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SATISFACCIÓN POR EL DEPARTAMENTO DEL TESORO

El regreso a la auditoría del FMI y la reivindicación de Guzmán

Dom, 24/05/2020 - 8:51pm
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Por Urgente24

Interesantes enfoque de 2 periodistas con muchos contactos con el Ministerio de Economía: mientras Alfredo Zaiat ensaya una reivindicación del jefe del Palacio de Hacienda, Martín Guzmán; desde Ámbito Financiero, Julián Guarino, su nuevo superjefe de Economía, anticipa que el FMI -hoy tan dialoguista con el ministro Guzmán- supervisará a la economía argentina, a pedido de BlackRock y los otros acreedores:

Kristalina Georgieva y Martín Guzmán
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Kristalina Georgieva y Martín Guzmán: Un vínculo consolidado.
Contenido

En ambos textos periodísticos, vale la pena señalar, hay una certeza: de que Martín Guzmán observa que el Departamento del Tesoro estadounidense, que comanda Steve Mnuchin, tiene un enfoque confrontativo con la negociación argentina y no ha presionado al Fondo Monetario Internacional, y eso ya es un paso adelante.

Ahora, vamos a lo de Julián Guarino en Ámbito Financiero:

"(...) El FMI cumple por estas horas un rol protagónico. Lo sabe el gobierno argentino y lo saben también los acreedores. Para la Argentina, el FMI ha sido un garante de que, para cerrar el acuerdo por la deuda, la propuesta debe ser “sustentable”. A eso se suma algo más: además de postergar el pago de los vencimientos que la Argentina tiene con el organismo, la directora del FMI Kristalina Georgieva le concedió al presidente Alberto Fernández que no se debería pagar a los acreedores privados en dólares más del 3 por ciento del PIB al año. Del otro lado, para los acreedores, el FMI podría desempeñar un rol adicional: serviría de garante del compromiso que deberá asumir nuestro país.

Según pudo saber Ámbito, el dato de las últimas horas es que una de las condiciones que han acercado los bonistas para reducir pretensiones, es que la Argentina deberá comprometerse a cumplir con el artículo 4 del Fondo. En rigor, y como adelantó Ámbito en la semana, uno de los principales grupos denominado “Comité de Bonos Exchange”, propuso al gobierno argentino un “instrumento de cupón contingente” que impone pagos atados al crecimiento del PBI alineado con el escenario que plantea Guzmán. La sorpresa es que este grupo de bonistas exige que, para el caso de la implementación cupón, Argentina se comprometa a someterse a la revisión del Artículo IV del FMI.

La misión de “artículo 4” (por el artículo del “Convenio Constitutivo” del Fondo), implica una suerte de chequeo anual de la situación macroeconómica de los países que lo integran. Ese punto implica que el Fondo realizará una supervisión sobre el tipo de cambio y Argentina deberá dar información sobre la política monetaria para que esté acorde a lo que establezca el organismo. En rigor, que la política económica quedará ligada a las observaciones del organismo.

Desde el año 2017 que Argentina no recibe la visita del FMI que sugiere el artículo respectivo. Es que desde 2018, nuestro país tiene vigente un programa de asistencia financiera que incluye revisiones trimestrales, dejando de lado las otras. Ahora, si bien la Argentina no está formalmente fuera del acuerdo stand by con el FMI, fue el propio gobierno el que suspendió los desembolsos restantes por no poder afrontar el repago de esa deuda, lo que podría haber dado lugar a cambios en el programa. Pero ocurre que, desde el año pasado, el propio organismo decidió postergar el tratamiento del status respectivo (dar de baja el programa) lo que implicaría pasar a negociar un nuevo acuerdo. Fuentes del FMI le dijeron a Ambito que aún no ha llegado el momento para eso. De hecho, el FMI parece haber colaborado con la Argentina en estos últimos meses evitando cualquier modificación al respecto.

En este sentido, ayer a última hora, el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Arguello, señaló que “para la Argentina, es esencial que el acuerdo esté alineado con la capacidad de pago del país, ya que ello derivará en la sustentabilidad de la deuda. Una vez logrado esto, el propio FMI conducirá a la Argentina a un nuevo programa con el organismo”. La declaración de Arguello es una señal contundente a los bonistas de que el gobierno argentino está de acuerdo en aplicar el artículo IV y nuevo programa con el Fondo. (...)".

Es cierto lo que afirma Alfredo Zaiat desde Página/12: el caso argentino es un 'leading case' de otras negociaciones que encararán países deudores en la post pandemia.

También es cierto que no se encuentra concluída la negociación y todavía puede deparar algunos rayos y centellas porque así se negocia el dinero aquí y en el mundo (si lo sabrá Donald Trump, quien 'defaulteó' en 2 ocasiones sus bonos emitidos para levantar los casinos de Atlantic City... ).

No obstante, Zaiat reivindica por anticipado el desempeño del ministro Guzmán:

"(...) Quienes menospreciaron la tarea del ministro de Economía, Martín Guzmán, al calificarlo de "pasante", "ignorante del mercado y "académico", quedaron en ridículo.

Los grandes medios de comunicación voceros de acreedores y también acreedores seguirán tergiversando el rumbo de la negociación porque si no lo hacen deberán suscribir a la genialidad de Diego Maradona entregada a Toti Pasman. BlackRock debería evaluar si valió la pena el dinero invertido para transmitir su posición por esos canales.

Aquellos que se mofaron del apoyo internacional liderado por el premio Nobel Joseph Stiglitz siguen exhibiendo sin pudor la soberbia de la ignorancia. Sólo la impunidad de la que gozan en la plaza local ha permitido que despreciaran ese respaldo diciendo que esos economistas de prestigio mundial están preparando una tesis con el caso argentino. No deja de sorprender que no recibieran una advertencia de interlocutores ocasionales ante semejante disparate.

Quienes presionaron por la renuncia de Guzmán tienen otra derrota para anotar.

Si bien faltan detalles, es impactante como indudable el triunfo político y conceptual de la dupla Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner, con Guzmán como ejecutor de la estrategia ante los acreedores.

La intervención de otras figuras políticas (Máximo Kirchner y Sergio Massa) en este proceso sólo muestra que la alianza de gobierno funciona aceitada en cuestiones relevantes. La búsqueda de internas en aspectos de poca importancia por parte de mentes afiebradas de analistas conservadores se debe a que todavía no han podido digerir el fracaso del gobierno que apoyaron y el, por ahora, efectivo estilo de gestión del gobierno del Frente de Todos.

Paño

En este juego de póquer con gigantes de las finanzas globales las siguientes cartas quedaron expuestas en el paño del canje de deuda:

 ** Los fondos de inversión acreedores aceptaron las condiciones de negociación planteadas por Guzmán.

 ** Cada uno de los grupos de acreedores presentó una contraoferta por escrito teniendo en cuenta la sustentabilidad de la deuda, la reducción de la tasa de interés y la extensión de los vencimientos y período de gracia. O sea, la línea conceptual de la renegociación presentada desde el primer momento por Guzmán.

 ** Hasta el principal fondo de inversión (BlackRock) aceptó que los acreedores tienen que disminuir pretensiones.

 ** El Fondo Monetario Internacional se convirtió en un aliado importante de la posición argentina.

 ** Países europeos de peso (Alemania, Francia, Italia y España) respaldan la oferta argentina.

 ** Más de 130 economistas de renombre mundial suscribieron una carta exhortando a los acreedores a cerrar un acuerdo bajo las condiciones definidas por Argentina. Una de ellas, Carmen Reinhart, acaba de ser nombrada economista jefe del Banco Mundial.

 ** Estados Unidos se mantiene en terreno neutral. Teniendo en cuenta los estrechos vínculos del Departamento del Tesoro con grandes fondos acreedores de Argentina, entre ellos el poderoso BlackRock, ese comportamiento significa en los hechos un punto a favor del enfoque de negociación del gobierno de Fernández. (...)".