Un dato clave en la economía es el saldo de la balanza de pagos, que refleja los movimientos transaccionales entre residentes y no residentes. La balanza de pagos del primer trimestre 2025 arrojó un déficit de cuenta corriente después de cinco trimestres, desde el cuarto trimestre del 2023.
Principalmente, el déficit se debe a una cuenta corriente con saldo negativo por US$ 5.191 millones, impulsada por turismo y viajes. Con relación al primer trimestre del año pasado, la cuenta corriente cayó más de 30 veces su valor, aunque no descendió al nivel del primer trimestre del 2023 (cuando hubo un déficit de US$ 5.409 millones).
“Durante el primer trimestre de 2025, la cuenta corriente registró un déficit de USD 5.191 millones, en contraste con el superávit de USD 176 millones observado en el mismo trimestre del año anterior”, expresa el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Esta disminución se dio principalmente por el aumento interanual del déficit en la balanza de servicios (que incluye a los viajes y transportes), que profundizó tres veces su valor y cerró este trimestre en un déficit de USD 4.502, y por la disminución del superávit de la balanza de bienes, que decreció casi 60% en un año, y terminó en US$ 2.060.
El dólar barato permitió a muchos residentes viajar al exterior, y cada vez menos extranjeros visitan el país. Durante el primer trimestre, los viajes dieron un déficit de US$ 3.464 y el transporte, de US$866.
Las condiciones actuales propician que se asentue esta tendencia. En abril, llegaron al país casi 700.000 turistas, 8,3% menos que en abril 2024. Al mismo tiempo, 1.425.600 argentinos vacacionaron en el exterior, 30,5% más que en el mismo mes del año pasado.
Y en mayo, ingresaron 572.900 extranjeros, 14,2% menos que en mayo 2024, y viajaron al exterior 1.314.700 residentes argentinos, lo que representa una suba de 45,8% en un año.
La balanza de pagos también presentó un déficit en la cuenta ingreso primario en US$ 3.333 millones, lo que representó una disminución de US$ 728 millones respecto al registrado en el mismo período del año anterior. Este egreso responde entre otras cuestiones al pago de intereses de deuda.
Esto se debió principalmente a un menor saldo negativo estimado para la renta de la inversión, que alcanzó los US$ 727 millones.
La cuenta financiera registró un ingreso neto de capitales de US$ 7.229 millones; lo que fue producto de una disminución en los activos financieros externos por US$ 6.550 millones y un incremento en la emisión neta de pasivos (deuda) estimada en US$ 680 millones. Esto representó una diferencia de US$ 6.727 millones, frente al ingreso de capitales de US$ 503 millones estimado para igual trimestre del año anterior.











