CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Un 1 de mayo, pero de 2006, el mandatario boliviano Evo Morales anunciaba la estatización de las petroleras.
Evo aplicó en Bolivia la fórmula de Cristina
El presidente de Bolivia, Evo Morales, aprovechó el 1° de mayo para aplicar la fórmula de Cristina Fernández: un golpe nacionalizador ante una irremontable caída de imagen. Así, después del anuncio de la mandataria argentina sobre YPF, los españoles perderán ahora la Transportadora de Electricidad SA. El boliviano ordenó a las Fuerzas Armadas que tomen el control provisoriamente.
"Hoy día, nuevamente, como justo homenaje a los trabajadores y al pueblo boliviano que ha luchado por la recuperación de los recursos naturales y los servicios básicos, nacionalizamos la Transportadora de Electricidad", dijo Morales en un acto del Día del Trabajo en el Palacio de Gobierno de La Paz.
"En 16 años, la empresa privada ha invertido apenas cinco millones de dólares al año", justificó la medida Morales.
Lo que se nacionalizó es la Transportadora de Electricidad SA, manejada por la empresa Red Eléctrica Internacional (REI), filial del Grupo Red Eléctrica de España (REE). Y la pone en manos de la Empresa Nacional de Electrificación (ENDE).
"Para aclaración de la opinión pública nacional e internacional, esta empresa antes era nuestra. Y lo que era nuestro ahora lo estamos nacionalizando", aseguró el mandatario boliviano.
"El presente decreto supremo tiene por objeto nacionalizar a favor de ENDE, en representación del Estado Plurinacional, el paquete accionario que posee la sociedad Red Eléctrica Internacional en la Empresa Transportadora de Electricidad", afirmó Morales en el presidencial Palacio Quemado.
Así, el 73% de las líneas de transmisión en el sistema interconectado de electricidad volverán a control de la Empresa Nacional de Electricidad, con sede en Cochabamba, en el centro del país.
"Toda la cadena de electricidad estará en manos del Estado boliviano", afirmó Morales tras promulgar el decreto supremo 1214.
Además, ordenó al comandante de las Fuerzas Armadas, general Tito Gandarillas, el resguardo militar de las dependencias que eran administradas por la filial de la Red Eléctrica de España.
La empresa controla las actividades fuera del territorio español a través de REI, que tiene sus principales actividades en Bolivia y Perú, según consigna en su página web.
En 2002, la REI adquirió el 99,94% de las acciones de la empresa boliviana Transportadora de Electricidad S.A., propietaria y operadora del Sistema Interconectado Nacional boliviano (SIN), que atiende el 85% del mercado nacional. El 20% de las acciones de la empresa española corresponden a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que depende del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas del país.
La red de transmisión en alta tensión expropiada se extiende por seis departamentos bolivianos: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Sucre, Oruro y Potosí, con una extensión de 732,6 Km. en 230 kV, 839,3 Km. en 115 kV, 389,8 Km. en 69 kV. En 2010, el resultado bruto de la operación de la empresa fue de US$ 25,12 millones, un incremento del 3,5% con respecto a 2009, según datos oficiales de la empresa en su informe anual. Este incremento es el resultado de mayores ingresos de explotación (US$ 38,2 millones) en 2010.
El activo bruto y neto de la empresa alcanzó los 228 millones de dólares, contando con un capital de 69,3 millones, de los cuales un 99,94% pertenece a REI-SAU y un 0,06 por ciento a los trabajadores de la empresa, informó la Transportadora de Electricidad.
El anuncio del presidente boliviano coincide con un clima de protestas sociales. De hecho, en esta jornada continúan las huelgas del sector salud en las principales ciudades y la movilización en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que ya llegó hasta el puerto Los Puentes. La Central Obrera Boliviana, hasta hace pocos años aliado de Morales, reclama un incremento de sueldos que tome en cuenta lo que llama "canasta familiar básica", que los sindicatos calculan en 1.192 dólares mensuales, igual a diez salarios mínimos.
# Salvando imagen
Evo Morales cumplía en enero de este año seis años al frente del Gobierno boliviano con la mitad de apoyo desde el 70% que tenía en enero de 2010. El rechazo hacia su figura había crecido hasta el 53%. Una pérdida de popularidad se explicó por la marcada política de 'confrontación' con los opositores y que coincidía con dos años sin intervención estatal sobre las inversiones extranjeras.
Con el atecedente de Argentina con YPF, el camino para recuperar el favor popular estaba marcado.
Morales logró el 18 de diciembre de 2005 una rotunda victoria en las urnas, al obtener el 53,7% de los votos -el mayor respaldo obtenido por un candidato desde que se restableció la democracia en el país en 1982- frente al 28,5% del candidato conservador y expresidente Jorge Quiroga.
Asumió la Presidencia el 22 de enero de 2006 en una ceremonia en el Congreso de la Nación en la que juró su cargo con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el corazón. El día anterior había sido bendecido como jefe máximo de los pueblos indígenas en un ritual aimara celebrado el santuario precolombino de Tiahuanaco. Morales es el primer indígena elegido democráticamente en la historia de Bolivia.
Su primer mandato estuvo marcado por la nacionalización petrolera y la redacción de una nueva Constitución, proyecto éste que generó diversos enfrentamientos entre Gobierno y oposición. Finalmente, la nueva Constitución fue aprobada en referéndum el 25 de enero de 2009 y proclamada el 7 de febrero.
En diciembre de 2009 fue reeegido con una contundente victoria electoral del 64% que aseguró a su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), el control de las dos cámaras (Diputados y Senado) de la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional. Promete que no se volverá a presentar a la reelección...









