DINERO Edenor > ganancia > Allaria

GANÓ $45.675 MILLONES

Edenor revirtió pérdidas, pero quedó debajo de lo esperado

Edenor (EDN) cerró el cuarto trimestre de 2025 con una mejora contundente en sus números e informó una ganancia de $45.675 millones.

Edenor-EDN- cerró el cuarto trimestre de 2025 con una mejora contundente en sus números, apoyada en la recomposición tarifaria, un mayor margen de distribución y una recuperación del resultado operativo. La compañía informó una ganancia de $45.675 millones, muy por encima del rojo de $21.399 millones que había mostrado en igual período de 2024.

Aun así, el balance no terminó de sorprender del todo, porque tanto la utilidad como el EBITDA quedaron por debajo de lo que esperaba el mercado.

Ganó plata

El dato más fuerte del trimestre fue, sin dudas, el regreso a terreno positivo en el resultado neto. Edenor pasó de una pérdida de $21.399 millones en el cuarto trimestre de 2024 a una utilidad de $45.675 millones entre octubre y diciembre de 2025. El cambio de signo fue relevante y mostró una mejora clara en la foto financiera de la distribuidora.

De todos modos, el número final quedó por debajo de la previsión de $49.312 millones de Allaria, por lo que el balance dejó una sensación mixta. De todos modos, el número final quedó por debajo de la previsión de $49.312 millones de Allaria, por lo que el balance dejó una sensación mixta.

Hubo una recuperación fuerte frente a la base de comparación, pero sin una sorpresa positiva de magnitud frente a lo que ya descontaban los analistas.

Los ingresos crecieron por tarifas

Los Ingresos por Servicios alcanzaron $706.123 millones, con una suba de 4% interanual en moneda constante frente al cuarto trimestre de 2024. El dato quedó prácticamente alineado con la previsión de $705.190 millones y reflejó que la mejora de facturación estuvo explicada, principalmente, por el incremento de tarifas.

Edenor volvió a mostrar que, con una estructura tarifaria más favorable, puede recuperar volumen de ingresos y mejorar su ecuación económica. En distribuidoras eléctricas, donde el negocio depende en gran parte de ingresos regulados, la actualización de tarifas impacta de manera directa sobre la capacidad de recomponer márgenes.

La mejora, de todos modos, no fue explosiva en términos de ingresos reales. La mejora, de todos modos, no fue explosiva en términos de ingresos reales.

El avance del 4% marcó un crecimiento positivo, aunque moderado, y por eso el foco del balance estuvo mucho más puesto en la evolución del margen y del EBITDA que en la facturación pura.

El margen de distribución fue uno de los puntos más sólidos

Donde sí apareció una mejora más visible fue en el margen de distribución, que subió 11% interanual hasta $320.124 millones. Ese número mostró un avance mucho más firme y respondió a dos motores concretos: por un lado, el aumento tarifario; por otro, una mayor estabilidad en los precios de compra de la energía.

La combinación de ambos factores le permitió a Edenor capturar una mejora operativa más marcada que la que surgía de mirar solo la línea de ingresos.

En otras palabras, no solo facturó más, sino que además logró defender mejor la diferencia entre lo que cobra y lo que le cuesta abastecerse.

Cuando el margen de distribución mejora, la lectura del mercado suele volverse más constructiva, porque allí se concentra buena parte de la capacidad real de recomposición del negocio. Cuando el margen de distribución mejora, la lectura del mercado suele volverse más constructiva, porque allí se concentra buena parte de la capacidad real de recomposición del negocio.

El EBITDA subió

El EBITDA ajustado fue de $94.453 millones, contra $75.976 millones en el mismo trimestre del año anterior. La mejora interanual fue clara y confirmó una expansión de la rentabilidad operativa. Sin embargo, el dato volvió a ubicarse por debajo de la estimación previa, que era de $104.206 millones.

El negocio mejoró, pero no tanto como el mercado esperaba. El negocio mejoró, pero no tanto como el mercado esperaba.

La diferencia no anula el avance, aunque sí introduce una cuota de prudencia sobre la velocidad a la que Edenor puede seguir expandiendo resultados en un contexto de normalización regulatoria.

En este tipo de balances, la brecha entre lo reportado y lo esperado suele pesar casi tanto como la comparación interanual. Por eso, aunque el EBITDA mostró una suba importante, el hecho de haber quedado por debajo de las proyecciones limitó parte del entusiasmo que podría haber generado el número en otra circunstancia.

El punto incómodo estuvo en las pérdidas de energía

Entre los datos menos favorables del trimestre apareció la evolución de las pérdidas de energía, que subieron a 15,7% frente al 15,4% registrado en el tercer trimestre de 2025.

El deterioro fue acotado, pero no pasó desapercibido. En una distribuidora, este indicador funciona como termómetro de eficiencia operativa y también de la calidad de gestión sobre la red. Cuando las pérdidas suben, queda en evidencia que todavía persisten problemas que no se corrigen únicamente con tarifas más altas.

Edenor logró recomponer resultado neto, margen y EBITDA, pero no consiguió mostrar una mejora en un indicador sensible para la sustentabilidad operativa del negocio.

Ventas y clientes acompañaron

En el frente comercial, la compañía mostró un comportamiento positivo.

El volumen de ventas avanzó 3,94% interanual, mientras que la cantidad de clientes creció 1% frente al mismo período del año previo.

No se trata de números espectaculares, pero sí de datos que aportan consistencia al balance. No se trata de números espectaculares, pero sí de datos que aportan consistencia al balance.

La mejora no dependió exclusivamente del ajuste tarifario ya que también hubo una expansión en la energía vendida y una base de usuarios algo más amplia, dos variables que ayudan a respaldar el crecimiento del negocio.

El balance dejó una mejora contundente

En el acumulado de 2025, Edenor informó ingresos por $2.990.081 millones, con una suba de 11% interanual, mientras que el EBITDA ajustado trepó 30% hasta $353.861 millones.

La foto anual mostró una recuperación más nítida que la del trimestre aislado. El salto del EBITDA, muy por encima del crecimiento de ingresos, sugirió una mejora operativa más profunda y una mayor capacidad de trasladar la recomposición tarifaria a resultados concretos.

A eso se sumó un Capex de $394.892 millones en 2025, un nivel de inversión significativo que dejó en evidencia que la compañía no solo mejoró sus números contables, sino que además siguió destinando recursos a infraestructura.

Por todo esto, Edenor confirmó una recuperación operativa y financiera, pero todavía no logró despejar por completo las dudas sobre la calidad y la sustentabilidad de esa mejora. El trimestre dejó una señal positiva, aunque lejos de un resultado perfecto.

Más contenido de Urgente24

Malestar de Javier Milei: Donald Trump tuvo su foto con Lionel Messi, ¿y el 'León'?

Mapa desolador: En rojo, provincias argentinas con pérdida de empresas y empleo

Priorizar el 'tachin tachin' para los Milei complica a Javier Lanari

Enfocado en 2027, Javier Milei no se despega de Trump, ni de Messi