No es exitismo. No es opinión. Tampoco política. Es la realidad y hay que entenderla. Boca Juniors y su crisis…
Boca Juniors: Es la hora de varios portazos
Boca Juniors cayó en La Bombonera y estalló todo. Los hinchas le cantaron y silbaron a sus jugadores y al DT Hugo Ibarra. Crisis total.
El ‘Xeneize’ cayó 2-3 en La Bombonera ante Instituto (Córdoba, Argentina), por la octava jornada de la Liga Profesional local. Joaquín Varela, Adrián Martínez y Santiago Rodríguez anotaron para la visita. Martín Payero y Miguel Merentiel para el local.
Un duelo caótico, lleno de descontrol y mala toma de decisiones auriazules. La primera equivocación fue la de Hugo Benjamín Ibarra por el armado del equipo boquense. El entrenador no sólo perdió su invicto de 14 partidos (9G-5E), sino que se retiró bañado en una silbatina por parte del público. No fue el único en sufrirla, sino también varios futbolistas.
El ‘Negro’ está sentado en la “silla eléctrica” que implica el fútbol argentino en general, pero mucho más en lo que respecta a dirigir técnicamente a Boca desde julio de 2022. En aquella fecha, Juan Román Riquelme echó a la calle a su ex amigo, Sebastián Battaglia, luego de quedar eliminado en la Copa Libertadores de América ante Corinthians (São Paulo, Brasil).
Desde su asunción a la fecha, Ibarra se ha casado con los nombres de las supuestas “figuras” -sí, con comillas, porque de estrellas nada tienen- que hoy dispone en el plantel. Tal es el caso de Luis Advíncula, Frank Fabra, Guillermo ‘Pol’ Fernández y Sebastián Villa.
Los últimos dos fueron víctimas de los silbidos en el hogar xeneize este domingo (19/3), cuando el DT los reemplazó por Alan Varela y Norberto Briasco, respectivamente.
Darío Benedetto también sufrió la reprobación de los presentes, aunque fue más tenue que las otras y también acallada por algunos cánticos y aplausos.
La actualidad del tridente es insostenible a este punto. Solo Ibarra ve algo en ellos que le resulta tan irresistible. ¿O seremos nosotros los lentos?
No es Scaloni
Lionel Scaloni es un ejemplo de superación, resiliencia y entereza. El DT de la Selección Argentina pasó a la historia grande, no sólo por sus títulos (Copa América 2021, Finallísima y Copa Mundial de la FIFA 2022), sino también por el grupo humano que supo conformar: sean sus allegados y colaboradores o el plantel que él mismo logró configurar
El director técnico de Boca Juniors coincide -o mejor dicho, coincidía- en un apartado con Scaloni: se trata(ba) de técnicos sin experiencia previa. Lionel llegó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sin una currícula ya armada. Aún así, suplió la falta de trayectoria con un proyecto que se ha ido consolidando hasta lo que es hoy en día.
Es así que Hugo Ibarra sufre las mismas consecuencias a las que se expuso a Scaloni cuando llegó a su lugar de privilegio. Y es lógico, dirigir al combinado nacional o a Boca está a la par en cuanto a exigencias.
Sin embargo, el ciclo del ‘Negro’ parece haber llegado a su fin. Su equipo no da pie con bola y no hay un sistema de juego definido para afontar la Copa Libertadores, el gran anhelo de Riquelme y los hinchas xeneizes año a año.
Ibarra peca de inexperto, pero también de terco: los niveles de Advíncula, Fabra, ‘Pol’, Benedetto y Villa son de terror. Solo el peruano fue al banco este domingo, en la derrota de los suyos ante Instituto por 2 a 3.
Golazo24 ya notificó sobre esto en: Boca: Se sacan solos pero Ibarra los banca (¿?).
Boca: Estilo ‘jugadorista’
Boca tiene un claro estilo de juego. Muy marcado: es el ‘como sea’, el pelotazo, la improvisación, la lentitud, lo evidente. Puede no gustarles, ¡pero vaya que lo tiene!
Todo el armado termina volcado en alguna genialidad individual. Es decir, que algún futbolista le pegue al arco desde afuera del área y la clave, o que alguien cabecee alguno de los centros -que además son malos y nunca llegan a destino-.
¿Dónde está el horizonte? ¿A qué se quiere llegar? Es verdad, los boquenses dominaron Argentina el año pasado con su doble consagración: Copa de la Liga y Liga Profesional. Aparte, conquistaron la Supercopa Argentina 19 días atrás.
Pero no contenta, mucho menos alcanza. Los hinchas de Boca Juniors exigen más, ergo, ganar la Copa Libertadores, algo (prometido) por el gobierno de Juan Román Riquelme y que cobra más relevancia en año electoral.
Hacia finales del corriente año serán los comicios en el club de la Ribera. Aún no se definieron las listas.
Juan Román Riquelme
El vicepresidente segundo xeneize, quien además es líder del Consejo de Fútbol de la institución azul y oro está en tela de juicio en ciertos sectores de la hinchada.
La mayoría lo pondera, como si JRR siguiera con la ’10’ en la espalda y los botines negros que utilizó a lo largo de su exitosa carrera. Pero no confundir: Riquelme se desempeña como dirigente, no es más jugador.
Importante revisar la aclaración: “se desempeña” como directivo, pero no tiene pasta para ejercer el puesto. Es más fácil contarle las errores a cualquiera, claro. No obstante, a Román lo persiguen varios, tales como que Boca vive de interinato en interinato (primero Battaglia, después Ibarra), además de sus tratos con futbolistas -que terminaron enojados con él-, sumado al patrimonio perdido por jugadores de calibre que se fueron libres -Cristian Pavón, Eduardo Salvio, entre otros-, y también la falta de sponsor en el pecho de la camiseta -Qatar Airways abandonó al club en mitad de 2022 y hasta ahora no hay reemplazo-.
El ex futbolista ha tenido aciertos y méritos también, ya que eliminó a River Plate -histórico rival de Boca Juniors- en la Copa de la Liga Profesional y en la Copa Argentina 2021. Otro argumento que utilizan sus seguidores para apoyar su campaña es que Juan Román “abrió el club a los socios”, dando a entender que, bajo la administración de su antecesor, Daniel Angelici, CABJ se asemejaba más a una Sociedad Anónima Deportiva (SAD) y no a un club polideportivo.
También, y no es un detalle menor, bajo las órdenes de Riquelme, Boca consiguió 6 títulos, misma cantidad que Angelici en 8 años de gestión.
Inmediatamente Instituto convirtió el 3-1 parcial, Riquelme abrió la puerta de su palco y se marchó, aunque no se conoció a donde. La secuencia dio de qué hablar y causó una catarata de memes en las redes sociales.












