La aparición de Miguel Díaz Canel en la TV nacional de Cuba fue la primera televisada al pueblo tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en la madrugada del 3 de enero.
FRÍA RESPUESTA DE LA CASA BLANCA
Miguel Díaz Canel: "Cuba está dispuesta a un diálogo con USA en condición de iguales"
La máxima autoridad de la isla de Cuba aseguró que pretende hablar con el presidente de USA Donald Trump “sin presiones”.
Desde entonces, y por varias semanas, las autoridades cubanas se limitaron a enviar mensajes en X.
“Queremos construir una relación entre vecinos, civilizada, que le pueda aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos” añadió el presidente de Cuba.
Según el mandatario cubano, la retórica del Gobierno de Estados Unidos sigue siendo la de “la teoría del colapso”, mientras apuesta por la asfixia económica y la idea del “Estado fallido”.
“Nosotros no somos una amenaza, no protegemos terroristas, ni hay fuerza militares en Cuba de otras naciones, no hay bases militares de otros países”, sostuvo Díaz-Canel.
La fría contestación de Washington
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reaccionó a los comentarios de La Habana reiterando los comentarios de Trump de las últimas semanas sobre la isla: “el Gobierno cubano está a punto de caer”.
Organizaciones defensoras de los Derechos Humanos han expresado que la liberación de casi un millar de presos políticos debería ser una condición para un hipotético diálogo: piden una amnistía general similar a la ofrecida por la presidenta Delcy Rodríguez en Venezuela.
Caracas ha dejado de enviar hace varias semanas los 40.000 barriles de petróleo diarios a las refinerías cubanas.
Esta situación generó larguísimas colas para comprar combustible en la isla. Paralelamente, el precio de la gasolina en el mercado negro se ha duplicado y los apagones se han intensificado, acumulando hasta más de 20 horas diarias sin luz eléctrica.










