Este martes 05/01 tienen lugar en Georgia la segunda vuelta de las elecciones legislativas. Demócratas y senadores se enfrentan por el control del Senado y el resultado tendrá importantes implicancias en el desarrollo de la presidencia del reciente mandatario electo Joe Biden y en cuánto pueda lograr el demócrata en su primer mandato.
LA CARRERA AL SENADO
Elecciones en Georgia: ¿por qué son tan importantes?
La segunda vuelta de las elecciones legislativas se desarrollan este martes 05/01 en el estado sureño. Aproximadamente, más de 3 millones de personas han votado hasta ahora. Cifra récord para una segunda vuelta que tiene, también, el primer lugar en ser las elecciones más caras.
La Cámara Alta del Congreso de USA ha estado controlada por el partido Republicano desde 2014. Si los demócratas ganan en Georgia, los dos escaños adicionales les darían un control efectivo del senado. Así, cada partido tendrá 50 senadores y la vicepresidente demócrata Kamala Harris tendría el voto decisivo en caso de empate.
Por otro lado, si los republicanos consiguen retener el control del Senado, habría dos años más de gobierno dividido y, muy probablemente, de estancamiento legislativo. Esta instancia es clave para que se aprueben leyes y se confirmen los nombramientos del gabinete y los jueces de la Corte Suprema, el tribunal de mayor jerarquía del país.
Pero Georgia no es sólo el centro del universo político. También es el centro del escenario en Wall Street. El efectivo control del Senado, por un partido u otro, tendrá un papel fundamental en la configuración de la recuperación económica y del entorno de inversión.
Una victoria demócrata podría allanar el camino para un estímulo fiscal significativo que le vendría perfecto a la economía inestable estadounidense. Pero también el de aumentos de impuestos corporativos que los inversores rechazan sería aún mayor.
Por otro lado, la reciente grabación que salió a la luz en donde Donald Trump exige al secretario de Estado de Georgia “encontrar” 11.870 votos que reviertan la victoria demócrata, también causó confusión en los inversores.
Algunos analistas dicen, sin embargo, que los temores de aumentos de impuestos inmediatos son exagerados dadas las realidades económicas y políticas del momento. Además, dentro del partido demócrata, ciertos legisladores centristas no facilitarían no aprobarían fácilmente esta decisión. En cambio, es probable que Biden y sus partidarios se unan para respaldar una legislación que brindara más ayuda a la economía destruida por el covid-19. Obviamente, esto ha de lograrse si los demócratas arrasan en Georgia.
¿Quiénes compiten?
Por un lado están el senador David Perdue contra el demócrata Jon Ossoff.
Perdue, de 70 años, se ha desempeñado como senador de Georgia desde 2015. El republicano ha hecho de su experiencia en negocios internacionales el núcleo de su personalidad política. Fue un ejecutivo de alto de nivel en empresas como Reebok, Sara Lee y Dollar General y ha sido uno de los primeros partidarios de Donald Trump. Durante toda la campaña, evitó cruces con su oponente Ossoff, quien lo acusó de “labrón” por las frecuentes transacciones bursátil en período en el que Perdue fue Senador.
Jon Ossoff, de 33 años, lanzó su campaña con el respaldo de John Lewis, defensor de los derechos civiles quien murió en julio. Su campaña para el Senado fue la mejor financiada de la historia, recaudando más de 106 millones de dólares. Trabajó cinco años para el congresista Hank Johnson, un demócrata de Atlanta. Y, aunque su juventud es uno de sus puntos fuertes, fue duramente criticado por sus rivales por la falta de experiencia.
Por otro lado, defiende su banca la republicana Kelly Loeffler contra su contrincante el reverendo Raphael Warnock.
Loeffler, de 50 años, es una de las senadoras más ricas. Es copropietaria del equipo femenino de la NBA Atlanta Dream. Fue nombrada para el Senado de USA en diciembre de 2019 por el gobernador Brian Kemp luego de que el senador en funciones renunciara. Antes de eso, el presidente Trump dejó en claro que apoyaba a un rival. Sin embargo, durante la campaña presidencial del año pasado, la republicana se mostró como una firme aliada al presidente y hasta respaldó los intentos por revertir la victoria de Biden.
El reverendo Warnock, de 51 años, es pastor de la Iglesia Bautista en Atlanta, que fue hogar del Dr. Martin Luther King Jr. Junto con la demócrata Stacey Abrams inició el New Georgia Project, una organización que promueve el derecho al voto. Warnock ha dicho que sus sermones están hechos para que la gente se sienta incómoda, ya que toca temas controversiales, como por ejemplo que las iglesias negras tienen que aceptar a los homosexuales y criticándolas por no dar suficiente importancia a la desigualdad de género.
Los números de la campaña.
La cantidad de dinero que se ha invertido en las campañas de los cuatro candidatos ha sido extremadamente alta. Sin embargo, los demócratas registraron una cifra record.
Según el Center for Responsive Politics, la carrera Perdue-Ossoff es la más cara de la historia, con casi 470 millones de dólares en gastos. El segundo puesto se lo lleva la campaña Loeffler-Warnock, que gastó más de 362 millones de dólares.
No sólo la cantidad de dinero es significativa sino, también el número de votantes que acudirán a las urnas. Los votos por correo comenzaron hace semanas y ya han votado más de 3 millones de personas, tanto en el voto en ausencia como en los centros de votación anticipada. Esto significa un récord para una segunda vuelta en el estado sureño.
Los primeros indicios sugieren una alta participación de los votantes negros. Según los datos del censo de 2019, Georgia tiene alrededor de un 52% de población blanca no latina y un 32% de población negra. Es decir, el estado tiene la mayor proporción de votantes negros que los estados promedio del país. Por lo tanto, es una buena señal para el partido demócrata. A esto se le suma que los votantes que no participaron en las elecciones de noviembre solicitaron 100 mil boletas para votar en ausencia.
Pero esto no significa necesariamente que los dos demócratas ganen. Primero, se dice que los republicanos prefieren votar el día de las elecciones. Y, segundo, tradicionalmente los demócratas no han tenido un buen desempeño en las elecciones de segunda vuelta de Georgia.










