Con la ´Papamanía' y en Semana Santa, Cristina en las iglesias
Carteles que suelen verse en obras públicas en desarrollo fueron vistos en la iglesia del centro de Tandil. La parroquia está a cargo del sacerdote Raúl Troncoso, excolaborador del padre Carlos Mugica, quien estuvo 5 años detenido durante la última dictadura militar.
29 de marzo de 2013 - 18:57
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). No es una novedad que con la transformación del cardenal Jorge Bergoglio en el papa Francisco se ha producido una 'evangelización' del cristinismo, con la presidente Cristina Fernández a la cabeza.
Urgente24 ya señaló que es tal el interés del Gobierno de acercarse al Papa que hasta intenta ocupar el lugar de vocero en la Argentina del Santo Padre (ver nota relacionada).
Y entre esas desmesuras se inscribe un hecho que ha sorprendido, y puesto de malhumor, a algunos creyentes.
En las últimas horas trascendió una imagen muy polémica. Es que el templo de la iglesia del centro de Tandil apareció 'decorado' con carteles oficiales, de esos que suelen verse junto a alguna obra pública.
La denuncia apareció el diario local ABC Hoy mediante la carta de un lector. En la nota aparece la foto con un cartel con la leyenda "Aquí la Nación también crece" de un lado y otro con la inscripción "Presidencia Cristina Fernández de Kirchner".
En su carta de lector, Roberto Ernesto Somoza manifestó su "repudio" y le exigió al párroco Raúl Troncoso "que retire" los carteles. Somoza "estimó" que los mismos fueron autorizados en su colocación por monseñor Troncoso.
Troncoso podría tener cierta afinidad con el cristinismo a raíz de la política de apertura de los juicios por delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar, del que fue víctima.
En una entrevista que le realizó en 2011 el periodista Emilio Grande (h) para el diario La Opinión de Rafaela, Troncoso contó que estuvo 5 años en cautiverio durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. La detención de Troncoso se produjo cuando éste se desempeñaba en Santa Fe, de donde es originario.
Troncoso fue colaborador del padre Carlos Mugica y estuvo presente en la recorrida que la Presidente realizó en 2010 en la parroquia Cristo Redentor de la villa 31 de Retiro, que estuvo a cargo del religioso asesinado por la Triple A.
Junto a otros sacerdotes, Troncoso fue reconocido por la APDH de San Luis como una "figura representativa de la defensa de los Derechos Humanos, de las ideas y las convicciones progresistas en los tiempos más difíciles de nuestra historia reciente".
Troncoso proviene de una familia altamente politizada. Según él mismo contó al portal El Oficio, su abuelo fue fundador de los anarquistas de la ciudad de Rosario, tendencia que derivó en que su madre fuera bautizada con el nombre "Anarquía".
En octubre de 2011, Troncoso encabezó los oficios durante la ceremonia en el que se depositaron en el cementerio de Tandil los restos de María Eugenia Sanllorenti, desaparecida durante la última dictadura y cuyos restos fueron identificados décadas después por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Ante militantes y representantes de organismos de Derechos Humanos, Troncoso dijo que se trataba del "60 caso que acompaño".
Sobre su percepción de este tiempo político, Troncoso le dijo al perodista Emilio Grande (h) en aquella entrevista: "Es un momento muy difícil. Como cristiano hay que comprometerse porque para aquellos que tienen vocación la parte política es fundamental y ocupar los lugares que tienen otros. Hay cosas buenas que se han hecho y otras no tanto".
En su carta de lector, Roberto Ernesto Somoza manifestó su "repudio" y le exigió al párroco Raúl Troncoso "que retire" los carteles. Somoza "estimó" que los mismos fueron autorizados en su colocación por monseñor Troncoso.
Troncoso podría tener cierta afinidad con el cristinismo a raíz de la política de apertura de los juicios por delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar, del que fue víctima.
En una entrevista que le realizó en 2011 el periodista Emilio Grande (h) para el diario La Opinión de Rafaela, Troncoso contó que estuvo 5 años en cautiverio durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. La detención de Troncoso se produjo cuando éste se desempeñaba en Santa Fe, de donde es originario.
Troncoso fue colaborador del padre Carlos Mugica y estuvo presente en la recorrida que la Presidente realizó en 2010 en la parroquia Cristo Redentor de la villa 31 de Retiro, que estuvo a cargo del religioso asesinado por la Triple A.
Junto a otros sacerdotes, Troncoso fue reconocido por la APDH de San Luis como una "figura representativa de la defensa de los Derechos Humanos, de las ideas y las convicciones progresistas en los tiempos más difíciles de nuestra historia reciente".
Troncoso proviene de una familia altamente politizada. Según él mismo contó al portal El Oficio, su abuelo fue fundador de los anarquistas de la ciudad de Rosario, tendencia que derivó en que su madre fuera bautizada con el nombre "Anarquía".
En octubre de 2011, Troncoso encabezó los oficios durante la ceremonia en el que se depositaron en el cementerio de Tandil los restos de María Eugenia Sanllorenti, desaparecida durante la última dictadura y cuyos restos fueron identificados décadas después por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Ante militantes y representantes de organismos de Derechos Humanos, Troncoso dijo que se trataba del "60 caso que acompaño".
Sobre su percepción de este tiempo político, Troncoso le dijo al perodista Emilio Grande (h) en aquella entrevista: "Es un momento muy difícil. Como cristiano hay que comprometerse porque para aquellos que tienen vocación la parte política es fundamental y ocupar los lugares que tienen otros. Hay cosas buenas que se han hecho y otras no tanto".








