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PRUEBAS EN HUMANOS

Comienzan los ensayos de una vacuna para el cáncer de mama

Los ensayos clínicos de la vacuna para el cáncer de mama finalizarán el septiembre del año que viene.

Tras décadas de buscar mejores opciones de tratamiento, Cleveland Clinic ha comenzado los ensayos clínicos de una vacuna para prevenir el cáncer de mama triple negativo (TNBC).

El investigador principal del ensayo, el oncólogo Thomas Budd, explicó que la vacuna se basa en la activación del sistema inmunológico contra una proteína llamada α-lactoalbúmina, que ha demostrado que previene el cáncer de mama en ratones con riesgo de padecer la enfermedad.

Dicha investigación fue publicada originalmente en Nature Medicine y fue financiada por organizaciones filantrópicas durante los últimos 12 años.

Ahora, los ensayos clínicos en humanos avanzarán con la investigación en personas, centrándose en quienes hayan completado el tratamiento para el TNBC (Triple-negative breast cancer) y y están en riesgo de que la enfermedad regrese.

El cáncer de mama triple negativo se llama así porque las células cancerosas de los pacientes dan negativo en las pruebas de receptores de estrógeno y progesterona y de la proteína del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2).

La terapia hormonal y otros fármacos dirigidos son ineficaces contra los TNBC. En este momento, el único método de prevención eficaz disponible para las personas con alto riesgo de TNBC es una mastectomía.

El TNBC representa del 12% al 15% de todos los cánceres de mama y es el subtipo más agresivo y mortal, con casi una cuarta parte de todos los pacientes que mueren dentro de los cinco años posteriores al diagnóstico.

El objetivo de los ensayos clínicos de fase uno es determinar la dosis adecuada y optimizar la respuesta inmunitaria del cuerpo a la vacuna.

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Vacuna contra el cáncer de mama

La vacuna se dirige a la proteína de la leche α-lactoalbúmina, que generalmente se expresa solo cuando una mujer está amamantando. Ya no está presente después de la lactancia en el tejido mamario normal y envejecido.

Pero los tumores pueden producir esta proteína cuando se supone que no deben hacerlo. Los estudios han encontrado que del 70% al 80% de los TNBC producen demasiada α-lactoalbúmina.

“La idea general detrás de la vacuna es que la α-lactoalbúmina podría ser un llamado objetivo inmunológico, donde podemos estimular el sistema inmunológico para que ataque las células que producen esa proteína”, explicó el doctor Budd.

La vacuna también incluye otro fármaco, un adyuvante inmunológico, que básicamente llama la atención de su sistema inmunológico hacia la α-lactoalbúmina y lo marca para una respuesta inmunitaria para prevenir el crecimiento de un tumor emergente.

Los ensayos clínicos de fase uno inscribirán de 18 a 24 personas que fueron diagnosticadas con TNBC en los últimos tres años y actualmente están libres de tumores, pero tienen un alto riesgo de recurrencia.

Se estima que el estudio se completará en septiembre de 2022. Todavía es demasiado pronto para saber cuándo estará disponible la vacuna contra el cáncer de mama para la población general.

“Se necesitarán años para desarrollar y probar algo como esto”, dijo el doctor Budd, “porque se necesitan años para ver si está previniendo un cáncer que puede ocurrir durante la vida de una persona. Pero tenemos que empezar por algún lado, y estamos muy emocionados de dar nuestro primer paso”.

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