Esa fue la misión que se propuso Jon Spurling cuando escribió “Muerte o gloria: la historia oscura de la Copa del Mundo”: desentrañar las medidas extremas que tomó la junta militar con tal de que la albiceleste gane. El periodista británico, colaborador en FourFourTwo, viajó por el mundo reuniendo testimonios de los protagonistas para conocer la verdad y volcarlos en el libro que publicó en 2010.
Una de las principales revelaciones que obtuvo se relacionó con el alto consumo de anfetaminas del plantel argentino, con las sucesivas amenazas de parte de los militares. Las anfetaminas aceleraban la interacción entre el cuerpo y el cerebro, lo cual aumentaba el estado de alerta y mejoraba el rendimiento deportivo de los jugadores. Era tal el grado de consumo de drogas que algunos de ellos tenían que correr durante horas después de los partidos para volver a la normalidad. “Se les podía oír gritando en el vestuario”, había revelado un antiguo futbolista francés.
La sorpresa en las pruebas de orina
Aunque las pruebas antidopaje debieron haber revelado cualquier irregularidad, la maquinaria de la manipulación estaba un paso adelante. Según lo que recabó el escritor, el aguatero del equipo, Okambo se encargó de proporcionar las muestras de orina, burlando cualquier intento de control. La sorpresa llegó cuando una de esas pruebas reveló que un jugador estaba embarazado, un hecho tan inusual como desconcertante en el contexto del fútbol masculino.
Esta revelación inédita tenía una explicación lógica: Okambo le había pedido ayuda a su esposa para proporcionar las muestras. El aguador desconocía que su mujer estaba en los primeros meses de gestación, por lo que los resultados de las pruebas terminaron en la bizarra anécdota de que un jugador esperaba un hijo.
Aun así, a pesar de que eso demostraba la manipulación de parte del autoritarismo argentino, los funcionarios de la FIFA habían decidido seguir haciendo la vista gorda. Y la lista de irregularidades no terminaba ahí: la victoria de Argentina por 6-0 sobre Perú, generó acusaciones de amaño. Alegaciones de reuniones previas entre el presidente de facto Jorge Videla y el equipo peruano alimentaron teorías de manipulación política y económica.
En la final, Argentina se impuso a los Países Bajos, pero el triunfo no logró el propósito político deseado. Aunque le consiguió tiempo al régimen, la caída de los generales llegó cinco años después, demostrando que el uso político de la Copa Mundial fue, en última instancia, un fracaso.













