POLÍTICA

Soberbia, Cristina le pone los puntos a Scioli

En medio de una fuerte tensión con Daniel Scioli, la Presidente Cristina Fernández reforzó el ataque con un duro y soberbio mensaje al mandatario: "A mí nadie me va enseñar nada de la provincia de Buenos Aires", dijo y remarcó las diferencias con el funcionario en materia de Educación.

En medio de la tensa relación que hay entre el gobierno nacional y el bonaerense por el envío de fondos que genera gran malestar para resolver las paritarias en la provincia, la presidente Cristina Fernández le mandó un mensaje al mandatario local, Daniel Scioli: "A mí nadie me va enseñar nada de Buenos Aires".
 
En su discurso durante un acto en la localidad de Avellaneda subrayó: "A esta provincia, donde nací, estudié y lo conocí a él, la conozco de palmo a palmo, y si algo conozco es el cordón del Conurbano que termina en La Plata".
 
La mandataria se pronunció así de cara a los comicios legislativos donde Buenos Aires, principal distrito electoral del país, volverá a ser el escenario donde el kirchnerismo centrará sus esfuerzos en lograr una buena performance, en medio de los cortocircuitos que mantiene con Scioli desde que reveló sus intenciones de sucederla.
 
Mientras la provincia está envuelta en un conflicto gremial con los docentes por paritarias, ya vivió seis días de paro y amenazan con una nueva hulega de 48 horas la próxima semana, Cristina buscó marcar la diferencia y enumeró los logros de Nación en educación.
 
Anunció que la matrícula universitaria creció un "28% desde 2001 en todo el país" y destacó que "no hay provincia argentina que no tenga" su casa de altos estudios.
 
"La matrícula universitaria creció un 28% desde 2001 a 2011. El 80% de las universidades son públicas, nacionales y gratuitas. También hemos crecido en egresos universitarios de 65.000 en 2001 a 109.000 en 2011, un 68% más. Esto no es milagro de la naturaleza, es por la inclusión social que mejora la calidad de vida, son los números de la década ganada", enfatizó.
 
A su vez resaltó el trabajo de los mandatarios latinoamericanos de este tiempo "para combatir la desigualdad social, para ocuparse de los que menos tienen" y en el caso particular de ella "muchas veces levantándonos casi sin fuerza por las cosas que nos pasan".
 
"Porque los que estamos en tan altas responsabilidades, no somos estatuas de mármol ni de bronce; la vida nos golpea a veces muy fuerte (...) Cuando uno tiene obligaciones, tiene que apretar los dientes, sacar fuerzas de donde no tiene, levantarse de la cama y salir a laburar de Presidente", sostuvo.
 
Y, con la voz entrecortada, añadió: "La Presidenta en este país labura, les puedo asegurar. Es un laburo, no es ningún honor, es un trabajo de esfuerzo y de compromiso".