POLÍTICA

Clarín y La Nación unen fuerzas contra la reforma judicial para licuar la Corte

Es evidente que la grieta vuelve con fuerza en el año electoral. A ambas fuerzas principales les conviene, aunque se enojen o simulen enojarse, para retener electores y evitar que la fragmentación los afecte.

Esto ya ocurrió en el pasado y es preocupante que vuelve a suceder en el inicio de un año electoral: de un lado, Clarín y La Nación, 2 multimedios muy influyentes en el público de Juntos por el Cambio en particular, y en los estamentos medios socioeconómicos culturales medios y altos; del otro, el proyecto gubernamental del Frente de Todos para licuar la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Se imponen 6 interrogantes:

** ¿Se trata de las causas judiciales del Mundo K, comenzando por Cristina Fernández de Kirchner y su familia, o algo más? ¿Como probarlo?

** ¿Se trata de mejorar el proceso judicial o de manifestarle a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que más le vale negociar su enfoque sobre la Korrupción?

** ¿Es consecuencia de que no prosperó la primera ola de Reforma Judicial?

** ¿Es una consigna para provocar, en ambos lados, un fortalecimiento de su enfoque Amigo / Enemigo, y reagrupar sus fuerzas en el año electoral?

** Cuando Alberto Fernández se enoja parece que llama por teléfono a Juan Carlos Maqueda, y varios de la CSJN conocen tanto al ministro Eduardo De Pedro como al asesor Gustavo Béliz ¿por qué no hay diálogo? Ahora bien, ¿realmente es diálogo lo que se pretende o forzar fallos absolutorios?

** ¿Realmente CFK creyó que el 'lawfare' prosperaría como Doctrina Jurídica? ¿Por qué lo creería así? ¿Porque no tenía defensa judicial apropiada?

En Clarín, con firma de Daniel Santoro, un periodista de alto perfil, que escribe sobre escándalos judiciales con impacto político y que quedó vinculado a lo malo de la' causa Cuadernos' -aunque él reivindica su trabajo y limita su vínculo con el detenido Marcelo D'Alessio-, se lee:

" El Gobierno avanza en la redacción de un proyecto de ley para crear un polémico Tribunal Federal de Sentencias Arbitrarias que podría estar por debajo o casi a la par de la Corte Suprema de Justicia de la Nación según el modelo que elija.

Luego de que fracasó el intento del kirchnerismo de ampliar el número de miembros de la Corte de 5 a 9 para tratar de cambiar la complicada situación procesal de la vicepresidenta Cristina Kirchner, ahora coquetea con ese proyecto.

Se trata de una de las recomendaciones de los expertos que integraron la llamada comisión Beraldi, aunque en base a dos modelos diferentes.

La propuesta se enmarca en el giro de la estrategia judicial de la ex presidenta que el lunes el diputado ultra K Leopoldo Moreau hizo pública: rechazar el camino de los indultos y las amnistías y pasar a denunciar a los jueces y fiscales en causas penales. (...)".

En tanto, en La Nación, con firma de Candela Ini, se lee:

"Que la Corte Suprema dejara firme la condena de Amado Boudou a cinco años y diez meses de cárcel por el caso Ciccone a través de un "280" -el artículo invocado para rechazar el recurso extraordinario presentado por Boudou sin explicar las razones-, irritó al Gobierno Nacional, desde donde se enviará un proyecto al Congreso para la creación de un tribunal intermedio de arbitrariedad.

Esa iniciativa -que surgió de una de las recomendaciones emitidas por la comisión de expertos convocada por Alberto Fernández para analizar el funcionamiento del Poder Judicial-, es interpretada por juristas y legisladores consultados por LA NACION como un intento de avanzar sobre la Justicia y limitar a la Corte Suprema. Quienes reivindicaron públicamente la iniciativa -como lo hizo Aníbal Fernández a través de Twitter- objetaron que esta pueda limitar a las facultades del máximo tribunal.

Según reconstruyó La Nación en la Corte observan el tema con escepticismo. En el entorno de uno de los ministros del máximo tribunal dan por descontado que este va a ser un año decisivo en material judicial y dijeron: "Entendemos la lógica y esta reacción que tiene una parte del Gobierno, entendemos que hay preocupación de un sector del kirchnerismo por las causas judiciales". Pero cerca de ese juez no quisieron referirse al proyecto sin tener precisiones de la ley que se enviará al Congreso. Hasta ahora, tres fuentes del Gobierno Nacional confirmaron a este diario la iniciativa de enviarlo al Congreso para las sesiones extraordinarias.

"La arbitrariedad es algo heterodoxo que se suele usar de manera discrecional y ampliar las causales y el abordaje de la arbitrariedad va a eternizar los procesos", dijeron cerca de otro de los ministros del máximo tribunal. Y agregaron: "Además de que es inconstitucional, si creás un tribunal para analizar arbitrariedades vas a hacer que las causas se reenvíen, que es lo que le conviene a los imputados en casos de corrupción, al final del camino está el plazo razonable".

En esa vocalía entienden que se busca aprobar esta ley para "eternizar" los procesos y que prosperen las absoluciones por plazo razonable.

"Conozco el informe de la Comisión en el cual estará basado este proyecto. Me parece un disparate. En primer lugar porque no es necesario. En segundo lugar solo serviría para alargar los juicios, que ya son largos de por sí", contestó el diputado nacional de Pro, Pablo Tonelli a La Nación. (...)".

El enfoque es similar, y consecuencia de que en determinado momento de la mañana ambas notas estuvieron en forma simultánea en las home page de las páginas de ambos diarios en Internet, por supuesto que la casualidad no existe en este universo volcánico de la Argentina.

Hay un tema en instalación en la opinión pública, de igual manera que los K intentan lo propio en el universo de medios que controlan y financian.

Tienen algunos problemas ambos:

** Al público en general, no le importa el tema.

** Es verano, tiempo de lecturas sobre glúteos y amores.

** El tema puede alcanzar niveles crípticos.

** En esta historia es difícil encontrar a quien resulte idóneo para arrojar la primera piedra.

** Dificilmente la Corte Suprema se involucre en forma abierta en un choque ya que luego de la feria, cada semana en que resuelve fallos, resulta su lenguaje preferido.

** Amado Boudou 'metió la pata' en el tema Ciccone, y el propio Ricardo Echegaray es testigo cuando se oponía a que la AFIP facilitara la irregularidad; y quien cambió su opinión fue el propio Néstor Kirchner, en un llamado telefónico desde Nueva York, donde se encontraba acompañando a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Esto se sabe entre quienes tienen información y no especulación. Entonces, no sirve Boudou para ninguna interpretación que no sea indulto o amnistía.

En fin, en plena feria judicial, todo se agita.