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Alemania (Merkel) le dijo "No" a España (Rajoy)

España reclamó un paquete "reactivador" a Alemana. Pero Alemania no quiere cargar más a sus contribuyentes, y menos con elecciones por delante. El ministro germano de Economía, Philipp Rösler, ha sido tajante al rechazar la posibilidad de nuevos estímulos: "No va ha haber paquetes de impulso económico", ha asegurado hoy (miércoles 16/01). Rösler, que ha efectuado estas declaraciones en la presentación del Informe Económico Anual 2013, ha insistido en que el Ejecutivo de centroderecha que lidera Angela Merkel no tiene previsto adoptar políticas expansivas.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El ministro alemán de Economía, Philipp Rösler, ha descartado la posibilidad de que Berlín apruebe nuevos programas de crecimiento "financiados por deuda para ayudar a los países en crisis de la zona euro y como pidió el presidente español, Mariano Rajoy en un entrevista con el diario Financial Times.
 
En la presentación del Informe Económico Anual 2013, el político liberal alemán aseguró al ser preguntado directamente al respecto que el Ejecutivo de centroderecha que encabeza la canciller federal, Angela Merkel, no tiene previsto adoptar políticas expansivas. "No creemos en los paquetes económicos financiados por deuda", señaló Rösler. "No va a haber paquetes de impulso económico", zanjó.
 
Según aseguró Rössler, "a nivel comunitario" ya se han tomado varias medidas al respecto, como el pacto fiscal que han firmado 25 de los 27 integrantes de la Unión Europea (UE). "Lo que hemos introducido a nivel europeo es el objetivo expreso de hacer el crecimiento posible en todos los países europeos, en toda la eurozona. También se trata de reforzar la competitividad", explicó el ministro alemán.
 
El martes 15/01, Rajoy reclamó a Alemania más medidas para estimular el crecimiento en la Eurozona. En una entrevista concedida al diario británico, afirmó que "no se puede pedir a España que adopte políticas expansivas en este momento. Pero los países que pueden, deberían".
 
"Creo que es el momento, cuanapuesta pordo se da una necesidad de crecimiento, que aquellos que tienen capacidad de llevar a cabo políticas que generen crecimiento, lo hagan", puntualiza el jefe del Ejecutivo español en el Financial Times.
 
Sin embargo, el ministro alemán de Economía, Philipp Rösler, considera que la fórmula es continuar con los ajustes. Según indica, a nivel nacional todos los países deben implementar reformas estructurales para flexibilizar sus mercados de trabajo, reformar los sistemas de pensiones, fomentar la competitividad y promover privatizaciones.
 
Además de Rösler, también se ha manifestado el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, quien indicó que el crecimiento ha sido uno de los "temas centrales" en las conversaciones comunitarias de los últimos meses.
 
Sin embargo, también ha descartado la aprobación de nuevos planes de estímulo por parte de Berlín señalando que "no ayudaría ahora a nadie en Europa" que Alemania aprobase "grandes inversiones que no se puede permitir y que aumentarían aún más la deuda" del país.
 
"Hay que luchar contra los problemas de forma consecuente", señaló el portavoz, quien añadió que Alemania y España tienen una visión muy similar de los problemas actuales de la zona euro y de la forma de solucionarlos.
En opinión del ministro alemán, en el ámbito comunitario ya se han adoptado varias medidas al respecto, como el pacto fiscal que han firmado 25 de los 27 integrantes de la Unión Europea, cuyo objetivo último es "posibilitar el crecimiento".
 
Además, Rösler ha indicado que a escala nacional todos los países deben implementar reformas estructurales, para flexibilizar sus mercados de trabajo, reformar los sistemas de pensiones, fomentar la competitividad y promover privatizaciones.
 
 
El tiempo ha dado la razón al presidente del BCE, Mario Draghi: Alemania no es inmune a la crisis y hoy se ha confirmado. El motor de Europa empieza a renquear y la canciller Angela Merkel ha anunciado que su Gobierno ha recortado su previsión de crecimiento. Y es que las políticas de austeridad han minado el poder adquisitivo de sus vecinos enfriando sus exportaciones.
 
El Producto Interior Bruto de Alemania ralentizará su crecimiento al 0,4% en 2013, desde el 0,7% del año anterior, según ha confirmado el Ministerio de Economía en su informe anual. "Creemos que la fase de debilidad de este invierno se superará a lo largo de este año y nuestra economía volverá a coger de nuevo tracción", ha asegurado el ministro de finanzas, Philipp Roesler.
 
No en vano, parece que Alemania se ha pasado de frenada en las políticas de austeridad que ha venido imponiendo al resto de países europeos y ahora está recogiendo los frutos de sus políticas de recorte extremo de gasto. Y es que el país es el mayor exportador de Europa y se ha encontrado con la caída de las importaciones por parte de países como España, Italia, Grecia, Portugal o Irlanda, que tienen que cumplir por encima de cualquier cosa sus objetivos de déficit. A esto hay que sumar un crecimiento más suave en Estados Unidos y que China ha frenado el comercio mundial.
 
De esta manera, ya el pasado mes de noviembre, Draghi advertía de que los efectos de la crisis de deuda habían llegado a la economía alemana, que "hasta  ahora pudo eludir claramente algunas dificultades en otras regiones de la zona del euro". "Alemania es una economía abierta e integrada, por eso no es sorprendente que una ralentización en el resto de la zona del euro tenga un impacto aquí", dijo. Unas declaraciones que desde Berlín se apresuraron a desmentir y que el tiempo ha puesto en su sitio.
 
Aunque el Bundesbank ha asegurado que Alemania evitará la recesión y que la economía se estabilizará en este trimestre después de una caída en los últimos tres meses de 2012, lo cierto es que los datos no acompañan. Los pedidos a fábrica, ajustados a la estacionalidad y la inflación, cayeron un 1,8% en noviembre lastrados por la débil demanda tanto dentro como fuera de la Eurozona, mientras que las exportaciones se desplomaron un 3,4% ese mismo mes, siendo la mayor caída en más de un año. Además, la economía se contrajo un 0,5% en el último trimestre de 2012.
 
Desde Berlín insisten en que el primer trimestre será complicado, pero habrá un repunte a mitad de año. No obstante, la crisis no podía haber llegado a Alemania en peor momento para Merkel, enfrentándose a unas elecciones el próximo mes de septiembre. De hecho, cada vez son más los analistas que apuntan a un golpe de timón en las políticas impuestas desde Alemania al resto de socios europeos hacia una mayor apuesta por el crecimiento, algo que le venían reclamando desde Mariano Rajoy, pasando por Mario Monti, hasta el presidente francés, Francoise Hollande.