POLÍTICA

Berni pagó $ 6.500 pero hay aquelarre salarial en Gendarmería y Prefectura

Después del pago de los salarios que desactivó la protesta, los sueldos de los integrantes de las fuerzas de seguridad siguen en el limbo. El Gobierno accedió a pagar un mínimo de $6.500, de los $7.000 que exigían los integrantes de Prefectura Naval y Gendarmería Nacional, pero esa suma sigue en la irregularidad ya que no está especificado su carácter lo cual ya pone en alerta a los uniformados ante el nuevo cobro de haberes.

N. de la R.: El título original era "berenjenal" pero como es martes 13 se prefirió "aquelarre" (del euskera akelarre, "aker" = macho cabrío; "larre" = campo), el lugar donde las brujas (sorginak en euskera) celebran sus reuniones y sus rituales. De lo contrario, se puede llamar "despelote", directamente.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El conflicto desatado en setiembre pasado con la Gendarmería y Prefectura –al cual luego se plegó una parte de la Armada y la policía, en menor representación- se terminó desactivando cuando el Gobierno nacional accedió a pagarles un salario mínimo de $ 6.500, apenas $500 menos de los $7.000 que exigían y que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, dijo que era imposible pagar.

Pero era necesario terminar con la protesta y evitar que se amplíe como ya estaba ocurriendo con otras fuerzas, por eso el kirchnerismo aceptó hacer esa costosa concesión, aunque sin cerrar definitivamente el reclamo, ya que el aumento no fue acompañado de una actualización de las liquidaciones. Esos $7.000 están una suerte de limbo salarial, no está especificado en las planillas su concepto y por eso volvió la inquietud entre los integrantes de las fuerzas armadas que se preparan para percibir haberes sin tener en claro los ítems ni asegurarse que seguirán cobrando lo mismo.

A pesar de las indefiniciones en materia salarial la protesta se levantó tras la oferta del Gobierno y el desgaste que le provocó a los manifestantes a quienes hizo soportar todo un fin de semana largo hasta elevarles la propuesta final.

En el medio logró quitarles apoyo. Buena parte de la oposición adhirió a un polémico documento elaborado por el kirchnerismo donde se acordaba un compromiso con las instituciones supuestamente en peligro por la protesta de efectivos que portan armas.

La solución del Gobierno fue pagar una suma cercana al reclamo, pero nada más. Manteniendo las sumas en negro.

Tampoco hubo novedades del "desquicio administrativo" en los sueldos en las fuerzas que derivó en una denuncia penal contra "algunos efectivos y jueces" por "irregularidades".

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El Gobierno desactivó la protesta de los gendarmes, que por entonces no habían cobrado septiembre, con la liquidación del sueldo igual que el de agosto.

A los prefectos, que cobraron con recortes, les depositaron un pago complementario.

Pero no se blanquearon las sumas del aumento en las liquidaciones.

El motivo de esto, desde el Gobierno, se debe a la idea de que si se hiciera la actualización en esas fuerzas habría un efecto dominó y surgirían reclamos de las policías provinciales y de otros empleados del sector público (como los docentes, por citar un caso) y de empresas estatales también alcanzados por los adicionales no remunerativos que se registran en toda la administración pública; son las famosas sumas en negro.

En el petitorio de 6 puntos que elevaron los efectivos al Gobierno se pedía:

>Derogación del Decreto 1.307

>Que no haya represalias por su protesta

> Discusión  de una nueva escala salarial que contemple un salario acorde a las jerarquías, tareas, funciones y salarios sin discriminación y con un piso de $7.000 en mano para el grado de gendarme (el básico de un gendarme hoy no llega a los $3000)

>Que se blanquee la parte del sueldo que cobran en negro

>Que los suboficiales puedan formar parte de la mesa de negociaciones a la hora de discutir temas salariales

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>Incorporación del personal a una ART y libre elección de una obra social.

Poco y nada se cumplió, hubo represalias a algunos efectivos, el piso al menos llegó a los $6.500, pero no se blanqueó la parte en negro ni la suma que se agregó.

"Hay una batalla perdida, pero eso no significa que hayamos perdido la guerra", sentenció el líder de los manifestantes, el suboficial de Gendarmería Raúl Maza, tras el fin de la protesta además de aclarar que seguirían con el reclamo.