POLÍTICA

No hay Supercard en la Antártida y Moreno vende víveres a precios inflados

Todavía no hay señales de la Supercard, pero eso no detiene a Guillermo Moreno. Por los problemas de abastecimiento de la Campaña Antártica, el Ministerio de Defensa terminó contratando, de manera directa, los servicios del secretario de Comercio Interior por más de 10 millones de pesos para el envío a las bases de víveres provenientes del Mercado Central. Pero los productos de esa contratación se hicieron a precios mayores que la inflación del Indec. Incluso hay valores que duplican los que muestra el Mercado Central.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Días atrás, cuando surgió la información de los problemas de abastecimiento para la campaña antártica, el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, ofreció una conferencia de prensa para desmentir las versiones donde aseguró además que las licitaciones realizadas para el aprovisionamiento fueron bien hechas.

Ocurre que las sospechas recaen en la firma Transport & Services (TyS), una compañía que subcontrata a empresas extranjeras para las tareas de abastecimiento de las bases argentinas.

Pero además de las denuncias contra TyS hubo fallas que provocaron una demora, con fuerte costo económico, de al menos tres semanas en el reaprovisionamiento de combustible en las bases  Marambio, Esperanza, Carlini y San Martín, según indica este miércoles 03/04 el diario La Nación que reveló además que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, finalmente se quedó con una contratación directa de más de 10 millones de pesos para el envío a esas bases de víveres que en su mayor parte fueron comprados al Mercado Central.

Aunque el supersecretario es abastecedor de la campaña antártica desde que Puricelli llegó al Ministerio de Defensa, en 2011, en esta oportunidad logró alzarse con la mayor parte de los contratos.

Pero la contradicción surge por los precios que debió pagar Puricelli por los víveres que le vendió Moreno, comprados en el Mercado Central. No solo no se guían por la inflación del Indec, en algunos casos son hasta el doble del precio de lista que puede encontrarse en el Central.

Según relata La Nación, la cotización del kilogramo de costillita de cerdo le costó a Defensa unos $ 72, cuando en el Mercado Central la vende a $ 30.

Pero más allá de la carne congelada, el secretario de Comercio Interior vendió este año al Ministerio de Defensa víveres secos por $ 2.947.000, mientras que el mismo rubro licitado a una empresa privada costó al Estado unos $ 600.000 en 2011.

“Así se pagó al Mercado Central $ 1.940.000 por lácteos ($ 600.000 antes) y $ 1.396.000 por fiambres ($ 420.000 en 2011). La adjudicación directa a Moreno lo favoreció también en el rubro de dulces y conservas, por el que recibirá $ 3.200.000 para su gente en el Mercado Central”, precisó La Nación.

Además de los precios inflados, la compra a Moreno generó otros trastornos, como la demora en el envío.

Los buques con abastecimiento suelen zarpar rumbo a la Antártida en los últimos días de diciembre para aprovechar las mejores condiciones climáticas. En esta ocasión no hubiese sido posible, más allá de las demoras en la llegada del buque contratado, el Timca, ocasionadas por la falta de transferencia de fondos a tiempo por parte del Ministerio de Defensa.

Es que recién el 7 de febrero esa Dirección del Servicio Logístico de Defensa firmó los contratos con el Mercado Central y dio un plazo de diez días para la entrega de la mercadería. El Timca arribó a Puerto Belgrano el 17 de ese mes.

Acerca de las contrataciones con TyS, las licitaciones más cuestionadas son las 77/2012 y la 79/2012. La primera fue para el alquiler de un buque polar y dos helicópteros pesados a embarcar, con el objetivo de transportar y operar en la Antártida por una suma de 10.420.842 dólares.

La segunda fue por 6.800.440 dólares para la contratación del servicio de transporte aéreo para lanzar carga y transportar personal. Ambas son para la millonaria Campaña Antártica de Verano 2012-2013, que generó una lluvia de escandalosas impugnaciones y en la que TyS se alzó con más de 17 millones de dólares, precisó el portal Perfil.

Los negocios de TyS con el Ministerio de Defensa se iniciaron en 2005 cuando la compañía ganó una licitación pública para la provisión de elementos para las tropas de paz de la Argentina destinadas en Haití. Pero sus arcas se incrementaron con el incendio parcial del rompehielos Almirante Irízar, en 2007.