GLOBAL

INTRIGAS DE LA VACUNA

Europa decapita a la AstraZeneca mientras enfrenta dura 3ra ola: ¿Venganza antibritánica con la Sputnik entre ojos?

La OMS, científicos británicos y Boris Johnson, entre otros, defienden que la vacuna de AstraZeneca es segura, pero cada vez son más los países de la Unión Europea que suspenden su uso por 30 casos de coágulos sanguíneos que aún debe estudiarse si estuvieron vinculados con la inyección.

Ayer domingo 14/3, Holanda e Irlanda se sumaron al grupo de países europeos que han suspendido temporalmente el uso de la vacuna de AstraZeneca tras la aparición de casos de coágulos sanguíneos.

La suspensión es una medida de precaución a la espera de una investigación más profunda para averiguar si hubo un vínculo entre la vacuna y dichos episodios.

Ya habían suspendido el antídoto de AstraZeneca autoridades médicas de Dinamarca, Noruega, Islandia, Bulgaria, la región italiana del Piamonte, Austria, Estonia y Lituania.

La decisión llegó luego de que la Agencia Europea de Medicamentos abriera una investigación por 30 reoprtes de personas que sufrieron coágulos sanguíneos días después de haber sido vacunadas, de un grupo de 5 millones de personas.

El manto de duda sobre la vacuna creada por científicos de la Universidad de Oxford llega cuando partes de Europa están enfrentando una dura 3ra ola de Covid-19.

Italia ha regresado a la cuarentena y en Francia, están trasladando a los enfermos fuera de París utilizando aviones espesciales mientras los hospitales están saturados.

Alemania, Polonia, Hungría, República Checa y Serbia también están observando un resurgimiento de casos, mientras Europa se indigna ante la demora en la vacunación, producia en gran parte por el retraso en la producción y entregas, particularmente de AstraZeneca -el antídoto al que ahora muchos países europeos han quitado el visto bueno, al menos de manera temporaria-.

Europa mira ahora hacia la vacuna rusa, la Sputnik V.

La Organización Mundial de la Salud dijo que no hay vínculo entre los coágulos sanguíneos y la vacuna de AstraZeneca.

Lo mismo han asegurado reguladores británicos.

Pero no parece alcanzar.

El primer ministro británico, Boris Johnson, salió a defender el antídoto diciendo que es "seguro y efectivo" y urgió a los británicos a seguir vacunándose.

Varios científicos en Gran Bretaña también han salido en defensa del antídoto.

Según AstraZeneca, los casos de coágulos sanguíneos se dieron en 37 personas de 17 millones de vacunados en la Unión Europea y Reino Unido, lo que representa una cada 500.000 personas -tasas que no ameritan sospechar un vínculo entre la vacuna y la condición-.

En este contexto, surgió una teoría -hasta ahora sin sustento- entre los 'tories' (diputados conservadores británicos): que los líderes europeos estaban vengándose por el Brexit atacando la vacuna británica.

Sin embargo, esta teoría se cae sola si uno contempla que los principales perjudicados de cesar la vacunación, con todo el descontento que ello puede producir, serían ellos mismos.