Enorme tensión. Finalmente, en el día de mañana (10/02) a las 15hs, el presidente recibirá a la Mesa de Enlace integrada por la Federación Agraria, Confederaciones Rurales Argentina, Coninagro y Sociedad Rural Argentina. Este conflicto trae memorias a lo que ocurrió en 2008 con la “resolución 125”, que elevaba la alícuota de retenciones al sector agropecuario durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
LUCAS ROMERO
El Campo, chivo expiatorio de Alberto para eximirse de la inflación
Ante un nuevo conflicto entre los sectores agropecuarios y el gobierno, el analista político, Lucas Romero, explicó que "el gobierno está tratando de buscar un chivo expiatorio para algo que no puede explicar que es cómo ha empezado a crecer el proceso inflacionario afectando al precio de los alimentos". Además, afirmó: "En el campo no solo se busca recursos, sino también responsables".
Con un nuevo conflicto en puerta, el analista político, Lucas Romero, dialogó con la periodista, Eleonora Cole, en La Nación + y sostuvo que "el gobierno busca un chivo expiatorio que lo desligue del aumento inflacionario repercutiendo en los precios de los alimentos", tema que preocupa mucho al gobierno que busca que "los salarios le ganen la carrera a los precios".
Al ser consultado por cómo puede repercutir este conflicto en la imagen de Alberto Fernández y su gobierno, el politólogo relató: "Impacta por una doble vía que son los desafíos que enfrenta este gobierno. Si uno se iba a diciembre de 2019 y trataba de visualizar los desafíos, había dos destacados: el económico -poner en marcha la economía, llenar la heladera, ponerle plata en el bolsillo a la gente, que implica una recuperación del poder adquisitivo- . El otro desafío era plasmar una propuesta política moderada, diferenciada del kirchnerismo, que era lo que Alberto Fernández había planteado en campaña", introdujo.
"Este conflicto pega en estos dos canales porque detrás de esto está la problemática de la inflación. El gobierno está tratando de buscar un chivo expiatorio para algo que no puede explicar que es cómo ha empezado a crecer el proceso inflacionario afectando sobre todo al precio de los alimentos que son claves para los segmentos bajos porque tienden a destinar gran parte de su ingreso al consumo de alimentos. Además, son la base fuerte del electorado del gobierno"-siguió- "La otra vía es utilizar algunas herramientas de aquella vieja época del gobierno de Néstor y Cristina que tanto irritaron a la opinión publica y a la sociedad y fue esta última, quien terminó rechazando mayoritariamente estas actitudes en las elecciones de 2015. El gobierno en esta discusión se ve, en algún punto, incumpliendo estas dos promesas", indicó Romero.
Además, Romero afirmó que "el campo es un enemigo bastante conveniente. Es un sector históricamente refractario hacia el peronismo y el kirchnerismo. Están eligiendo un enemigo que no los puede afectar. Creo que ahí está la tentación de ir a buscar siempre al campo, no solo recursos, sino también responsables"- continuó- "Si el gobierno pretende volver a esas peleas del pasado para eximirse de responsabilidades por el proceso inflacionario, creo que comete un error. Los representantes del sector agropecuario han hecho suficientes esfuerzos para explicarnos que los productores no son formadores de precios, que hay una cadena de actores que intervienen", argumentó.
Siguiendo esta línea, el analista decidió hondar en los números de la imagen positiva de Alberto Fernández: "Un aspecto interesante en la evolución de la imagen de Alberto es que, si nos vamos a principios de enero de 2020, casi el 50% de toda la base de simpatizantes que tenía el presidente, no tenían buena imagen de Cristina. El presidente había logrado una base propia de simpatizantes. Era gente que no necesariamente simpatizaba por Cristina pero sí con Alberto Fernández. Actualmente, ese número se redujo casi al 10%. Alberto había logrado convencer que su gobierno era una propuesta diferente al kirchnerismo. Por eso digo que el gobierno, en ese aspecto, está en déficit y ha perdido esa base de votantes independientes que habían creído que el presidente podía construir algo distinto", aseguró.
De cara a las elecciones de este año, el analista decidió comparar números para mostrar cómo está posicionado el oficialismo en la votación: "El gobierno está en un nivel de 35%. Si comparamos con el 2019, año en el que gobierno contaba con un 48,2%, podemos ver una pérdida del 22% de votantes propios. Es un número que preocupa al gobierno". Sin embargo, aclaró: “Las elecciones legislativas no suelen ser grandes elecciones para los oficialismos", concluyó.







