Como hace más de un año atrás, la foto de Horacio Rodríguez Larreta reunido codo a codo con Alberto Fernández parece ser inminente, en cuestión de horas se verán en Olivos después de un intercambio de opiniones para elaborar el temario final.
CAMBIO DE PLANES
La reunión entre Larreta y Alberto F. será el sábado (03/04) en Olivos
El encuentro se concretará después de un cambio de fechas que terminó con un acuerdo de partes. El entorno de complicaciones por el aumento de los contagios será el eje de la convocatoria. A nivel nacional no se habla de restricciones como el año pasado pero se da libertades a los gobierno provinciales para que administren correcciones cuando las consideren necesarias.
La gran suba de contagios y la inevitable llegada de la segunda ola motivó a que se vuelvan a tender lazos de diálogo entre los referentes de ambos lados de la grieta, para poder trabajar juntos en la contención de la pandemia. Sin embargo, mucha agua pasó bajo el puente desde la última reunión de “coronavirus” entre ambos, por lo que la fluidez podría cambiar.
Según trascendió, la exigencia de Larreta sobre definir una agenda concreta es un dato no menor, ya que habla a las claras de que el referente del PRO, que cuenta en la actualidad con una muy buena proyección nacional, no quiere “meterse en el barro” sin sentido. Desde la vereda del frente pretenden retomar las acciones que dejaron a Fernández con uno de los mayores índices de imagen positiva de la historia kirchnerista, cuando superó el 60% de la aprobación a nivel nacional durante los albores de la pandemia.
La convocatoria llegó a la sede de Uspallata desde el gobierno nacional. En particular, desde la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Julio Vitobello, uno de los hombres más cercanos a Alberto Fernández en la Casa Rosada.
A pesar de que en los últimos días hubo diálogos y articulación entre funcionarios de alto rango de la Nación y la Ciudad, en la Casa Rosada buscaron que esta semana se produjera una “escenificación” con la administración de Rodríguez Larreta.
Vale recordar que, entre tantas otras rupturas, el Frente de Todos le quitó una buena parte de la coparticipación a la ciudad porteña en pos de financiar el aumento de la Policía de Buenos Aires, que estuvo al borde de acuartelarse. Por ese motivo, entre ambos hay un conflicto en pie, que se encuentra en manos de la Corte, ya que Larreta apeló la resolución del Gobierno nacional.
En cuanto a la situación sanitaria, las posturas serían más cercanas que el año pasado, ya que hay un mayor conocimiento del comportamiento real del virus, y un reconocimiento de la situación económica inocultable. Desde el vamos, Larreta se sentará con una postura de defensa de la apertura comercial, con una política de sostener al máximo la mayor cantidad de actividades que se puedan.
Para Fernández, habría que rever ciertas cuestiones, como las clases presenciales, a pesar de que quedó demostrado que no son una fuente de contagio grande. Para la coordinación del nuevo rumbo, Fernández también sumaría a la mesa de trabajo al gobernador de Buenos Aires, Axel Kiciloff.
De este modo, los funcionarios buscarán dominar la situación sanitaria en el AMBA, donde el aumento de casos es notorio, y la ocupación de camas de terapia intensiva han aumentado. Del 100% de los casos a nivel país, el 60% están concentrados en ese sector.
En la Ciudad consideran que el escenario frente a la pandemia es distinto con respecto al año pasado, por motivos sanitarios como políticos. Fuentes de la administración porteña aseguraron al sitio de noticias Infobae que mantendrán el espíritu de cooperación con la nacional, pero creen que ahora tienen margen para una gestión más independiente. Sobre todo, en el año electoral, con Larreta como uno de los principales líderes de la oposición de Juntos por el Cambio, que le disputará poder en las legislativas al Frente de Todos.
Los datos epidemiológicos de la semana mostraron subas de casos que preocupa a las autoridades y ocupa inmediatamente las agendas, por encima del 42% de pobreza que informó ayer el Indec.
Justamente, el indicador, impide hablar de un cierre de actividades como el año pasado. En cuanto a las medidas para el interior, quedó claro que las restricciones para todo el territorio son un tanto inútiles, por lo que cada provincia manejará su estrategia, de acuerdo a su situación sanitaria.









