En una rara muestra de unidad, políticos israelíes de todo el espectro político -de árabes islamistas a judíos de extrema derecha- han condenado el brote de violencia interna entre judíos y árabes que ha surgido en el país en los últimos días, paralelamente al enfrentamiento bélico entre Israel y Hamas, el grupo terrorista que gobierna la franja de Gaza.
LA INTIFADA DE TIKTOK
Líderes de todo el espectro, de árabes islamistas a la extrema derecha judía, condenan la violencia tras noche de horror en Israel
En Israel había negociaciones para la formación de un gobierno con el apoyo de Ra'am, un partido árabe. Sin embargo, eso ha quedado en pausa por una ola de violencia interétnica sin precedentes en las ciudades donde conviven árabes y judíos.
En los últimos días, un nuevo fenómeno (en realidad no es nuevo pero sí se ha agudizado de manera nunca antes vista) ha tenido lugar en las calles de las ciudades mixtas israelíes (donde conviven judíos y árabes), como Lod, Haifa y Acco: ataques civiles de árabes contra judíos y de judíos contra árabes.
"La explosión de violencia parece haber surgido de la nada pero tiene raíces profundas", explicó el periodista Seth Frantzman en el diario The Jerusalem Post.
Algunos lo han descrito como una verdadera "guerra civil".
Lo paradójico es que esta explosión de violencia interna llega cuando existía la posibilidad de que se conformara una coalición de gobierno que incluía el apoyo de un partido árabe en Israel, el Ra'am, y también de la derecha israelí (representada por el partido Yamina de Naftali Bennett).
Ra'am o Lista Árabe Unida es un partido islamista liderado por Mansour Abbas, quien en las últimas elecciones se cortó solo respecto del resto de los partidos árabes, que siempre se presentan en bloque unido.
Ra'am estaba hasta hace días en negociaciones con Yair Lapid, quien recibió el mandato de formar gobierno en Israel luego del fracaso del actual primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Una de las opciones barajadas era un gobierno de coalición que incluía al islamista Ra'am.
Eso hasta que estalló esta nueva ronda bélica con Hamas, lo que congeló las conversaciones. Si se concreta la formación de un gobierno que incluya a Ra'am -algo que por ahora quedó en veremos- estaríamos viendo la normalización política entre judíos y árabes por primera vez desde la creación del estado israelí en 1948.
Por ahora, eso ha quedado en pausa.
La izquierda israelí cree que el caos desatado, al complicar las posibilidades de que Lapid forme gobierno, benefician a Netanyahu, cuyo ideal es ir a unas quintas elecciones.
No todo está perdido, sin embargo: si bien las negociaciones entre el líder de Ra'am y Lapid están momentáneamente suspendidas, Mansour Abbas dijo que no tenía otra opción más que "retornar a la mesa una vez que se apaguen las llamas para poder negociar la formación de un nuevo gobierno" ya que tienen "la chance de jugar un rol importante en la política israelí para beneficio de nuestro sector".
Volviendo al brote de violencia civil entre árabes y judíos en las ciudades mixtas, la cosa parece haberse iniciado a fines de abril cuando una serie de ataques a judíos ortodoxos fueron filmados y subidos a TikTok por parte de árabes (es por esto que algunos llaman a esta nueva ronda de violencia "la Intifada de TikTok").
Esto llevó a una marcha de la extrema derecha judía el 22/4. La policía apenas consiguió contener a los manifestantes para que no se enfrentaran con árabes.
La chispa que encendió finalmente la mecha ocurrió el lunes 10/5, cuando la policía israelí entró a la mezquita de Al-Aqsa para dispersar manifestantes. En esa fecha Israel celebra Iom Ierushalaim, la victoria militar del '67 que le permitió conquistar la parte oriental de Jerusalén. También coincidía con que se aproximaba el fin de Ramadan -mes de ayuno del islam-. Imágenes difundidas en redes sociales mostraban a judíos festejando en el Muro de los Lamentos por Iom Ierushalaim mientras en el fondo, un árbol se estaba prendiendo fuego en el Monte el Templo o Explanada de las Mezquitas; un incidente menor pero que, por cómo estaba hecha la filmación, hacía parecer como que toda la mezquita se estaba prendiendo fuego.
Esto terminó por desatar el caos que vemos hoy.
"La falta de presencia policial y el sentimiento de tener derecho a utilizar la justicia por mano propia, a menudo propiciada por las redes sociales donde la gente comparte imágenes de ataques en otras ciudades, lleva al caos", escribió Frantzman. "La mayoría de los ataques recientes en Israel fueron probablemente causados por haber visto ataques en otros lugares, o querer 'venganza'. Cada lado tiene su propio relato de la 'venganza'. Uno proclama estar defendiendo 'Al-Aqsa', otro está peleando tras haber visto a un niño asesinado por un cohete de Hamas o haber escuchado que fueron atacadas sinagogas", explica el periodista.
De allí la importancia de que los líderes políticos del país, sean del color ideológico que sean, sean judíos o sean árabes, condenen esos hechos de violencia.
En la noche del miércoles 12/5, explica el diario The Times of Israel, Israel experimentó su peor pesadilla de violencia interna en años. Hubo confrontaciones en Lod, Acco, Jerusalén, Haifa, Bat Yam, Tiberias y otros sitios, con múltiples heridos, algunos de gravedad.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, dijo que estaba pensando en desplegar el Ejército adentro de las ciudades para restaurar el orden.
En Bat Yam, cientos de extremistas judíos vandalizaron propiedades árabes y atacaron a un taxista árabe, sacándolo de su auto y golpeándolo salvajemente.
El incidente fue televisado y shockeó al país.
Netanyahu dijo que incidentes de ese tipo eran "intolerables". "No me importa si tu sangre está hirviendo. Aunque esté hirviendo. Es irrelevante. No podés tomar justicia por mano propia. No podés ir a un civil árabe e intentar lincharlo, al igual que no podemos ver a ciudadanos árabes hacer eso a ciudadanos judíos. Esto no será tolerado."
El opositor encargado de formar gobierno, Lapid, habló de "pérdida total del control".
Para el ministro de Defensa, Benny Gantz, las divisiones internas en Israel "no son menos peligrosas que Hamas".
El opositor de derecha, Naftali Bennett, calificó a las escenas en Bat Yam como "no judías, inmorales, inhumanas".
Líderes religiosos judíos también llamaron a la no violencia contra ciudadanos árabes, argumentando que la Torá no permite tomar justicia por mano propia.
La extrema derecha religiosa sionista, encarnada por Bezalel Smotrich, tuiteó que atravesamos "días difíciles, bajo ataque, frustrados, pero, maldición, ¿cómo pueden los judíos ser tan crueles? Terrible".
Los líderes árabes también condenaron enfáticamente la violencia.
Mansour Abbas, líder de Ra'am, dijo: "Llamó a todos los políticos, líderes, alcaldes y clérigos -árabes y judíos- a poner todas las disputas a un lado y tomar responsabilidad por nuestra sociedad entera y hacer todo en su poder para detener la ola actual de violencia y locura en el país."
Ayman Odeh, líder de la Lista Árabe Conjunta, se proclamó en la misma dirección.
Ambos pidieron a la juventud árabe no responder con violencia contra personas o propiedades.
Para la medianoche del miércoles, la mayoría de las ciudades estaba bajo control, con al menos 400 arrestados, entre ellos varios sospechosos del ataque en Bat Yam.
La policía dijo que 36 oficiales resultaron heridos durante los hechos.









