La llegada de Leandro Paredes a Boca suponía un impacto fuerte por todo lo que significaba el propio jugador. Por el peso de su nombre, de su figura. Hoy, a algunos meses de su arribo a la Ribera, se ha convertido en un referente absoluto dentro de la cancha y también fuera de ella.
GUÍA
Escuela Scaloni: el Paredes líder replica en Boca la fórmula de la Selección
Leandro Paredes se ha convertido, rápidamente, en líder futbolístico y espiritual de un Boca que andaba a los tumbos.
Paredes, vértice de Boca
Lo primero no es sorpresa. Nadie puede juzgar la calidad de un Paredes de apenas 31 años que dejó la elite europea para volver al club de sus amores; quizás lo más llamativo es que la merma que envuelve al nivel del fútbol argentino, que aunque con buenas actuaciones, equipos y futbolistas se mantiene por debajo de varias otras ligas, no haya nivelado a Paredes hacia abajo.
El jugador de Boca demuestra fin de semana tras fin de semana su chapa de crack y, por el contrario, ha sido él quien eleva al resto del equipo y no el equipo quien lo desgasta. Tal es así que ha sido convocado por Lionel Scaloni para la Selección Argentina para las Eliminatorias y ha cumplido con creces siendo titular. Para los amistosos de octubre volvió a ser citado, y ahora es Boca quien sufre su partida ya que no estará en el partido del Xeneize vs. Barracas Central.
Pero lo sorpresivo es la rápida consolidación de Paredes como referente de vestuario. La capacidad del volante de emerger como un líder que no solo impulsa su liderazgo dentro de la cancha, sino también afuera. Un rol poco conocido en Paredes, que quizás no había tenido ese tipo de presencia en vestuarios anteriores, ya sea en la Roma, el PSG o la Selección Argentina.
Liderazgo made in Selección Argentina
Eso demuestra un detalle muy positivo: Paredes volvió al Boca con el compromiso al 100%. Por eso organiza asados recurrentes en su casa. El campeón del Mundo pone a disposición su domicilio personal para invitar a todo el plantel a pasar un momento de distensión y relajación, que no persigue directamente un objetivo futbolístico pero que también lo logra: la idea es fortalecer el grupo, trabajar desde lo humano, consolidar el vínculo entre los jugadores Xeneizes. Y eso, poco a poco, muestra síntomas en el campo de juego.
Aunque a Boca todavía le queda mucho camino por recorrer para lograr buen fútbol, desde hace ya algunas semanas que parece haber encontrado un sendero. El líder, el capitán, el guía, es Leandro Paredes.
Paredes replica la fórmula que aprendió en la Selección Argentina porque Paredes es de la escuela de Lionel Scaloni. El entrenador Albiceleste, además de un gran estratega futbolísticamente, es por sobre todas las cosas un gran gestor de grupos. Los procesos están a la vista. Capitaneó a la Selección en uno de los periodos más difíciles de su historia, y fue liderando al combinado nacional en un proceso de recambio paulatino, con criterio y tacto.
Ese liderazgo es el que mamó Leandro Paredes. Ese liderazgo es el que volvió decidido a impulsar en su segundo ciclo en Boca. Eso tiene un impacto. Lo dijo Ayrton Costa, defensor Xeneize, después del arrollador triunfo ante Newells la fecha pasada:
"El equipo está muy unido y eso se nota en la cancha". Y agregó: "Es justo porque venimos haciendo muy bien las cosas, no solo adentro de la cancha sino también por fuera".
Juan Román Riquelme, presidente del club, sabe que el campeón del Mundo es un ejemplo a seguir. "Volvió a su casa, está disfrutando cada día. La verdad que se acomodó muy rápido al grupo, ayuda muchísimo, si los chicos son inteligentes, van a crecer mucho al lado de él. También le dio una forma de jugar al equipo que a mí me hace disfrutar mucho".
Un Paredes maduro lidera este Boca. Un Boca que todavía tiene mucho camino por recorrer, pero que sabe quién marca el rumbo. Y eso no es poco.













