POLÍTICA

DE EXPROPIACIONES, PROPIEDAD PRIVADA Y DEUDAS

Vicentín y otra vez la pulseada entre Cristina y Alberto por Fondo vs. Formas

Es unánime: Otra vez, Alberto Fernández y Cristina Fernández están cometiendo el mismo error que en 2008 y, otra vez, discuten por lo mismo. Es como si el estallido social por la Resolución 125 nunca hubiese ocurrido.

Que sí, que no. Anoche (10/06), el rumor sobre la marcha atrás del presidente Alberto Fernández a la expropiación de Vicentín fue muy fuerte.

Esta mañana, la historia es otra. El diario rosarino La Capital amaneció informando que alguien muy cercano a la cúpula del poder oficial le dijo: "desde los medios de Buenos Aires quieren instalar que hay buena onda y que el gobierno va a retroceder con las medidas, pero eso no va a suceder. Todo seguirá como lo anunció el presidente".

La intervención es un hecho y todo indica que esta tarde el mandatario recibirá al CEO de Vicentin Sergio Nardelli. Resta confirmar si será o no expropiada la empresa y si esa medida alcanzará o no a todo el Grupo Vicentin o sólo a la cerealera que se declaró en default.

Mientras tanto, sindicatos y gremios de la actividad rural apoyaron el anuncio del jefe de Estado, al igual que los productores que esperan cobrar lo adeudado por la compañía de capitales nacionales.

El rumor que le llegó a Fernández fue que "una empresa de capitales suizos podía quedarse con la empresa que está en concurso de acreedores". Se trataba de Glencore. Luego, le hicieron llegar el comentario de que Cargill también estaba interesada.

En cualquier caso, Vicentín está prácticamente quebrada, cualquiera que tenga US$2 la puede comprar, quedarse con el 10% del negocio exportador de granos y eso alarmó a la Casa Rosada porque entonces la Argentina se quedaba afuera de las exportaciones de su principal economía y que más genera dólares.

El presidente se vio en la necesidad de patear el tablero. Por eso, en el sector hablaron de "un nuevo jugador". Sin dudas, la decisión del Ejecutivo Nacional generó un cimbronazo que hasta el momento se comentaba pero no lo daban como una posibilidad por el perfil moderado del presidente.

Todo esto generó un estallido social en el interior de la provincia de Santa Fe y cacerolazos en la Ciudad de Buenos Aires, principalmente, y una división en la Mesa de Enlace.

Tampoco hay una definición clara en la empresa. Hay quienes dicen que Nardelli estaría dispuesto a negociar con el Ejecutivo Nacional para su expropiación. Veremos qué ocurre con el paso de las horas. "En principio, acreedores creen que podrían arreglar mejor con el Estado que con otros inversores privados que ofrecieron dos mangos", comentaron a Urgente24.

"¿Qué tiene que ver la clase media en todo esto saliendo con la cacerola?", podría preguntarse cualquier analista o periodista sobre una empresa que no es conocida de manera masiva y que no forma parte del ser nacional.

En realidad, la clase media volvió a marcar la cancha fundado en un temor que hizo ganar a Cambiemos en 2015: que el kirchnerismo esté planeando un avance sobre la propiedad privada.

Por lo tanto, en el peronismo se reactivó una vieja discusión: Fondo vs. Formas.

Tanto Alberto Fernández y los gobernadores como Cristina Fernández coinciden en el fondo de la cuestión y las medidas que se deberían tomar para solucionar los problemas. No así con las formas.

Muy mal asesorado o muy terco y sin posibilidad de dejarse asesorar, Alberto F. cometió el error de plantear la reactivación económica "manoteando" una empresa. Así se leyó lisa y llanamente en las calles.

El gobierno no quiere presentar su plan económico por razones obvias (renegociación con acreedores) y no está asistiendo a las grandes empresas y pymes como debería por limitaciones presupuestarias. También es obvio (no vamos a creer que el Estado es ineficiente. Ineficientes son otras cosas pero el Estado definitivamente no. Que las administraciones miren hacia otro lado es otra cosa).

Lo chocante también fue la idea de hacerse cargo de otra deuda en medio de la renegociación con bonistas. "Estás diciendo que  no podés mejorar mucho más la oferta, ¿y salís a endeudarte por US$1.350 millones?", fue el razonamiento en el mercado. Es decir, el presidente no está entendiendo el conflicto entre las ideas y las posibilidades o lo que los contribuyentes están dispuestos.

Ahora bien, ¿esta es la salida de la cuarentena? Sin dudas, Vicentín es la excepción pero no quedó claro para la clase media que espera y obedece hasta la reactivación.

Es evidente que la Casa Rosada no cuenta con voceros a la altura de las circunstancias, los que obliga a tanta exposición al jefe de Estado. Serán entonces interesante, de confirmarse, los cambios en el Gabinete y el relanzamiento de la gestión.

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