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El crecimiento escaso preocupa mucho al G-20

El Grupo de las 20 naciones más ricas del mundo puso el crecimiento por delante de la austeridad, buscando reequilibrar una economía global de distintas velocidades y se comprometió a cambiar la política con cuidado para que la recuperación no descarrile a causa de los volátiles mercados financieros. En tanto, la OCDE pidió a los ministros de Finanzas del G20, reunidos en Moscú, que aceleren el intercambio automático de información entre las distintas administraciones para luchar contra la evasión fiscal.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los ministros de Finanzas y los presidentes de los bancos centrales de los países desarrollados y emergentes, reunidos en Moscú para preparar la cumbre del G20 de San Petersburgo en septiembre, estiman que "la economía mundial sigue siendo demasiado frágil y desigual", según su comunicado final.
 
En el marco del plan de acción que será definido durante la cumbre de San Petersburgo, los países del G20 acordaron hoy que la "prioridad a corto plazo es impulsar el empleo y el crecimiento".
 
Los países del G20 quieren "evaluar el ritmo y la composición" de los esfuerzos presupuestarios para reducir los déficits según las condiciones económicas de cada uno.
 
Las estrategias de consolidación presupuestaria son necesarias en las economías avanzadas, pero sólo a "mediano plazo". Así, los ministros acordaron relegar a un segundo plano la disciplina presupuestaria, defendida firmemente por los países con superávit, como Alemania o China, mientras que otros países, como Estados Unidos o Francia, querían dar prioridad al crecimiento y al empleo.
 
Las otras pistas a seguir son también la "reducción de la fragmentación de los mercados financieros", "la unión bancaria en Europa", "el reequilibrio del crecimiento mundial" o el mantenimiento de políticas monetarias acomodaticias.
 
Sobre este punto, a pedido de algunos países emergentes, el G20 pidió a los bancos centrales, y principalmente a la Fed estadounidense, actuar con tacto. "Los cambios futuros" en las políticas monetarias "seguirán siendo evaluados con cuidado y comunicados con claridad", según el G20.
 
Este tema era esencial para algunos países emergentes como Brasil y Rusia que, además de atravesar una desaceleración, se ven afectados por la política del banco central de Estados Unidos.
 
La Reserva federal (Fed) inunda de liquidez el sistema financiero, que se reinvierte masivamente en los mercados emergentes en donde los rendimientos son más altos.
 
Los indicios de que la Reserva Federal de USA podría reducir sus estímulos monetarios dominaron el debate, con las economías emergentes más preocupadas por el impacto de una ola de ventas de acciones y bonos, y un repunte del dólar.
 
La anfitriona Rusia dijo que los políticos del G-20 habían suavizado las metas para reducir la deuda pública a favor de un enfoque de crecimiento y la forma de abandonar el estímulo del banco central con la mínima agitación posible.
 
"Los colegas (del G-20) no han tomado la responsabilidad de reducir los déficit y deudas para el 2016", dijo el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, a Reuters. "Algunas personas piensan que lo primero que se necesita es asegurar el crecimiento económico".
 
Mientras que la recuperación de USA está ganando terreno, el motor de las exportaciones de China está renqueando, el esfuerzo de Japón por salir de la deflación no ha alcanzado aún una buena velocidad y la demanda en la zona euro es todavía demasiado frágil para generar empleo.
 
Un borrador final, que circuló entre periodistas, dijo que un plan de acción para impulsar el crecimiento y el empleo, al mismo tiempo que se reequilibra la demanda global y la deuda, estaría listo para la cumbre de líderes del G-20 organizada por el presidente Vladimir Putin en septiembre.
 
En tanto, la OCDE pidió a los ministros de Finanzas del G20, reunidos en Moscú, que aceleren el intercambio automático de información entre las distintas administraciones para luchar contra la evasión fiscal.
 
"La OCDE sometió una propuesta para reforzar la cooperación fiscal internacional y la transparencia alentando el intercambio automático de información entre jurisdicciones", indicó un informe de la organización que reúne a países ricos y emergentes.
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentó el viernes al G-20 un plan para evitar que las grandes empresas paguen pocos impuestos o ninguno en los países donde tienen su actividad.
 
La propuesta será debatida en la cumbre del G20 de San Petersburgo en septiembre.
 
A su vez, el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró  que el G20 ha tenido éxito en estabilizar los mercados financieros pero ha fracasado en la recuperación del crecimiento económico y el empleo, y dijo que así lo han constatado sus miembros. 
 
"Yo creo que se ha constatado un cierto fracaso. El G20 nació hace cinco años muy centrado en la crisis financiera, que entonces estaba en su momento más caliente", señaló De Guindos en una conferencia de prensa en Moscú, donde asistió a las reuniones de este grupo formado por las grandes economías y los países emergentes. 
 
"Ahora se pone de manifiesto que no se ha avanzado en la recuperación del crecimiento económico y fundamentalmente del empleo, y es ahí donde nadie puede estar satisfecho, y España ha sido uno de los países más golpeados", pues desde 2008 ha más que triplicado su tasa de desempleo, agregó el ministro. 
 
Por todo ello, De Guindos dijo que el G20 propone "una combinación de una política fiscal, que tiene que reducir el déficit público a un ritmo adecuado, de políticas monetarias y de reformas estructurales".