POLÍTICA

CORONAVIRUS

Tras retomar negociaciones con Pfizer, el Gobierno dice que AstraZeneca "es un problema"

El canciller, Felipe Solá, se quejó no sólo de la demora del cumplimiento del contrato para la provisión de vacunas, sino además de la falta de "información precisa" al respecto.

Luego de que el Gobierno retomara conversaciones con la firma Pfizer para la provisión de vacunas contra el coronavirus, desde el Ejecutivo se refirieron a la relación con otro laboratorio, AztraZeneca, que ya se había comprometido a enviar el fármaco con la fórmula de la Universidad de Oxford y todavía no lo hizo. 

En ese marco y tras una reunión oficial con representantes de ese último laboratorio, el canciller Felipe Solá afirmó que existe "un problema" con esa empresa, a la vez que sostuvo que esta tampoco aporta "información precisa" que justifique la demora. 

“Tenemos un gran problema que se llama AstraZeneca”, dijo este jueves Solá en diálogo con El Destape Radio. 

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, se reunió el miércoles con ejecutivos de esa firma con el fin de imprimir más velocidad al cumplimiento del contrato. Tras el encuentro, la empresa de origen británica emitió un comunicado en el que lamentó la demora y expresó que los lotes iniciales tuvieron "rendimientos del proceso inferiores a lo anticipado". Además, se refirió al "acceso limitado a insumos críticos".

También esgrimió "tiempos más largos requeridos para cumplir con las calificaciones del sitio en las liberaciones de lotes iniciales". Aunque reafirmó su compromiso de iniciar el suministro de 150 millones de vacunas en América Latina en el primer semestre de 2021.

Solá se refirió a los argumentos de la empresa. “Empezó a fallar [el laboratorio mexicano] Liomont porque tenía problemas de insumos que no podían salir de USA, por la misma prohibición de antes de que asumiera [el presidente Joe] Biden -que la continuó- que prohibía salir cualquier vacuna, de cualquier marca, de USA. Durante mucho tiempo el gobierno norteamericano no dejó salir ni vacunas, ni insumos, y eso limitó aparentemente muchísimo la producción de vacunas de Liomont”, explicó.

Además contó que, dada la demora en México, una parte del principio activo producido en la empresa argentina  Mabxience, de Hugo Sigman,  se envió a la ciudad norteamericana de Albuquerque, para su confección final allí. “Es un atraso importante el que tenemos, porque recién empiezan a salir los primeros tres millones”, asumió el canciller sobre un contrato que se firmó por casi 22,5 millones de dosis y que estaba estipulado que comenzaría a llegar en marzo.

“Aducen también otras limitaciones, como que la respuesta que esperaban de la vacuna fabricada no era la esperada, o sea, los hacía repetir la operación algunas veces... Eso dice la gente de AstraZeneca”, detalló el ministro. 

No obstante, el canciller, dijo que "hay un problema que es el principal, además de la falta de vacunas: la falta de información. Nadie tiene una información precisa de qué pasó exactamente con AstraZeneca, tenemos frases que nos han dicho, pero no una información escrita y detallada”, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores y dio su versión: “Tanto la gente de Mabxience, como la de México, tienen un convenio de discreción firmado el año pasado, no pueden hablar, entonces nadie sale a explicar. AstraZeneca no ha explicado con precisión”.

Sin embargo, Solá detalló que el presidente Alberto Fernández le remitió una misiva a la farmacéutica y contó que la ministra de Salud entró en contacto con representantes en el país. “Hay una presión muy fuerte de la Argentina, pero el freno se produjo en el laboratorio de México. No tenemos información de cuánto se produce en Albuquerque y cuándo vuelve”, insistió el canciller.