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UNA CAJA JUGOSA

Moyano vs los Gordos: La pelea de fondo es por el manejo del presupuesto para las obras sociales

Lun, 02/12/2019 - 12:58pm
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Por Urgente24

La estratégica Superintendencia de Salud puede volver a cargo de la central obrera a partir con la nominación de un técnico que Héctor Daer, cotitular de la CGT, le propuso a Alberto Fernández. Se trata de David Aruachan, quien terminará por sellar la pelea entre el clan Moyano y los Gordos.

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Hugo Moyano comenzó a mostrar su enojo con Alberto Fernández cuando no prosperó su pedido de poner a Guillermo López del Punta en Transporte. En ese momento, ya recelaba además del protagonismo que anticipaba que Héctor Daer tendría en la próxima etapa con el sector de los "gordos" de la CGT.

Es que la misma iniciativa de Moyano de buscar que el abogado de Camioneros fuera el elegido generó tensiones en el sindicalismo y Alberto lo resolvió con la idea de que Transporte quede integrado a Obras Públicas, cartera que estará a cargo de Gabriel Katopodis.

Dicen que Moyano sintió el freno de Alberto, que desde hace tiempo teje una buena relación con Daer. El protagonismo que se prevé les dará a los "gordos" como interlocutores y en cargos de gobierno, se sumó a las complicaciones con la familia del camionero. 

En efecto, hubo una cena acotada en lo del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, hace unas semanas atrás, en la que estuvieron Hugo, Pablo y Facundo. Este último pedía además la secretaría de Deportes pero también su nombre empezó a perder fuerza para el cargo, que sería finalmente para Matías Lammens, ex candidato a jefe de gobierno porteño.

Pero es otro el sector realmente codiciado: el control de la caja. ¿Quién se quedaría con la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS)? ... 

Nada menos que el sector de los "gordos". La CGT quedó a un paso de retomar el control de los mecanismos de distribución de fondos para las obras sociales sindicales. 

Según informa esta mañana el diario 'Ambito Financiero', en el último diseño del Gabinete, se le asignó a la central obrera la jefatura de este organismo que maneja casi 11.000 millones de pesos al año pero cuya incumbencia se extiende a otros más de $ 32 mil millones adeudados a las prestadoras de los gremios y que representan la madre de todas las batallas entre el sindicalismo peronista y los gobiernos de turno.

Mientras que Ginés González García se perfilaba para volver a encabezar el Ministerio de Salud, que en la nueva gestión recuperaría ese rango, tanto en su equipo como en la CGT confirmaron que las mayores chances para la SSS quedaron a favor de David Aruachan, actual presidente del grupo Unión Personal-Accord Salud, del gremio de estatales UPCN que lidera Andrés Rodríguez.

Aruachan es médico recibido de la Universidad de Rosario, especializado en cirugía cardiovascular. Pasó por el instituto Isalud, que coordina González García, aunque no se lo considera un hombre del exministro. Fue auditor médico de la Obra Social Ferroviaria y de OSDE, además de gerente de la Obsba (de la ciudad de Buenos Aires). Cumplió funciones de asesoría en el Senado y la Cámara de Diputados y trabajó en varios centros de salud privados, destaca el medio mencionado.

En diciembre de 2015, con el cambio de Gobierno, arribó a la función pública como coordinador de la misma Superintendencia para la que ahora fue nominado a encabezar y permaneció en el cargo hasta la salida en 2017 de Luis Scervino (el último superintendente nombrado por la central). A diferencia de su jefe, desplazado tras una marcha de la CGT contra Mauricio Macri, Aruachan fue entonces ascendido a secretario de Operaciones y Estrategias de Atención de la Salud del que todavía era Ministerio de Salud a cargo de Jorge Lemus.

Cabe destacar que tras la salida de Scervino, la Superintendencia quedó a cargo de Sebastián Neuspiller, un médico amigo personal de Macri sin vinculación con los prestadores sindicales.

Cierto es que la jefatura de la SSS osciló en los últimos años entre funcionarios de la mayor lealtad del Gobierno de turno con otros de alineamiento con el sindicalismo: por caso, Horacio Capaccioli, recaudador de las primeras campañas del kirchnerismo; Juan Rinaldi, abogado de Hugo Moyano; Ricardo Bellagio, un técnico asimilado por la CGT; Liliana Korenfeld, una santacruceña y kirchnerista de pura cepa, y Scervino, entre otros. 

La única constante, más allá de los gobiernos, fue que la distribución de fondos siempre quedó atada a la negociación entre cada administración política y la CGT en función de la coyuntura del vínculo.