El 13 de noviembre de 2024, agentes del FBI forzaron la entrada del ático de Shayne Coplan en Manhattan y se llevaron su teléfono. El operativo reflejaba la desconfianza regulatoria que rodeaba a Polymarket, la plataforma de apuestas con criptomonedas que permite especular sobre elecciones, conflictos geopolíticos y hasta fenómenos culturales.
APUESTAS CRIPTO
Polymarket: De allanamiento del FBI a una valuación de US$9.000 MM
De la investigación del FBI al respaldo de Wall Street cómo Polymarket llegó a valer US$9.000 millones pese a la polémica regulatoria
Catorce meses después, el escenario dio un giro completo. El Departamento de Justicia cerró la investigación, Donald Trump Jr. se incorporó como asesor estratégico y la empresa controlante de la Bolsa de Valores de Nueva York selló una inversión que catapultó la valuación de Polymarket a US$9.000 millones, transformando a Coplan en multimillonario antes de los 30 años.
Se inscribe en una dinámica más amplia donde las fronteras entre inversiones tradicionales, criptomonedas y juego online se diluyen. Apostar por el resultado de una elección, la caída de un gobierno o el ganador de un premio internacional dejó de ser marginal y pasó a ocupar un lugar central en el debate público. Las probabilidades que surgen de Polymarket, que su fundador define como una máquina de la verdad global, ya son citadas por analistas, medios y transmisiones televisivas.
Polymarket y un crecimiento que expone grietas
El éxito no eliminó las dudas. La mayoría de los mercados de Polymarket siguen sin regulación formal y la plataforma no exige verificación de identidad a gran parte de sus usuarios. Ese anonimato se convirtió en el principal foco de críticas por parte de economistas y reguladores, que advierten sobre la posibilidad de operar con información privilegiada o de inflar artificialmente el volumen negociado.
Según datos de Allium, Polymarket llegó a mover miles de millones de dólares mensuales, con picos asociados a debates presidenciales, elecciones y anuncios corporativos. Aun así, investigadores ponen en duda la consistencia de esas cifras y remarcan que el volumen reportado no necesariamente refleja dinero efectivamente arriesgado.
Paradójicamente, pese a esa actividad, la empresa prácticamente no genera ingresos. Las comisiones se mantienen cercanas a cero, una estrategia orientada a ganar escala y usuarios, pero que posterga cualquier discusión sobre rentabilidad.
En Estados Unidos, los contratos de Polymarket son considerados derivados financieros y quedan bajo la órbita de la CFTC. En 2022, el organismo multó a la compañía con US$1,4 millones y le ordenó bloquear a los usuarios estadounidenses. La restricción fue sorteada durante años mediante VPN y billeteras cripto sin verificación, una práctica que reactivó la lupa del fiscal del Distrito Sur de Nueva York en 2024, en pleno endurecimiento de la política oficial frente al ecosistema cripto.
Apuestas polémicas y un modelo bajo tensión
Las controversias se multiplicaron con episodios concretos. En noviembre pasado, Polymarket resolvió una apuesta dando por capturada la ciudad ucraniana de Myrnohrad basándose en un mapa erróneo. Un operador anónimo convirtió US$62 en más de US$6.700 minutos antes del cierre del mercado. Poco después, otro usuario ganó más de US$400.000 apostando a la caída de Nicolás Maduro, horas antes de una sorpresiva operación militar estadounidense.
Detrás de la plataforma aparece la figura de Coplan, un emprendedor que abandonó la Universidad de Nueva York, fracasó con su primera startup y apostó todo a los mercados de predicción. En 2020 lanzó Polymarket con una ronda semilla de US$4 millones, respaldada por inversores como Naval Ravikant. A algunos les prometió una empresa valuada en US$100.000 millones.
Hoy, con una valuación de US$9.000 millones, acuerdos con gigantes tecnológicos y una app regulada en Estados Unidos, esa promesa dejó de parecer descabellada.
Quien arriesga dinero tiene incentivos reales para acertar. El problema es que esa premisa choca con el anonimato, las dudas sobre el volumen real y la posibilidad de uso de información privilegiada.
Polymarket se consolidó como uno de los símbolos de una nueva frontera donde se mezclan finanzas, política y apuestas. Un negocio que promete anticipar el futuro, pero que todavía acumula demasiadas preguntas sobre cómo se juega el presente.
Más contenido de Urgente24
Deportados de USA: Milei dice "fake", pero el embajador habla de "confidencialidad"
Paro total de trenes: La Fraternidad confirmó una huelga por 24 horas








