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25 países de la UE pactan contra el déficit fiscal

Todos los países de la Unión Europea (UE), con excepción del Reino Unido y la República Checa, sellaron su compromiso con la disciplina y la consolidación de las cuestas públicas al firmar el recién acordado pacto presupuestario.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los jefes de Estado y de Gobierno de 25 países miembros de la UE rubricaron el llamado "Tratado para la Estabilidad, la Coordinación y la Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria", en una ceremonia al inicio del último día de la cumbre europea.
 
Aunque Londres y Praga no se han sumado a la iniciativa, el pacto "sigue abierto a todos", recordó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
 
El tratado supone un "importante paso para restablecer la confianza en la UE" y también permitirá "prevenir la repetición de la crisis de la deuda soberana", afirmó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, al inicio de la ceremonia de firma.
 
La canciller alemana, Angela Merkel, ha destacado que el tratado es una prueba de que los líderes europeos han "aprendido" la lección de la crisis.
 
El nuevo Tratado es promovido por Alemania para endurecer la disciplina fiscal en la eurozona.  Tanto la Comisión como Finlandia y Suecia esgrimieron la nueva norma como argumento para negarse a aceptar el objetivo de déficit más relajado que pretendía España (tendrá que bajar del 8,5% al 4,4% este año).
 
"Daremos una señal fuerte de que hemos aprendido de la crisis, de que hemos entendido las señales y de que en el futuro seremos una Europa unida políticamente", ha afirmado Merkel en una breve declaración a su llegada a la segunda jornada de Consejo europeo que se celebra en Bruselas.
 
Rajoy ha sido el octavo líder europeo en estampar su firma en el pacto, por el que los socios que lo han suscrito deberán incluir en sus legislaciones la denominada "regla de oro" de la estabilidad.
 
Una cuestión ante las que fuentes del Gobierno español han señalado que España ha firmado el acuerdo como un "alumno aventajado", ya que esa obligación figura en su Constitución desde finales de la legislatura pasada tras el acuerdo en ese sentido entre PP y PSOE.
 
El tratado, que fue acordado en la cumbre del 31 de enero, entrará en vigor el 1 de enero de 2013, si 12 países miembros de la zona euro han ratificado el documento, o el primer mes después del depósito de los instrumentos de ratificación de 12 estados del euro.
 
Este pacto, firmado al inicio de la 2da. jornada del Consejo Europeo, además de obligar a incluir el compromiso con la estabilidad en las legislaciones, permite solicitar sanciones financieras de hasta el 0,1% del PIB directamente al Tribunal de Justicia de la UE para países que no trasladen este techo de gasto correctamente a su normativa.
 
A su llegada a la cumbre hoy (viernes 02/03), la presidenta lituana, Dalia Grybauskaité, aseguró que "por primera vez en dos años estamos hablando de crecimiento y del futuro de nuestra economía, y no sólo de la gestión de la crisis", y agregó que "la confianza de los mercados no se puede ganar inmediatamente en una noche".
 
"Los esfuerzos de las autoridades griegas son ya impresionantes, y tenemos esperanza en que sigan así. Europa los está respaldando e intentaremos ayudarles", apuntó.
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En esa línea, el 1er. ministro finlandés, Jyrki Katainen, destacó que ésta es "la primera cumbre 'normal' en dos años, estoy muy satisfecho".
 
"Ha habido diferentes caminos en esta crisis, el primero, encontrar el mecanismo para afrontar la crisis; entonces, los países empezaron a tomar medidas de austeridad, y, ahora, hemos llegado al momento en que tenemos que fortalecer nuestro mercado interior, reforzar las debilidades estructurales de cada Estado miembro", argumentó.
 
Por lo que respecta a Grecia, apuntó que "no tenemos un 'plan B' porque hemos elegido la manera de gestionar la crisis, y ahora Grecia tiene que hacer lo que tiene que hacer. Primero, medidas de austeridad, y luego la confianza le seguirá".
 
"No está terminado totalmente el problema griego", advirtió no obstante la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, aunque reconoció que "se han dado pasos sustanciales en la buena dirección".
 
Por último, los jefes de estado y de gobierno de la UE concluirán la reunión con un debate sobre el agravamiento de la situación en Siria, y encargarán el estudio de nuevas medidas restrictivas para seguir estrangulando económicamente el régimen de Bachar Al Asad.
 
Irlanda
 
El denominado Tratado para la estabilidad, coordinación y gobernanza de la unión económica y monetaria obliga a los firmantes a introducir en su Constitución o norma de rango similar una "regla de oro" que limite el déficit al 0,5% del PIB. Además, prevé sanciones casi automáticas para los países que superen el umbral del 3% del PIB.
 
Pero la ratificación de esta nueva norma ya ha chocado con su 1er. escollo: el anuncio, por parte de Irlanda, de que convocará un referéndum. Dublín ya rechazó en 2001 el Tratado de Niza y en 2008 el de Lisboa en sendas consultas que se acabaron repitiendo.
 
En esta ocasión, Irlanda no tiene poder de veto porque el Tratado entrará en vigor cuando lo hayan aprobado 12 de los 17 países de la eurozona. Además, el Tratado prevé que aquellos Estados miembros que lo rechacen no tengan acceso a nuevas ayudas del fondo de rescate para países endeudados. Irlanda se beneficia en estos momentos de un plan de ayuda de la UE por valor de 85.000 millones de euros.
 
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que no ha firmado por tratarse de un Tratado al margen de las estructuras de la UE, ha sostenido en un breve discurso al inicio de la ceremonia que la norma "ayudará a que se repita la crisis de deuda soberana y reforzará así la confianza entre los Estados miembros". 
 
"La restauración de la confianza en el futuro de la eurozona llevará al crecimiento económico y al empleo", ha sostenido Van Rompuy. 
El nuevo Tratado permitirá una mayor coordinación económica, ha proseguido, y un mejor gobierno de la eurozona, al institucionalizar por primera vez las cumbres del Eurogrupo.
 
Van Rompuy ha avisado a los líderes europeos de que ahora les toca "convencer a los parlamentos y a los votantes de que este Tratado es importante para devolver al euro a aguas tranquilas de forma sostenible". "Tengo confianza en que tendréis éxito. El Tratado es corto y claro", ha indicado.
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"Los países bajo el escrutinio de los mercados tienen que estar preparados por si necesitaran seguir adoptando nuevas medidas de consolidación presupuestaria", fue un texto en la versión del borrador de las conclusiones de la cumbre que circulaba por los pasillos de la Bruselas comunitaria. 
 
La redacción del borrador era más dura que el informe para alimentar el debate elaborado por el conservador belga Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, que rezaba: "Los países bajo programa de asistencia [rescate] o bajo el escrutinio del mercado deberían ceñirse a los objetivos acordados".
 
España
 
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha firmado  el Tratado, entre el 1er. ministro griego, Lucas Papademos, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. El primero en formalizar su rúbrica ha sido el belga Elio di Rupo y el último el sueco Fredrik Reinfeldt.
 
Traducción libre para el caso español: la UE presionaron a Rajoy y a su equipo de negociadores para forzarles a ejecutar un tijeretazo duro del déficit público. 
 
La suerte pareció echada en contra de España, cuando el ministro de Economía, Luis de Guindos, admitió que hasta mayo no habrá una decisión europea sobre si España puede o no suavizar las exigencias de Bruselas.
 
Madrid aspiraba a arrancar un margen de maniobra para amortiguar la batería de recortes que incluirán los inminentes presupuestos generales del Estado para este año, recortes que agravarán la contracción de la actividad económica y del empleo. De manera que sí las cuentas se hacen pensando en cumplir el exigente 4,4% de déficit, deberán incluir un recorte de nada menos que € 40.000 millones. Algo a lo que el Gobierno español no parece muy dispuesto.
 
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, obligado por el grueso de sus socios del euro, se había comprometido a que el déficit público español se limitara al equivalente del 6% del producto interior bruto en 2011, al 4,4% en 2012, y al 3% en 2013.
 
Pero las cifras oficiales recién publicadas por el Gobierno de Mariano Rajoy desvelan que 2011 se cerró con un déficit del 8,5%, lo que dificulta lograr el 4,4% este año. Pero no hubo tu tía...