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Al borde la ruptura, y sin oposición, Moyano encabeza el Comité Central Confederal

El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, encabezará la reunión para aprobar el orden del día de la votación que se realizará en el congreso normalizador del 12 de julio. Sin embargo, el bloque disidente al camionero (que agrupa a gordos, independientes, barrionuevistas y ex referentes moyanistas) ratificó que no concurrirá hoy a la reunión, en un gesto que apunta a mostrar la situación de "debilidad" que enfrenta la actual conducción cegetista. Y pese a su insistencia en la búsqueda de integrar una nueva conducción de unidad en la CGT, los gremios enemistados con Moyano analizaron ayer durante el encuentro realizado en la sede de la Uocra la alternativa de una fractura y hasta deslizaron la idea de realizar un congreso paralelo al convocado por el camionero para el 12 de julio con el objetivo de elegir a las nuevas autoridades de la central. "Hoy estamos frente a un laberinto sin salida", advirtió uno de los dirigentes del grupo opositor que hoy publicó una solicitada en los diarios llamando a la "unidad".

CIUDAD DE  BUENOS AIRES (Urgente24) El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, encabezará la reunión que aprobará el orden del día de la votación que se realizará en el congreso normalizador del 12 de julio.

El encuentro está convocado para las 9 en la sede de la calle Azopardo al 800, donde se espera la presencia de dirigentes de más de 130 gremios de todas las provincias, entre ellos los que tienen congresales que apoyarán una nueva reelección del camionero.

El CCC es el paso previo para la realización de la votación, pero además aprobará el ingreso de unas 30 organizaciones a la CGT, afines al camionero, que se había propuesto en una de las últimas reuniones del Consejo Directivo.

Pese al boicot opositor, Moyano avanzará igual con el proceso electoral que puso en marcha en busca de su tercer mandato consecutivo al frente de la CGT. Los opositores al camionero desconocen la reunión del CCC, denunciando que fue convocada durante un encuentro del Consejo Directivo en el que Moyano no tuvo el quórum necesario.

En el CCC se espera la presencia de los gremios del moyanismo duro, entre ellos Camioneros, Canillitas, UATRE, Dragado y Balizamiento, Municipales, Pasteleros, Textiles, Pilotos de Aviones, entre otros.

Se trata, en su mayoría, de sindicatos chicos que respaldan al camionero, mientras que en el bando contrario se alinean los grandes gremios que estuvieron marginados de la toma de decisiones en la CGT durante las gestiones del camionero.

"Si el titular de la UOM, Antonio Caló, tiene el apoyo del gobierno y los congresales, ¿por qué no asistiría? Horadar el CCC es deslegitimar los reclamos de los trabajadores", se quejó el diputado e hijo del jefe de la CGT, Facundo Moyano, sobre la no asistencia de los opositores.

En otro mensaje en Twitter, el joven dirigente chicaneó sobre la demora en la definición de un postulante para enfrentar a su padre: "Del antimoyanismo no hablo, porque ni siquiera se anima a tener un candidato", señaló.

En tanto, a través de una solicitada, sectores enfrentados a la actual conducción llaman a la "unidad".  La misiva, publicada en diversos medios gráficos nacionales, plantea la necesidad de alcanzar "la unidad" en el movimiento obrero, aunque dejan en claro que cuentan con los votos necesarios para derrotar a Moyano en las elecciones del 12 de julio.

"Estamos convencidos, con el compromiso y la responsabilidad de representar a la mayoría de los delegados congresales habilitados para elegir una nueva conducción de nuestra CGT, que debemos agotar todas las instancias como garantes de la unidad del movimiento obrero, que nos contenga y nos incluya a todos", destaca la solicitada.

La misma está firmada por más de 70 gremios, entre los que se destacan Comercio, la UOM, la Uocra, Alimentación, La Fraternidad, UPCN, Sanidad, Gastronómicos, la UTA, Petroleros Privados y Mineros.

Pero la firma que se destaca por encima del resto es la de los Peones de taxis, el gremio que conduce Omar Viviani, quien hasta no hace mucho era uno de los dirigentes más cercanos al líder camionero.

Tanto los "Gordos", el barrionuevismo y los "independientes" confirmaron que hoy no participarán de la reunión del Comité Central Confederal, donde Moyano espera poder ratificar la fecha de las elecciones para el 12 de julio.

La estrategia de los opositores es convencer a Moyano de que desista de su candidatura, demostrando que, con los votos de toda la oposición, pueden derrotarlo en los comicios.

Sin embargo, esa posibilidad parece lejana en el horizonte del actual secretario general de la central obrera. Ayer, distintos dirigentes afines a Moyano cuestionaron la decisión de los opositores de "vaciar" la reunión de hoy, y hasta se animaron a desafiarlos públicamente.

"Vemos que hay un grupo de organizaciones que no tiene mucha voluntad de respetar la institucionalidad de la CGT, en cuanto a su convocatoria, a su reunión de consejo directivo, a su Confederal", planteó Omar Plaini, uno de los principales socios de Moyano.

"Si tienen entre 1200 y 1300 congresales, yo lo primero que haría sería iría a todos los encuentros porque estoy seguro que gano cualquier posición, pero si no asisten otras razones tendrán, no será tan así como lo están manifestando", desafió.

De todas formas, en el moyanismo admiten que la disputa será pareja, y que la elección, en caso de hacerse, sde definirá "voto a voto". "Las fuerzas de congresales están parejas. Habrá un tira y afloja hasta el 12 de julio. El problema es político", afirmó Juan Carlos Schmid, titular del gremio de Dragado.

No sería la primera vez que la Confederación General del Trabajo sufra una división interna, producto de las diferencias políticas de sus integrantes.

La primera se produjo en 1968, cuando bajo el régimen de facto de Juan Carlos Onganía, surgieron la CGT de los Argentinos, liderada por el gráfico Raimundo Ongaro y combativa del gobierno de entonces, y la CGT Azopardo, que conducía el metalúrgico Augusto Timoteo Vandor, y que mostraba una posición más dialoguista.

Durante la última dictadura también encontró dividida a la central obrera. Por un lado, la ortodoxa CGT Brasil conducida por Saúl Ubaldini, y la CGT Azopardo, liderada por Jorge Triaca y Armando Cavalieri.

Uno de los cismas más resonantes se vivió en 1989, en los inicios del menemismo. En ese momento, Ubaldini pasó a conducir la CGT Azopardo, enfrentada a la CGT San Martín, liderada por Güerino Andreoni.

La última división se produjo en plena crisis de la convertibilidad. Ley laboral de por medio, el año 2000 encontro a la CGT oficial conducida por Rodolfo Daer, del gremio de la Alimentación, mientras que Moyano se puso al frente de la CGT paralela.

Esa división concluyó en 2004, cuando bajo el gobierno de Néstor Kirchner, la central obrera se unificó en la conducción de un triunvirato integrado por el propio Moyano, José Luis Lingeri y Susana Rueda, de Sanidad.

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