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Escándalo en Nueva York: El FBI investiga presunto maquillaje de cifra de muertos en geriátricos

El mes pasado, la fiscal general del estado, Letitia James, publicó un informe asegurando que la administración de Andrew Cuomo en Nueva York maquilló los datos sobre muertos de Covid-19 en los geriátricos del estado. El FBI y los fiscales generales de Brooklyn han iniciado una investigación, mientras legisladores de su propio partido quieren arrebatarle los poderes de emergencia para la gestión de la pandemia.

Hasta las manos está el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, otrora valorado como una "estrella" en el manejo de la pandemia del Covid-19.

Cuomo supo transmitir tranquilidad cuando el mundo se puso patas arriba (hasta recibió un premio Emmy por sus conferencias de prensa) y llegó a publicar un libro sobre cómo gestionar esta crisis.

Pero el talón de aquiles de Cuomo llegó por el lado de los geriátricos.

Nueva York no es el único sitio del mundo donde el coronavirus hizo estragos en los geriátricos, pero sin dudas es el lugar donde un gobernante podría perder su carrera política por ello.

El FBI y fiscales generales de Brooklyn han iniciado una investigación preliminar contra la administración de Cuomo por ocultar muertes por coronavirus en hogares de ancianos. 

Semanas atrás, un informe presentado por la fiscal general del estado, la demócrata Letitia James, arrojó que estas podrían ser hasta 50% mayores a las estimadas por el gobierno del estado.

Según las cifras oficiales hasta el momento, de las casi 43.000 personas que murieron tras contraer Covid-19, 8.500 eran residentes de geriátricos. 

Sin embargo, este informe dijo que los fallecidos en hogares de ancianos podrían ser hasta 15.000. 

James investigó las discrepancias entre la cantidad de muertes reportadas por el departamento de Salud del estado y los asilos y observó una muestra de 62 de los aproximadamente 600 hogares de ancianos del estado. Estos reportaron 1.914 muertes de residentes por Covid-19, mientras que el departamento de Salud del estado registró solo 1.229 en esas mismas instalaciones. 

Muchos establecimientos no informaron al gobierno sobre todas las muertes registradas, dice el informe de 76 páginas. Y el gobierno del estado no contabilizó muchas veces las muertes de ancianos con Covid-19 que fallecieron en el hospital, agregó.

Cuomo es criticado asimismo por ordenar a los geriátricos a que aceptaran pacientes en recuperación de Covid-19 durante el pico de la pandemia, en marzo y abril. Su gobierno niega que la orden haya provocado un contagio masivo.  

Para desgracia de Cuomo, la semana pasada, se filtró una conversación de la secretaria de gobernación del estado de Nueva York, Melissa DeRosa, mano derecha de Cuomo, con algunos legisladores estatales. En ella, DeRosa admitió que el equipo ocultó el número de muertes en residencias de ancianos por temor a que pudiera ser utilizado en su contra por el gobierno de Trump.

Este lunes, en su comparecencia, el gobernador Cuomo admitió que las muertes podrían ser más que las reconocidas hasta ahora pero no pidió disculpas por su falta de transparencia. “El estado creó un vacío que se llenó con escepticismo, cinismo y teorías conspirativas que profundizaron la confusión”, resaltó.

"El estado de Nueva York siempre ha informado completa y públicamente de todas las muertes por Covid-19 en los hogares de ancianos y hospitales. Siempre se ha informado plenamente de ellas", añadió Cuomo. "No creo que haya nada que aclarar aquí. No hay nada que investigar".

Para entender lo que enfrenta Cuomo, además de la investigación que los fiscales del estado y el FBI han iniciado en su contra, legisladores de su propio partido quieren arrebtarle los poderes de emergencia para la gestión de la pandemia. 

Cuomo se arrogó amplios poderes para gestionar la pandemia y desde marzo ha controlado la decisiones sobre confinamientos o distribución de vacunas. 

Pero además, lo que terminó por ensuciar la imagen de Cuomo fue que el congresista de Queens, Ron Kim, lo acusó de amenazarlo con arruinar su reputación, luego de que este firmara una carta con otros legisladores demócratas que criticaba al gobernador por no ser claro a la hora de publicar datos de muertes en residencias y de "obstrucción intencionada".