River Plate anunció: “hasta tanto no se corrijan los mecanismos internos, el Club ha decidido no participar de las reuniones del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino”.
"SI NO VES LA SALIDA, TIRÁ PARA ARRIBA"
Tras la inversión en vano de US$ 70 millones, River responsabiliza a AFA y deja Comité Ejecutivo
River Plate, a través de su presidente Stefano Di Carlo, comunicó que se aleja de AFA por considerar que sus mecanismos han sido “poco claros y previsibles”.
El club de Núñez trajo a 2026 supuestos reclamos de 2013 cuando pedía “ la necesidad de consolidar una competencia profesional con un torneo de 20 equipos, acompañado por una generación de recursos que permita el crecimiento del conjunto de los clubes“.
Di Carlo tomó una serie de decisiones, en conjunto con Marcelo Gallardo, que lo llevaron a un año desastroso y un cambio de técnico en 2026 cuando apenas habían pasado 6 fechas del campeonato del primer semestre.
Los “millonarios” malgastaron recursos como nunca había ocurrido en su historia: US$ 70 millones para incorporar a:
-Germán Pezella: US$ 5 millones
-Fabricio Bustos: casi US$ 5 millones
-Maximiliano Meza: más de US$ 2 millones
-Marcos Acuña: más de US$ 1 millón
-Sebastián Driussi: más de US$ 10 millones
-Lucas Martínez Quarta: más de US$ 8 millones
-Gonzalo Montiel: más de US$ 5 millones
-Kevin Castaño: más de US$ 14 millones
-Maximiliano Salas: más de US$ 9 millones
-Juan Carlos Portillo: más de US$ 5 millones
-Matías Galarza: casi US$ 5 millones
-Juanfer Quinteros: casi US$ 5 millones.
¿Y, dónde están los títulos?
Con Marcelo Gallardo en el banco y 70 palos verdes en la cancha, parecía que el “súper River” iba a arrasar a nivel local y continental.
Pero, no consiguió una sola copa durante un año y pico donde salieron campeones equipos considerados más chicos que el de Nuñez.
En Argentina: Platense, Estudiantes, Rosario Central e Independiente Rivadavia de Mendoza.
En la Sudamericana y la Recopa: Lanús.
La canción más emblemática del grupo “Zas” y Miguel Mateos decía: “ ya no podrás quejarte si no encuentras lo que tanto buscabas en tu corazón. Si no ves la salida, tirá para arriba y que venga lo que venga para bien o mal”.
Hay que remontarse a los 18 años sin títulos (1957-1975) para encontrar un desastre similar.
En esas casi dos décadas de fracasos (con varias finales perdidas) apareció un mote descalificador: “las gallinas”.
Lo que hace hoy Di Carlo lo acerca mucho más a esa época que nadie quiere recordar que a las páginas de gloria cercanas cuando el rojiblanco imponía el máximo respeto en cualquier cancha que se presentara.










