Las casas modulares vienen creciendo con fuerza en la Argentina, empujadas por la promesa de construir más rápido, pagar menos y evitar los dolores de cabeza típicos de una obra tradicional. Estas viviendas aparecen como un atajo, pero detrás del marketing prolijo y los renders, hay una serie de desventajas que rara vez ocupan el centro de la conversación.
DESVENTAJAS
Casas modulares: Cuestan menos, prometen todo y esconden límites que casi nadie cuenta
Las casas modulares no son una estafa ni una moda pasajera. Bien diseñadas y correctamente ejecutadas, pueden ser una excelente alternativa.
Fabricadas en planta y ensambladas luego en el terreno, las casas modulares permiten pasar del lote vacío a la vivienda habitable en tan solo semanas o pocos meses. Sin embargo, especialistas del sector advierten que no todas son iguales y que el rótulo “modular” engloba realidades muy distintas, con impactos directos en el confort, el mantenimiento y el bolsillo a largo plazo.
Casas modulares: ¿Son realmente viviendas pensadas para vivir?
Uno de los primeros errores comunes es meter todo en la misma bolsa. No es lo mismo una casa modular diseñada desde cero con criterio habitacional que una estructura adaptada, como un contenedor marítimo reciclado. Aunque ambas se comercializan bajo la misma etiqueta, el resultado final puede ser radicalmente distinto.
En los sistemas pensados originalmente como viviendas, la aislación térmica y acústica forma parte del proyecto desde el inicio. En cambio, en las estructuras reconvertidas, estos aspectos suelen resolverse después, como parches. Esa diferencia, que no siempre se ve a simple vista, se traduce en mayor o menor confort y en consumos energéticos muy distintos.
Casas modulares y aislación: ¿Dónde aparece el problema invisible?
El gran talón de Aquiles de muchas casas modulares es la aislación. Cuando el sistema no está bien resuelto, aparecen los famosos puentes térmicos, puntos por donde el frío, el calor y el ruido entran sin pedir permiso.
Esto es especialmente frecuente en estructuras metálicas, donde cada unión funciona como un canal directo entre el exterior y el interior. El resultado es una casa que se enfría o se calienta rápido y obliga a usar más calefacción o aire acondicionado, con el consecuente aumento en las facturas de energía.
Los especialistas coinciden en que una mala aislación no solo afecta el confort diario, sino también la durabilidad de las terminaciones y la aparición de problemas como condensación, humedad y filtraciones.
¿Las casas modulares se desgastan más rápido?
Otro punto poco mencionado es el envejecimiento de los materiales. En términos generales, las casas modulares tienden a mostrar un desgaste más acelerado que una vivienda tradicional, sobre todo cuando el proyecto apunta a reducir costos al máximo.
Las terminaciones, los revestimientos y algunos sistemas constructivos pueden perder calidad con el paso del tiempo si no fueron pensados para un uso intensivo. Esto no significa que todas las casas modulares sean frágiles, pero sí que la calidad final depende mucho más del proyecto y del proveedor que en una obra convencional.
Casas modulares: Qué incluye el precio y qué gastos aparecen después
El precio promocionado suele ser uno de los grandes ganchos. En general, el valor publicado corresponde a la casa terminada, con baño, cocina, aberturas y terminaciones básicas. Sin embargo, hay costos que quedan afuera y que pueden cambiar drásticamente el presupuesto final.
Entre los principales adicionales se encuentran el traslado de los módulos hasta el terreno, la ejecución de bases o plateas y las conexiones de servicios. El transporte puede representar alrededor del 10% del valor de la vivienda, mientras que las bases suelen sumar entre un 6% y un 8% extra. A eso hay que agregar agua, luz, gas y posibles adecuaciones municipales.
¿Por qué es difícil financiar casas modulares en Argentina?
A diferencia de la construcción tradicional, las casas modulares todavía enfrentan resistencia en el sistema financiero. Son pocos los bancos que ofrecen créditos específicos y, cuando lo hacen, suelen imponer condiciones más estrictas.
Las entidades exigen evaluaciones técnicas adicionales, plazos de obra muy precisos y, en muchos casos, un mayor aporte de capital propio. Esto deja afuera a muchos potenciales compradores que contaban con financiar una parte importante del proyecto.
Casas modulares y diseño: ¿Catálogo o casa a medida?
El último punto conflictivo es el diseño. Aunque la oferta creció, la mayoría de las casas modulares funcionan como productos de catálogo. Las posibilidades de personalización existen, pero dentro de un menú acotado, inclusive la personalización tiene un costo que encarece considerablemente la construcción y aún así, no garantiza calidad.
Esta limitación se vuelve evidente en terrenos irregulares, con pendientes o formas poco convencionales. El sistema prioriza geometrías simples y repetibles para facilitar el transporte y el montaje, lo que deja afuera propuestas más orgánicas o adaptadas a la topografía.
Las casas modulares no son una estafa ni una moda pasajera. Bien diseñadas y correctamente ejecutadas, pueden ser una excelente alternativa. El problema aparece cuando se las presenta como una solución universal, sin explicar sus límites. Más baratas, sí. Más rápidas, también. Pero no mágicas.
Más noticias en Urgente24
La miniserie de 6 capítulos que la crítica ovaciona y el público devora
El Trece y su mala suerte: Apostó por una conductora y la bombardearon en redes
Nuevos amores obligan a 'blanquear' la ruptura de Mauricio Macri y Juliana Awada
Salud: El Gobierno anticipa el fin de dos prepagas históricas y problemas en una obra social
Gallardo le abrió la puerta y River vendió a un campeón del mundo







