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En la Cámara baja, dificultades de un acuerdo fiscal para USA

El acuerdo para evitar el abismo fiscal permanece en el aire. Los republicanos de la Cámara de Representantes se resisten a someter a votación el texto aprobado por el Senado de madrugada y amenazan ahora con enmendarlo para incluir varios recortes del gasto.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El líder republicano de la Cámara de Representantes estadounidense, Eric Cantor, dice que no apoya el acuerdo fiscal aprobado por el Senado porque plantea interrogantes sobre la forma en que el Congreso se ocupará de los recortes y los aumentos de impuestos:
 
Si la Cámara no ratifica lo votado por el Senado a las 2:00 del 01/01/2013, después de una larguísima y difícil negociación, el 'abismo fiscal' será inevitable. 
 
Nada de lo pactado con Barack Obama tendrá valor, nada de los decidido por el Senado servirá para nada, y entrarán en vigor los aumentos de impuestos para la casi totalidad de la población y las drásticas reducciones de programas sociales y presupuesto militar. Si eso no se evita antes de hoy, cabe esperarse además un fuerte impacto en las cotizaciones de la Bolsa de Nueva York, con sus posibles ramificaciones en el resto de los mercados del mundo.
 
Los miembros de la Cámara baja, que deben ser reelegidos cada 2 años y no representan un estado sino un distrito, son tradicionalmente más imprevisibles que los senadores, y están más sujetos a los vaivenes de la opinión pública. 
 
En otoño de 2008, congresistas republicanos votaron en contra del rescate bancario propuesto por el presidente George W. Bush tras el derrumbe de Lehman Brothers. En aquel momento, aquel voto se consideraba vital para la economía mundial.
 
El presidente o 'speaker' de la Cámara, el republicano John Boehner, ha dejado abierta la posibilidad de que la Cámara enmiende la ley consensuada por el Senado y la Casa Blanca, lo que podría aplazar varios días el voto.
 
El acuerdo provisional solucionaría la amenaza más inmediata para USA: las subidas de impuestos y los recortes. Pero no resuelve el problema de fondo: la frecuencia con la que la primera economía mundial se ve sometida al espectáculo de acuerdos de última hora para salvar al país de la suspensión de pagos, del cierre de las oficinas federales o ahora del denominado 'precipicio fiscal'.
 
 Al aplazar el Congreso en 2 meses los recortes presupuestarios --la segunda pata del 'precipicio'-- es probable que entonces la batalla presupuestaria de los últimos días vuelva a repetirse.
 
 Por las mismas fechas se añadirá otra complicación: USA  superará el límite legal de endeudamiento. Sin el permiso del Congreso, no podrá gastarse ni un dólar por encima de este techo. En el verano del 2011, una situación similar provocó un enfrentamiento en el Capitolio que, en parte, se encuentra en el origen del 'precipicio fiscal'.
 
Opciones
 
La Cámara sesionó el martes 01/01/2013, pero sin una convocatoria precisa de voto. El presidente de la Cámara, John Boehner, mantuvo diversas reuniones con los miembros de su grupo republicano para tratar de precisar con cuántos votos cuenta. 
 
El vicepresidente de USA, Joe Biden, se reunió, con los demócratas con el mismo objetivo. En uno y otro grupo hay bastantes que se oponen, desde la derecha y la izquierda, a lo acordado por el Senado. 
 
La duda es si quedarán suficientes votos en el centro, y para ello el problema principal está en el campo republicano, que es el que menos centristas tiene en sus filas y el que con mayor repugnancia ve el aumento de los impuestos a los ingresos superiores a los US$ 450.000 decidido por el Senado.
 
En el Senado se consiguió un sólida mayoría de 89 contra 8 (tres demócratas y republicanos), con la llamativa oposición del senador Marco Rubio, cuyo nombre es mencionado insistentemente como próximo candidatos presidencial. No será fácil conseguir una mayoría similar en la Cámara.
 
La Cámara tiene 3 opciones: 
 
> ratificar la ley que salió del Senado, en cuyo caso, se supone, podría posponerse la crisis, al menos por unas semanas; 
 
> rechazar la ley que salió del Senado, provocando el abismo fiscal en forma inmediata y completa; y 
 
> enmendar la ley que salió del Senado, o proponer una versión distinta, lo que obligaría a abrir nuevas negociaciones con el Senado que, probablemente, no daría tiempo a completar en el tiempo que le queda de vigencia a este Congreso.
 
El día 03/01/2013, se disuelven las actuales cámaras y toma oficialmente posesión el Congreso elegido el 06/11/2012. 
 
A lo largo de esta negociación se había insinuado varias veces que sería más fácil un acuerdo en el próximo Congreso, donde la presencia del torpe Tea Party es considerablemente menor, que en el actual. 
 
Pero eso, que puede ser cierto, representa la pesadilla de volver a empezar este embrollo con otros congresistas que defienden otras agendas y llegan con otros intereses. Sin contar con que, para entonces, las medidas del abismo fiscal ya habrían entrado en vigor, y quién sabe el daño que se habría ocasionado ya en los mercados.
 
Tampoco está claro qué instrumentos tendría la Casa Blanca en caso de llegarse a esa situación. De momento, Obama expresó este martes 01/01 su satisfacción por lo conseguido en el Senado y animó a los miembros de la Cámara a seguir el ejemplo: “Aunque ni demócratas ni republicanos han conseguido todo lo que querían, este acuerdo es lo que había que hacer por nuestro país y la Cámara debería de aprobarlo sin dilación”.
 
Las dificultades para su aprobación en la Cámara tienen que ver, precisamente, con la impresión sobre quién ha cedido más para llegar al acuerdo de Nochevieja. 
 
Para algunos demócratas de izquierdas, Obama hizo una concesión excesiva al aceptar que la subidas de impuestos –el tipo máximo pasa del 35% al 39,6%- se apliquen solo a partir de los US$ 450.000 anuales de ingresos, y no los US$ 250.000, como inicialmente proponía la Casa Blanca.
 
Pero incluso esa barrera de los US$ 450.000 puede ser inaceptable para los congresistas republicanos que, al comienzo de esta legislatura, hicieron público juramento de no apoyar jamás un aumento de impuestos. Las primeras voces de la derecha que se oyeron en el pleno de la Cámara no permitían, desde luego, ser muy optimistas sobre el resultado final de la votación.
 
Las objeciones republicanas no tienen que ver solo con los impuestos. También se quejan de que el aumento de la presión fiscal a los ricos no vaya acompañada de ningún recorte de gasto social ni de compromisos siquiera de hacerlos en el futuro. 
 
El acuerdo del Senado prolonga durante un año el seguro de desempleo que cobran dos millones de personas y retrasa la aplicación de otros US$ 110.000 millones de recortes de gastos.
 
Esa retraso es, al mismo tiempo, el anuncio de que, incluso aunque la Cámara evite este abismo fiscal, estaremos de nuevo dentro de dos meses ante una batalla similar a la de estas inolvidables navidades. En dos meses, USA alcanzará su techo de deuda y el estado se quedará sin dinero para pagar a empleados y acreedores. La próxima tormenta, por tanto, está a la vuelta de la esquina.