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CUARENTENA Y COPARTICIPACIÓN

Luego de 6 meses y bajo mucha tensión, Alberto, Kicillof y Larreta definen cómo termina septiembre

Lun, 14/09/2020 - 10:04am
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Por Urgente24

Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta enfrentarán esta semana el desafío de definir cómo seguirá la cuaretena luego del próximo domingo 20, cuando la Argentina alcance los 6 meses de cuarentena, y mientras el conflicto por la coparticipación amenaza con escalar.

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Alberto Fernández, presidente de la Nación.
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Este domingo termina la actual etapa de aislamiento social, preventivo y obligatorio, y pese a que el coronavirus se propagó por todo el país, Alberto Fernández deberá acordar con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta la continuidad de las medidas restrictivas en el AMBA, que sigue siendo el epicentro de la pandemia en el país, en medio de un clima de tensión por la quita de la coparticipación a la Ciudad.

Al término de esta semana, la Argentina habrá alcanzado los 184 días de cuarentena en un contexto en el cual las diferencias políticas y de criterio se notan cada vez más. En efecto, la relación y el diálogo político está en el momento de mayor fragilidad luego de que el Presidente Alberto Fernández decretara una quita de recursos a la Capital para solucionar el conflicto del gobernador bonaerense Axel Kicillof con la Policía de su territorio.

El último anuncio de extensión del aislamiento fue a través de un comunicado de prensa que se difundió a través de las diversas plataformas digitales de las tres administraciones. La estrategia de comunicación respondía por un lado a que ya el foco de la pandemia no era el AMBA debido a que el COVID-19 se había propagado nuevamente en el interior del país, y por otro lado a que el acatamiento social de las medidas perdió fuerza con respecto a meses anteriores. 

Pese a la escalada de contagios y víctimas fatales, la pandemia perdió centralidad. De hecho, molesto con el nivel de circulación de gente que se percibe en las calles, Alberto Fernández expresó que ya "no hay cuarentena". "La cuarentena supone el encierro total de una comunidad y eso no existe", había remarcado dos semanas atrás.

Desde aquella oportunidad, la crisis empeoró en todos los aspectos. Los casos de coronavirus siguieron en aumento en todo el país, por día se registra un promedio de más de 10 mil infectados y ya perdieron la vida por esta enfermedad 11.352 personas. A todo esto se sumó el aumento de la inseguridad, una ola de toma de tierras en el conurbano, y el conflicto con la Policía bonaerense que decantó en la disputa por la coparticipación.

Pese al medio millón de infectados, la ocupación de camas de cuidados intensivos -según el Ministerio de Salud de la Nación- a nivel nacional promedia el 59,3%, mientras que en el AMBA llega a 68,3%. "Estamos experimentando tensión en el sistema de salud de Río Negro en el departamento de General Roca, en Río Gallegos, Santa Cruz; en el Gran Mendoza; en el Gran Rosario; en Orán y Tartagal en Salta; y en la ciudad de Jujuy y su aglomerado urbano", afirmó la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, al encabezar el reporte diario que emite la autoridad sanitaria.

Amparándose en que la curva de contagios se mantiene "alta pero estable", el Gobierno porteño avanzó en esta última etapa con los permisos para que bares y restaurantes atiendan a sus clientes en calles y veredas. En contraposición, el Gobierno bonaerense no solo no permitió nuevas aperturas, sino que sumó restricciones a una decena de municipios del interior donde surgieron nuevos focos de contagios. "Hay una parte de la sociedad que no entiende lo que estamos viviendo", había manifestado Kicillof cuando insistió en que no se podían acompañar más reaperturas.

Al tenso contexto, se sumó este fin de semana Mauricio Macri con una carta en la que acusa a Alberto Fernández de "violentar la Constitución" para "gobernar sin límites". Por la tarde el Gobierno sufrió una nueva manifestación en su contra en distintos puntos del país.

Mientras, Larreta buscará este martes llegar a la Corte Suprema para proponer una medida cautelar que evite el traspaso de los más de 30 mil millones de pesos a la Provincia. En este contexto la continuidad de la cuarentena deberá colarse nuevamente en la agenda política. Las conversaciones de los próximos días entre el Presidente, el Gobernador y el jefe de Gobierno de la Ciudad se darán al ritmo de la tensión que provoca la discusión por la coparticipación. Alberto Fernández ya avisó que "el botón rojo" está siempre a mano si la capacidad de atención del sistema sanitario llega a estar en riesgo.

Al respecto se anticipó también Vilma Ibarra, la secretaria Legal y Técnica de la Nación, al afirmar: "No es que queramos cerrar y que la gente no trabaje, pero tenemos un virus que mata gente". Ibarra lamentó que no haya "vida normal" luego de casi seis meses de cuarentena pero advirtió que a un sector de la sociedad "no le importa contagiar". 

En diálogo con América, dijo que "en todo el mundo se están tomando este tipo de medidas, nosotros no vivimos el trauma social que vivieron muchos países que veían a los muertos en las puertas de los sanatorios porque no fueron atendidos", agregó.

Teniendo en cuenta que las normas que dictó el Gobierno "son generales", Ibarra consideró que "hay casos puntuales" del decreto de aislamiento social que "hay que ajustar". "Seguramente hemos cometido errores pero la situación es inédita", volvió a justificar luego de remarcar que hay que tener "respeto" de la situación epidemiológica mundial. No obstante, cuestionó la actitud de "alguna gente a la que no le importa contagiar".

"El mundo entero está discutiendo el problema de cómo cuidarnos, tapabocas por todos lados, dos metros de distancia, y ¿Nos dicen alegremente que lo estamos inventando?, tenemos 13 mil muertos, 11 mil infectados por día...", agregó contra el ex presidente Macri.

Antes, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, había afirmado: "Si hubiese que retroceder, la gente acompañará" porque "la gente está dispuesta a seguir cuidándose para no enfermarse", y advertía que "a veces las decisiones adecuadas no agradan" y apeló a la "estatura" de la dirigencia.

El funcionario remarcó que el aislamiento social, preventivo y obligatorio declarado a partir de la pandemia funcionó. "Lo que nosotros hicimos fue ganar tiempo, ir preparándonos y ese tiempo es lo que hace que hoy Argentina tenga una de las tasas de letalidad más bajas de América latina y de buena parte del mundo", destacó Cafiero en declaraciones a 'La Capital', de Mar del Plata.

Asumió que en la actualidad "todas las ciudades están teniendo crecimiento de casos", a diferencia de como era el mapa al inicio de la pandemia, en el que la mayoría de casos se centraban en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

En ese aspecto, advirtió que a partir de ese escenario "se tiene que ir teniendo en la mira no solo de la cantidad de casos sino también la capacidad de respuesta del sistema de salud", ya que "en otros países, cuando se desbordó el sistema de salud, se disparó la letalidad porque no se pude atender a todos".

"Eso es lo que Argentina viene evitando. Cada ciudad y provincia vienen monitoreando esta situación y algunos distritos han vuelto atrás con actividades y restringiendo cada vez más la circulación", apuntó.

Agregó que "la metáfora del botón rojo implica eso: poder apretar el freno a tiempo" y "poder ir para atrás si eso es necesario".

"Este virus es muy dinámico y lo ha demostrado. Esto es muy difícil para el resto del mundo también. Hay que ver el mundo, porque si no se piensa que es solo en Argentina. A veces las decisiones adecuadas no agradan porque trastocan la vida de muchos. También ahí tiene que estar la estatura de los dirigentes políticos para priorizar la vida por sobre las encuestas", destacó.