ECONOMÍA

"Sin querer", el INdEC reconoció la inflación real

Parece que a los técnicos se les escapó un índice. Se trata de aquel que canta una inflación parecida a la real, y lo elabora el mismo INdEC: en los últimos doce meses, el costo de la construcción subió 25,7%. Y el acceso a la vivienda está cada vez más lejos... Es la versión oficial.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Parece que a los técnicos se les escapó un índice. Se trata del costo de la construcción que subió, en los últimos 12 meses, un 25,7%.
 
Según la estadística oficial, esa cifra refleja el fuerte aumento registrado en el costo de la mano obra, derivado, a su vez, de los incrementos salariales. Pero, al fin, es lo que se encareció levantar un edificio de departamentos, luego, el precio de los departamentos, y construir una vivienda familiar.
 
Las cifras son altas: una suba del 29% en albañilería; el 23,8% para instalaciones eléctricas y el 21% de la pintura. En cuanto a los materiales, según 'Clarín', los números otorgados fueron: casi 36% para sanitarios; las mesadas de granito, 30,7%; un 23,1% los ladrillos y 18% el cemento. 
 
En cuanto a la contratación de camiones volcadores, volquetes o alguna camioneta, necesarios para la construcción, hubo aumentos que van del 32,5 al 47,4% .
 
Así, para el INdEC, hacer una torre de 14 pisos sale ahora un 26,6% más que un año atrás. Y eso, que luego desemboca en el precio de los departamentos, no incluye el IVA, ni los gastos financieros, ni el valor del terreno.
 
Mayores son los aumentos para la construcción de una vivienda familiar: nada menos que un 31,6% más, y como el caso de la torre, deben añadirles los extras.  Otro factor, nada despreciable que indica que el acceso a la vivienda queda cada vez más lejos de las posibilidades de los sectores medios y bajos. 
 
Con inusual contundencia para las estadísticas oficiales, el propio INdEC cuenta que desde la caída de la convertibilidad el costo de la construcción subió un impresionante 563% , difícil de igualar hasta para mejoras salariales considerables.
 
Una manera de explicar por qué el déficit habitacional siga empinándose sin pausa: desde 2003, se sumaron 560.000 hogares al cuadro general.
 
Según distintas fuentes, la brecha total ya asciende a alrededor de tres millones de unidades. A tres por cada una, hay 9 millones de personas en esa situación.
 
Puede advertirse, en datos extraídos de un informe de 'SEL Consultores', un instituto especializado en el análisis de indicadores socio económicos, que dice que en los centros urbanos del país más de la mitad de la población alquila o es propietaria, pero vive en condiciones de hacinamiento o enfrenta “carencias graves”. Y, por supuesto, el llamado inquilinismo también va en aumento.
 
El escasísimo crédito hipotecario que existe es costoso e inaccesible, y muchos tienen ingresos inestables o tan reducidos que no pueden calificar en los bancos o se ven sometidos a gravosas maniobras financieras.
 
Y peor es el panorama para los más pobres. El informe de SEL señala que en el piso de la pirámide social el déficit de viviendas alcanza 1,2 millones de personas.
 
¿Qué parte le tocó aquí al Gobierno? Al parecer, los planes de la actual administración fueron insuficientes, o al menos, parece que algunos fondos se perdieron en el camino... Por citar un caso: este año estaban presupuestados $ 2.500 millones para el programa Techo Digno, y hasta el 21 de octubre pasado, apenas se había usado el 53% de la partida. 
 
Por otra parte, el 25,7% de la construcción abre una distancia de quince puntos contra el 10% del índice de precios al consumidor o el módico 10,7% que el organismo asigna al encarecimiento de los alimentos. ¿Cómo se explica esto? Según concluye el matutino mencionado: "El llamado costo de vida sirve de base para calcular las tasas de pobreza e indigencia y, a la vez, intentar demostrar que estos indicadores han quedado reducidos casi a su mínima expresión (...) por eso se desatiende el costo de la construcción y se concentra en manipular el índice de precios al consumidor".