El acrónimo Trump Always Chickens Out (Trump siempre se echa para atrás) es la sigla más odiada actualmente por el presidente de la Unión: en los últimos 5 meses, la administración republicana ha sufrido varias sonoras derrotas y ha soportado una marcha (No Kings) con cifras de ciudadanos descontentos que no se veían desde hace medio siglo.
TRUMP ALWAYS CHICKENS OUT
TACO: las 10 movidas del presidente de USA que motivaron el cruel apodo
Las “idas y vueltas” del presidente Donald Trump lo llevaron a varias derrotas electorales y a que 7 millones de norteamericanos pidieran en la calle su salida.
El desempeño electoral de los candidatos republicanos fue pésimo en los últimos 5 meses ya que perdieron:
-por 14 puntos en Texas (Fort Worth). Los demócratas no ganaban allí desde la victoria de Bill Clinton en 1991.
-por amplio margen también en Miami, Florida. Los demócratas cortaron una mala racha de 30 años.
-en una triple jornada electoral, en noviembre de 2025, los candidatos de Trump fueron derrotados en Nueva York, Nueva Jersey y Virginia.
El taco es el "antojito" preferido de la comida mexicana.
1-El desastre por los aranceles
La declaración de un nuevo Día de la Independencia llegó ligada a un fuerte arancelamiento en la importación de productos a Estados Unidos.
El resultado fue catastrófico porque en una economía global las acciones de las empresas comenzaron a caer y 2 de cada 3 familias norteamericanas salieron afectadas ya que suelen proteger sus dineros en fondos que compran títulos que cotizan en bolsa.
Además, sus futuros retiros y jubilaciones dependen de lo que dicte Wall Street sobre las compañías que existen en cada portafolio de inversión.
Washington debió dar marcha atrás luego de generar un “ruido” atronador en el sector financiero, donde la confianza y la previsibilidad con cuestiones de vida o muerte.
2-Groenlandia: el duro choque contra la realidad
Trump manifestó en varias ocasiones su de deseo de que Estados Unidos se haga cargo de la gigantesca isla que permanece bajo el control de Dinamarca.
El vasto territorio autónomo del Ártico posee riquezas mineras muy importantes y es vital para las futuras rutas del Polo Norte ya que se cree que el calentamiento global va a afectar ese casquete lo que dejará libre el tráfico naval para un intenso comercio.
Cuando los escandinavos vieron que la Casa Blanca buscaba de manera seria el avance, optaron por una venta masiva de los bonos de la deuda de USA, un país que tiene una deuda superior a su PBI anual: más de US$ 30 billones.
“Groenlandia no está en venta” fue el mensaje europeo. Al ver la jugada y tras un incipiente crack bursátil, Trump “recogió el barrilete” y propuso diálogo con Copenhague.
3-“Zelensky es un dictador y Putin está loco”
Durante su campaña electoral de 2024, Trump prometió solucionar la guerra en Ucrania en 24 horas.
Luego, se dio cuenta que era algo imposible y atacó al presidente Volodimir Zelensky a quien acusó de “jugar con una Tercera Guerra Mundial. No hace ningún favor a su país hablando como habla. Todo lo que sale de su boca causa problemas, no me gusta, y será mejor que pare."
Llegó a decir que el ucraniano es un dictador ya que no ha sido refrendado por las urnas. Desde Kiev, le recordaron que el país lleva más de 4 años en guerra y que unos comicios generales no están hoy dentro de sus prioridades.
Luego, el mandatario estadounidense cargó contra su par ruso; Vladimir Putin. "Se ha vuelto absolutamente loco" llegó a decir el magnate neoyorquino.
4-Mamdani: cambio de tono inesperado
Después de una campaña por la alcaidía neoyorquina marcada por acusaciones, descalificaciones y amenazas políticas en 2025, el presidente estadounidense modificó sus posturas y recibió en la Casa Blanca al nuevo alcalde Zohran Mamdani, un joven sumamente progresista con padres extranjeros y que profesa el Islam.
Durante la campaña, Trump lo llamó “comunista” y “déspota”. Pero, luego tuvo con él una reunión sorpresivamente cordial.
Pero, tras verlo en persona, el titular de la Casa Blanca aseguró haber encontrado “más coincidencias de las que imaginaba” y destacó que “absolutamente viviría en el Nueva York de Mamdani” en alusión a los temores sobre un éxodo de millonarios por subas impositivas.
5-Irán: prórroga tras prórroga
El primer mandatario norteamericano llegó a prometer “la desaparición de la cultura persa” si Teherán no liberaba el Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, 2 horas antes de la “deadline” trazada por USA, se decidió extender 14 días el plazo y sentarse a una negociación en Islamabad, capital de Pakistán (el país mediador).
6-Minneapolis: un laboratorio de la represión
En Minnesota hay pocos migrantes latinos, una población no muy elevada que vota casi siempre a los demócratas y un frío sumamente intenso.
Desde Washington pensaron que era el sitio ideal para un experimento para el ICE, la fuerza represiva que combate a los “aliens” (así llaman los conservadores a los que entran ilegalmente a la Unión).
Pero, 2 asesinatos de ciudadanos estadounidenses frente a las cámaras en apenas 2 semanas cambiaron todos los esquemas y los agentes federales debieron retirarse de la ciudad capital del Estado.
Movilizaciones multitudinarias en todo USA pusieron a la administración republicana entre la espada y la pared. La White House volvió sobre sus pasos y tuvo que repensar todo su accionar represivo.
7-Volantazo en Guantánamo
El gobierno de Estados Unidos planeaba enviar y mantener retenidos a miles de extranjeros ilegales en la base cubana.
Sin embargo, decidieron vaciar las instalaciones y devolvieron a los migrantes sin papeles al ICE en Louisiana.
Durante la campaña, el líder republicano prometió llevar hasta la isla cubana a 30.000 ilegales en espera de deportación.
Su administración comenzó la construcción de un campamento gigantesco con casi 200 grandes tiendas de campaña para albergar a los miles de detenidos.
Pero, el proyecto nunca llegó a completarse.
8-Chavistas: de narcoterroristas a “mejores aliados”
En septiembre de 2025, Washington acusó a Venezuela de ser uno de los peores actores en narcotráfico y crimen organizado.
El presidente estadounidense responsabilizó al entonces régimen a cargo de Nicolás Maduro por el aumento del crimen organizado y la exportación de drogas a USA.
Sin embargo, luego de la “extracción” del ex presidente venezolano en Caracas por parte de las fuerzas de elite de la Unión, se generaron acuerdos con la vicepresidenta Delcy Rodríguez y Trump llegó a decir que el país era un “socio” de Estados Unidos y que trabajarían juntos durante las próximas décadas.
9-Gustavo Petro: te amo, te odio
Las relaciones entre los gobierno de Colombia y USA en el último año atravesaron momentos sumamente críticos.
Existió una sucesión de desencuentros diplomáticos, choques verbales y sanciones que terminaron erosionado una alianza que había funcionado muy bien durante décadas al punto de que era considerada uno de los pilares de la política exterior del país cafetero.
El primer choque se produjo a comienzos de 2025, cuando Colombia se negó a recibir vuelos de repatriación de migrantes porque el presidente Petro consideró un trato “indigno” que se enviara a los trasladados esposados en aviones militares.
Meses más tarde, la tensión se trasladó al frente antidrogas. En septiembre, la Casa Blanca emitió un memorando en el que eliminó a Colombia como aliado estratégico en la lucha contra el narcotráfico, una medida sin precedentes.
Luego, todo cambió e invitó al titular del Poder Ejecutivo de Colombia al Salón Oval.
Tras la reunión bilateral, aparentemente, retornaron las buenas relaciones entre ambos países.
10-Pelea y reconciliación con Elon Musk
El presidente de Estados Unidos y el multimillonario más rico del planeta se reencontraron públicamente en el funeral del activista ultra conservador Charlie Kirk luego de 3 meses de una sonora confrontación pública.
El creador de Tesla fue un aliado clave del mandatario estadounidense durante la campaña electoral de 2024. Tras los exitosos comicios fue designado responsable del controvertido Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), creado con el objetivo de reducir el gasto público.
Sin embargo, Musk abandonó su cargo tras una serie de desacuerdos con el plan fiscal del Jefe de Estado.




















