S&P bajó el rating de BBVA y santander
Standard & Poor's ha revisado a la baja el 'rating' de 11 entidades financieras españolas, entre ellas BBVA y Santander, al tiempo que ha puesto en revisión con perspectiva negativa a otras 5. Además, S&P ha puesto en revisión con perspectiva negativa a otras 5.
30 de abril de 2012 - 10:26
Standard & Poor's ha bajado el rating de 11 entidades financieras españolas, entre ellas BBVA y Santander, en una revisión que se esperaba, después de que la agencia de calificación rebajara la pasada semana en 2 escalones la nota de España, por entender que existen "riesgos significativos con respecto al crecimiento económico y a la ejecución presupuestaria", lo que podría repercutir negativamente en la calidad crediticia de España.
En su comunicado, S&P rebajó la calificación a Santander, Banesto, Santander Consumer, BBVA, Banco Sabadell, Ibercaja, Kutxabank, Banca Cívica, Bankinter, Barclays y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA).
Además, la agencia estadounidense ha puesto en perspectiva negativa la nota de otras 5 entidades, sobre las que decidirá a finales de mayo. En este grupo de encuentran CaixaBank y su matriz La Caixa, Bankia y BFA y Banco Popular.
La rebaja de la calidad crediticia de España afecta directamente a la financiación de los bancos españoles, ya que éstos usan la deuda soberana como garantía para conseguir dinero en el Banco Central Europeo y en las cámaras de contrapartida, como LCH.Clearnet (la fusión de The London Clearing House Limited y Clearnet).
Precisamente, la semana pasada LCH manifestó su desconfianza sobre la deuda española y endureció las condiciones para conceder liquidez. La cámara ha depreciado la deuda española -y la francesa- y pide más garantías a los bancos.
Según S&P, las Comunidades Autónomas son las responsables de las "desviaciones presupuestarias"detectadas en 2011, y le reclamó a Mariano Rajoy que lleve a cabo un "esfuerzo importante" de consolidación fiscal, incluyendo un "marco estricto de control presupuestario" de las cajas autonómicas.
La calificadora de riesgos explicó que espera completar a finales de mayo su revisión sobre el impacto de la rebaja del emisor soberano en el sector financiero y apuntó que cualquier potencial impacto negativo sobre las entidades examinadas "se limitaría a uno o dos escalones".
Deuda
Hay un problema adicional por delante.
Por un lado, el rating de España bajó desde A/A-1 a BBB+/A-2 al entender que existen "riesgos significativos con respecto al crecimiento económico y a la ejecución presupuestaria".
Pero ahora baja la calificación de los bancos españoles, que son los grandes tomadores de deuda soberana española, ante el éxodo del capital extranjero.
El peso del capital extranjero en el total de la deuda del Estado español se ha reducido considerablemente en los 3 primeros meses del año, al pasar del 50,48% al cierre de 2011 al 37,54% en marzo. Al mismo tiempo, la banca española eleva su exposición a los bonos nacionales a cifras récord de más de 170.000 millones de euros.
Estos datos facilitados por el Banco de España confirman lo que ya habían señalado algunos analistas del mercado: que las emisiones del Tesoro español las estaban cubriendo de forma mayoritaria las entidades nacionales, mientras la demanda internacional caía con fuerza.
En concreto, en los últimos 3 meses la cartera internacional en bonos y letras del Estado ha sufrido una fuga de casi 62.000 millones de euros, desde los 281.439 millones de euros con que cerró el pasado año hasta los 219.601 millones de euros a 31 de marzo.
Son 4 los meses consecutivos de caídas que encadena esta cartera, debido principalmente a la desconfianza que hay sobre la economía española y que ha llevado a la prima de riesgo a situarse por encima de los 400 puntos básicos y situar su interés cercano al 6%.
Esta salida del capital extranjero de la deuda española se produce a pesar de que el Tesoro ha sido capaz de emitir en lo que va de año más de 60.000 millones de euros, las dos terceras partes de los 86.000 millones de euros brutos que espera colocar en deuda a medio y largo plazo en 2012.
En el conjunto de 2012, el organismo tiene que afrontar vencimientos por valor de 130.344 millones de euros, una cantidad un 8,6% superior a la de 2011, cuando la cifra rondó los 120.000 millones.
Así, la banca española ha contribuido a compensar esta marcha de fondos extranjeros elevando su peso en la compra de deuda pública. A marzo, las entidades españolas elevaron su exposición hasta la cifra récord de los 170.611 millones de euros, el 29,16% del total, frente al 16,93% que representaba a cierre de diciembre.







