Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta se reunieron, este miércoles (12/08) en la sede porteña para definir cómo seguirá la cuarentena en el AMBA. Los funcionarios tenían por misión ver cómo continuar con el aislamiento.
CUARENTENA
Expectativa sobre cómo será la próxima fase de aislamiento
Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta repasaron la evolución de los datos sobre la pandemia y la cuarentena en el Área Metropolitana. El encuentro sirvió para actualizar la información y definir que hará cada distrito. También agradecieron el gran esfuerzo que está haciendo la sociedad. Quedan definir las alternativas junto al Presidente de la Nación.
La decisión de no flexibilizar la cuarentena parece estar tomada en provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el gobernador Axel Kicillof realizará la serie de consultas antes de la extensión del aislamiento.
Son tres pasos: una reunión con el comité de especialistas que lo asesoran (integrado por epidemiólogos e infectólogos), otra con los intendentes del Conurbano y la tercera con el presidente Alberto Fernández y Rodríguez Larreta. La última y en la que se cierra el formato de la cuarentena y el mensaje que se brindará a la sociedad.
En el territorio porteño estiman, en base a los datos que maneja el ministro de Salud, Fernán Quirós, que en dos semanas la curva de contagios podría ingresar en una meseta y que, lentamente, se podrá seguir con el proceso de apertura que tienen diseñado. “Tenemos que ser cautos con las fechas y tiempos”, advierten en el entorno de Quirós.
Rodríguez Larreta tiene la intención de incorporar deportes individuales, como el tenis, el golf, el remo, el automovilismo y el turf, y habilitar un puñado de comercios en Once, Retiro y Constitución. Darles una muestra a los porteños de su voluntad de flexibilizar.
A todo esto en la Provincia de Buenos Aires los datos epidemiológicos, sumados al ritmo de ocupación de camas, dan cuenta de una situación peor que la de hace dos semanas.
Por lo tanto, nada hace suponer que las recomendaciones de los especialistas cambien. Kicillof no espera sorpresas. Y hasta acá fue extremadamente cauto con las restricciones impuestas y la flexibilización de actividades.
No solo sabe que la ocupación crece a una velocidad que no tolera más contagios de los que tienen diariamente, sino que también anticipó que en el caso de que los contagios se disparen, volverá a restringir la circulación y cerrará las actividades que considere necesarias.
El funcionario lo dijo en la última conferencia de prensa cuando se presentó la extensión de la cuarentena y lo repite todo su Gabinete. Si hay que dar un paso atrás, se dará. Pero lo que entienden en La Plata es que esa marcha atrás debe ser coordinada por Nación. No puede ser una decisión unilateral tomada por el gobierno bonaerense, pese a que la hipótesis se construye por un posible aumento de contagios en el Conurbano.
En la ultimas horas el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, dijo que hay que "reducir la cantidad de casos" y que "no ha habido otra medida para reducir los casos que la cuarentena estricta"
El gobierno de Rodríguez Larreta está enfocado en avanzar en la flexibilización de actividades. Aunque sea una. Dos. O las pocas que puedan. Pero avanzar. Adelantan que serán conservadores y que todas las decisiones que tomen se basarán en datos duros. Los números siguen estando altos pero en una meseta. Siempre rondan entre los 1.200 y los 1.500. En el gobierno porteño creen que tocaron el pico.
Más allá de que caminan por sendas diferentes, Kicillof y Rodríguez Larrera están cerca de cerrar el acuerdo para anunciar la extensión de la cuarentena en los próximos días. Los dos tienen en claro que están transitando el pico de contagios y que no tienen margen para permitir que aumente la circulación de personas.










